Se requieren medidas urgentes
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La fiesta de Año Nuevo dejó en evidencia otra vez el desorden que es la nocturnidad. Una persona murió en un accidente, se registraron varios choques con heridos y las aglomeraciones que, supuestamente se tratan de desactivar, se realizaron en espacios públicos, donde hubo peleas, consumo de alcohol desmedido y actos de vandalismo. Además, dejaron todo tipo de basura en la vía pública, principalmente botellas, aunque en este punto, hay que decir que la Municipalidad actuó rápido y limpió bien temprano.
Ante estos hechos, no podemos dejar de preguntarnos: ¿Esto será lo que nos espera todo el verano? Por supuesto, que esto no pasó sólo en Necochea sino que se repitió en toda la costa bonaerense.
La situación es inmanejable. Los boliches están abiertos pero trabajan con capacidad reducida, como si fueran un bar, y no tienen pista de baile habilitada. Además, la gente no se puede relacionar entre sí sino que cada uno debe quedarse en su mesa y pueden bailar, pero en ese espacio. Hay una realidad, los jóvenes salen a un boliche para verse y para conocer gente y, ante este protocolo tan restringido, prefieren no ir y arman el boliche en la playa o en la calle; el sector de 2 y Pinolandia, es uno de los más concurridos. Ponen música, llevan cerveza en heladeras de telgopor y se quedan toda la noche. Sin protocolos, barbijos ni distanciamiento.
Para Fin de Año, en nuestra ciudad, volvieron a abrir sus puertas los tres boliches que hay en Necochea, tras nueve meses de estar cerrados. Adaptaron sus espacios, incorporaron mesas y pusieron algunas divisiones para trabajar con el 50% de la capacidad total. Sin embargo, los chicos eligen seguir con la fiesta en la vía pública con el peligro que esto implica.
En algunas ciudades de la costa, han sacado a la Policía a la calle para que no bajen a la playa y evitar las aglomeraciones, pero en Necochea con la cantidad de kilómetros de arena que existe sería imposible armar un despliegue de tal magnitud y que además diera resultado. De todas maneras, es entendible también la posición de los intendentes que quieren evitar los amontonamientos a toda costa porque temen que el aumento de contagios de Covid-19 haga colapsar los hospitales, en plena temporada.
En Necochea, alguna medida hay que tomar principalmente por la seguridad de quienes se pasan toda la noche en la calle porque ¿quién se va a hacer responsable si a algún joven le pasa algo? Es imprescindible, por lo menos, reforzar los controles de alcoholemia, hacer infracciones y secuestros de vehículos para evitar accidentes.
Por su parte, los dueños de los boliches entienden que para revertir el consumo de alcohol en la vía pública y la música a altos volúmenes, el Estado municipal tiene que poner límites. Entienden que a ellos se les exigen todo tipo de medidas de seguridad e impuestos, mientras que en la calle todo es descontrol.
Es una situación muy compleja que requiere un análisis profundo con la intervención de todos los actores, Municipalidad, Policía, Tránsito y hasta los dueños de los locales bailables. Pero no se debe perder más tiempo, se debe hacer ya para que se puedan empezar a tomar medidas efectivas para organizar la noche y sobre todo prevenir.///