Se repiten las usurpaciones y se demoran los desalojos
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Finalmente, ayer la Justicia procedió a desalojar el local de avenida 10 y 79, que había sido usurpado hace varios años por un grupo de personas con el pretexto de generar un “espacio cultural”. Es increíble que se haya tenido que esperar tanto por una definición, pero bienvenida sea que llegó, aunque sea demorada.
Ahora sus dueños podrán volver a tomar posesión del lugar y arbitrar los medios necesarios para recuperar una esquina estratégica de la Villa Díaz Vélez, si es posible con algún emprendimiento comercial y si no es así, aunque sea en el corto plazo, que al menos el frente esté limpio, cuidado y prolijo.
En esa tradicional esquina funcionó durante mucho tiempo el restaurante “El Corsario” y, años después, una ferretería. Este último comercio se trasladó y el local quedó vacío por meses, hasta que un día un grupo de personas lo ocupó ilegalmente con la excusa de hacer un “espacio cultural autogestivo”.
Pese a que el accionar fue totalmente ilegal, este grupo se mantuvo por años en el local sin que nadie hiciera nada. Como si el pretexto del espacio cultural bastara para justificar la usurpación.
Por supuesto que son importantes los espacios culturales abiertos a la comunidad, que briden talleres y propuestas diversas, pero no pueden hacerse en cualquier lugar y mucho menos en un inmueble que tiene dueños.
Durante todo ese tiempo que duró la ocupación hasta ayer, el local se vino totalmente abajo, en lo que respecta a mantenimiento, iluminación y limpieza. Sacaban muebles y plantas a la calle que exponían y vendían, colgaban carteles destartalados en las vidrieras y las veredas estaban cada vez más sucias, al igual que los vidrios. De noche, daba miedo pasar por el lugar por la oscuridad y la desprolijidad que presentaba el frente del inmueble. Pura decadencia en el sector supuestamente más turístico de Necochea o por lo menos, sin duda, el más transitado.
Las Municipalidad no hacía nada, el Concejo Deliberante no hacía nada y la Justicia se tomaba su tiempo para resolver y, así pasaron los meses, los años, hasta que recién ahora se avanzó.
Lamentablemente hoy en día no se puede tener un inmueble vacío porque alguien está esperando para usurparlo. Locales, hoteles y casas donde no se ven movimientos, de un día para el otro, se ocupan ilegalmente y después lograr el desalojo judicial no es tan fácil como debería serlo.
En Bahía de los Vientos, ha habido varios casos denunciados por los vecinos. Algunas viviendas de veraneo están vacías y un día sus dueños se enteran que hay personas o, peor aún, familias enteras viviendo en sus casas. En estos casos, no les queda otra que iniciar un largo proceso judicial para sacarlos con lo que significa hacer un trámite de este tipo a 500 km. de distancia. La situación genera todo tipo de trastornos, angustia, pérdida de dinero y a veces hasta violencia.
En los barrios estas situaciones pasan más desapercibidas y solo lo sufre el damnificado, pero en el caso del local de 10 y 79, esa usurpación ilegal afectaba no sólo a los propietarios sino a la ciudad en su conjunto que tenía un lugar céntrico tomado, dando una imagen penosa de una esquina por la que todos pasamos con asiduidad.///