“Se siente tristeza porque puede que haya sido mi ultimo mundial”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/11/Tapa-deportes-e1541162632850.jpg)
Aunque lo motiva llegar a los Juegos Panamericanos del año próximo, Joseba Bilbao admitió que “el día que no vea torneos importantes con la selección, dejaría la paleta”
Para algunos estar entre los cuatro mejores del mundo en lo que se dedica como profesional sería tocar el cielo con las manos, conformarse y no poder pedir más. Pero para otros, especialmente en el deporte, las ganas de seguir mejorando son parte de la excelencia. Con esa mezcla de sensaciones convive Joseba Bilbao, tras el cuarto puesto en el último Campeonato Mundial de Pelota Vasca en Barcelona. Fue su tercera participación en la máxima cita después de ocho años en el primer nivel internacional. A los 35 años, las expectativas de tener revancha o sostenerse en la elite cada vez requieren mayores sacrificios y eso se cuela en sus palabras de balance: “Siento tristeza, porque puede que haya sido mi ultimo mundial absoluto. De acá a cuatro años es demasiado”, advirtió. “Hay dolor porque uno busca resultados. Si bien sabíamos que era difícil, sobre todo en la especialidad cuero, y en frontón más todavía, Francia y España están un escalón más arriba porque tienen competencia durante todo el año como nosotros acá en pelota paleta. A la larga te sacan diferencia, tienen más horas de entrenamiento y cancha en alto nivel. Nosotros eso no lo tenemos, lo mismo les pasa a Cuba y México. Y contra ellos hoy podes ganar y mañana perder”, analizó respecto de la derrota con Francia en semifinales y en el partido por el bronce frente a Cuba, a quien habían superado el año pasado en las semifinales de la Copa del Mundo de Frontón. “Entonces pudimos lograr algo histórico como fue llegar a una final y traer la plateada. Este año nos tocó ser cuartos”.
“Me sentí mejor”
Puntualmente sobre su tarea personal, volvió a comparar lo ocurrido el año pasado: “Me sentí mucho mejor. Con Cuba jugué muy bien pero en la final sentí que no. Ahora me sentía muy bien y creo que si mi compañero hubiese llegado con el entrenamiento necesario hubiese sido diferente quizás”. El entrerriano Carlos Dorato, con quien viene compartiendo equipo desde hace 5 años en la selección, no tuvo la mejor preparación para este Mundial por cuestiones físicas: “A falta de dos meses estuvo lesionado y a punto de no ir (al Mundial). Tenía el hombro mal, no pudo entrenar y no llegó de la mejor forma”.
Tampoco Bilbao logró estar en plenitud física: “A 20 días tuve problemas cervicales y estuve sin entrenar mucho, por miedo. Pero pudimos llegar bien dentro de todo”. Incluso sufrió un desagarro en el bíceps durante la semifinal frente a Francia y se terminó de agravar contra Cuba. Sin embargo, comentó que “recién tuve dimensión cuando me saque la manga y me dijeron, porque pensé que era un dolor más, como tantos otros, de fatiga o entrenamiento”. Hoy sigue en recuperación.
Sin entrenador
Sin querer ponerlo como excusa, Bilbao también se refirió a otras cuestiones externas que condicionan a los jugadores de pelota de nuestro país: “Estuvimos todo el año sin entrenador, remándola y viajando los últimos meses a Rosario, algo para varios a muchos kilómetros, cada 15 días”. Y en ese contexto, buscó valorar lo que se logró: “El grupo -de jugadores- fue espectacular, dentro de la selección (entre las distintas modalidades) siempre destacan que nos llevamos bárbaro y que la remamos más que cualquiera. Sin material a veces, porque todo se trae desde afuera”.
“Demasiado sacrificio”
Planteando ese cúmulo de situaciones desgastantes, Bilbao insiste que hace rato que viene replanteándose seguir. “El día que no vea torneos importantes con la selección, dejaría la paleta, incluso acá también (por Necochea y el Provincial). Es demasiado sacrificio. Mucho viaje, vengo entrenando hace 5 años ‘a full’. Ahora se hace demasiado y uno busca otra cosa, ya tiene sentar cabeza y estar pensando en otra cosa. Ver todo lo que se ha logrado y que nunca pensé que podía haber llegado”, expresó quien fue campeón del mundo en 2010, con el equipo de pelota cuero en trinquete. En su palmarés internacional también se cuentan las medallas de bronce en la Copa del Mundo de Frontón en 2011 y 2012 y en la Copa del Mundo de trinquete en 2015. También fue doble campeón, en frontón y trinquete, en el torneo internacional del Consejo Mundial de Pelota Vasca, en 2016. ///
Volver a los Panamericanos,
el gran objetivo
Los objetivos internacionales siguen motivando a Joseba Bilbao. Hace 7 años, le tocó viajar a los Juegos Deportivos Panamericanos de Guadalajara como sparring. Y para la edición de Lima el año próximo, su gran ilusión es poder ser parte del equipo. “Primero hay que ver cómo termina esta situación dirigencial. Hubo problemas este año”, comentó respecto de la queja en conjunto que manifestaron los mundialistas al retorno, expresando entre otras cuestiones, la falta de un preparador físico, entrenadores especializados y problemas organizativos y económicos.
“Trataré de ir a los Panamericanos”, expresó el necochense quien apuntó al respecto que “será duro. Es difícil porque hace cuatro años había más especialidades y ahora se ha recortado bastante (el programa). En frontón de 36 metros hay paleta cuero pero no pala corta. Tampoco hay cuero en trinquete, por lo que hay muchos más jugadores para pelear un puesto de zaguero o delantero”.