Usurpan terrenos en Quequén
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En las últimas semanas se registraron cuatro casos en distintos barrios. Desalojos y preocupación de los vecinos. Asisten a familias que compraron casas de construcción precaria
Una modalidad que si bien no es nueva y que se repite de vez en tanto, ha empezado a cobrar fuerza en las últimas semanas en distintos barrios de Quequén: la usurpación de manzanas por parte de desconocidos, tanto para la construcción de precarias viviendas como para cercarlas, demarcarla en parcelas e intentar venderlas.
La cuestión tiene a maltraer a vecinos que residen en las inmediaciones y buscan evitar la creación de asentamientos, que han desalojado por su cuenta a los usurpadores, quienes han insistido en varias ocasiones; a la Policía, que ha tenido que reforzar la vigilancia, y al personal de la delegación municipal, que ayer por la mañana procedió a sacar de uno de los lugares tomados cercas de madera y alambrado que se habían ubicado allí.
Según pudo averiguar Ecos Diarios, en las últimas semanas se intentó tomar tierras en dos sectores de la vecina localidad, en otro caso los vecinos cercaron una manzana para protegerse de usurpaciones y se detectó una cuarta manzana donde un individuo al que aún no se ha ubicado, vendió dos casas prefabricadas a familias, que están viviendo allí y que por sus necesidades deben ser asistidas por el municipio.
En la zona de la estación
El primer intento de toma fallida se produjo en la mañana del pasado sábado 7, cuando residentes del barrio Estación Quequén detectaron la intromisión de una decena de personas no conocidas en el sector, que alegaron ser de La Matanza, y que empezaron a cercar los terrenos ubicados en calle 580, entre 557 y 559, ubicados en la zona aledaña a los galpones de la ex estación de trenes.
Los individuos estaban midiendo el lugar, para hacer parcelas, colocando palos e intentando cercarlos. Ante la alerta de los vecinos el municipio envió a personal de Seguridad Pública, y los usurpadores (hombres y mujeres) alegaron que tenían la venia del delegado Pablo Bugando y habían estado en el municipio, cuestiones que nunca ocurrieron.
Ese predio pertenece a Ferrocarril, o sea al Estado Nacional y en el lugar hay una casa precaria en la cual reside una mujer. Al lado de la misma pretendían construir los nuevos “vecinos”.
Tras ser alejados del lugar, al atardecer del mismo sábado los individuos volvieron al sector y nuevamente fueron sacados del lugar, para volver a insistir al día siguiente y esta vez los alejaron los vecinos, muy ofuscados, con un duro intercambio de palabras que por poco no terminó en agresiones físicas.
A los días siguientes los residentes en la zona extrajeron la empalizada que habían dispuesto los usurpadores, quienes volvieron a rondar el sector en un par de oportunidades, pero desistieron de sus intenciones por la concurrencia de policías alertados por los vecinos.
Preparando para vender
Por otro lado, en 582, entre 547 y 549, en inmediaciones de la central de verificación de vehículos, y en un lugar más amplio que el del barrio Estación, el pasado fin de semana un grupo de personas (ninguna del intento anterior) procedió a demarcar parcelas, con la clara intención de venderlas.
En este caso se trata de terrenos fiscales y según trascendió, una persona residente en el barrio Estación era la que conducía el accionar de los otros, para ejecutar las mediciones. Al respecto se indicó que se trata de un sujeto que suele andar armado y en constantes problemas con sus vecinos, por lo cual éstos decidieron no denunciarlo.
En este caso ayer por la mañana personal policial y de la Delegación Municipal procedió a retirar los alambres y palos que habían colocado los “inversores”, para delimitar los espacios.
Dos casas precarias
Ante los intentos de tomas relatados, desde la delegación de la comuna en Quequén se decidió hacer un exhaustivo recorrido por todos los barrios, hallándose con la novedad de que en la calle 527 y 548, a dos cuadras de la Comisaría, se cercaron un par de lotes, ubicaron dos casas premoldeadas de poca calidad y se las vendieron a otras tantas familias con niños. Y al lado de las mismas se ubicó otra de chapa.
En todos los casos, por sus carencias, las familias están siendo asistidas por Desarrollo Social del municipio, se les arregló los techos y se alisó el terreno, porque se inundaba.
Aún no se ha confirmado si se trata de terrenos fiscales y tampoco se ha identificado a quién cercó y vendió las casas constituidas solo por cuatro paredes de hormigón y un endeble techo.
Una manzana cerrada
En las recientes recorridas las autoridades también detectaron el cercado con alambre de la manzana ubicada en 529, entre 550 y 552, en este caso por parte de los residentes en el sector, por miedo a que la tomen usurpadores.
En la oportunidad los funcionaron les dejaron en claro a los vecinos que no pueden cercar terrenos por su cuenta, ya que se asemeja a la modalidad de la usurpación.
Dar paso a la Justicia
Desde la delegación municipal se anticipó que se está detrás de los pasos de un grupo de personas que se dedica a la toma de solares.
“Detrás de todo esto hay negocios turbios y oportunistas, que en muchos casos se aprovechan de gente humilde que necesita un techo”, puntualizó el delegado municipal en Quequén, Pablo Bugando.
El refuerzo policial, reuniones con vecinos e investigaciones para detectar quienes están llevando a cabo estos hechos. Al respecto se supo que ya hay personas identificadas como supuestos ejecutantes de estas usurpaciones, y se prevé una pronta intervención de la Justicia.
En el caso de la venta de las casas prefabricadas se trató lisa y llanamente de una estafa y los compradores no quieren o no saben identificar a quien se las vendió, por temor a perder las viviendas.
Se conoció que la cúpula del Ejecutivo municipal solicitará la intervención de fiscales, para tratar de desmantelar esta especie de red.