Se sigue “haciendo agua”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/07/gotaagua23.jpg)
Si hay una cuestión en la cual la Municipalidad corre muy por detrás de los problemas, y por ende las soluciones tardan en llegar, es la del servicio de agua corriente a los domicilios de los distintos barrios de Necochea y Quequén.
Con una red devastada por el paso de los años, sin mejoras y ni siquiera controles a lo largo de décadas, las pérdidas están a flor de piel, o mejor dicho a flor de calles o veredas de distintos sectores urbanos.
Tal faltante repercute en la calidad que el servicio tiene en cada casa o departamento y la inmediata consecuencia es el faltante de este líquido esencial o la carencia de presión en las cañerías.
Generalmente se trataba de un inconveniente que surgia cada temporada de verano, actualmente también ocurre durante todo el año.
En las últimas semanas han existido quejas de numerosos vecinos por la falta de agua en sus propiedades, que les dificulta la vida normal y ni siquiera les permite bañarse.
Un caso testigo, porque se trata de un problema instalado a lo largo del tiempo, es el del barrio Luz y Fuerza, donde a la falta de presión se suma en algunos momentos el sabor salado del agua, por la incidencia de un pozo cercano al sector, que no funciona normalmente.
Si bien prevalecen las quejas en cuanto al accionar y prontitud para actuar por parte de Obras Sanitarias del municipio, algunos vecinos señalaron que los arreglos traen soluciones sólo por periodos cortos.
Otra de las cuestiones reiteradas es las pinchaduras de los caños que transportan el agua, con pérdidas que al no arreglarse adecuadamente terminan agrandándose y rompen veredas o asfalto, como se observa al recorrer distintas arterias de la ciudad.
Más allá de los arreglos temporarios que se ensayan desde Obras Sanitarias, las respuestas más comunes que surgen de dicha dirección están vinculadas a la construcción de más pozos, que seguramente aumentan el caudal de agua en las distintas barriadas, pero que no garantizan la presión del servicio y tampoco corrigen las pérdidas.
Por ahora sólo se esta llevando a cabo el cambio de cañerías para agua en el sector de la Villa Díaz Vélez comprendido por avenidas 2 y 10 y avenida 79 calle 89, donde se están retirando los antiguos caños de asbesto y se los remplaza por los de material plástico.
Los trabajos, que deberían estar terminados antes de la próxima temporada de verano son costeados por la Provincia y se supone que al menos en esta área de la ciudad quedaría solucionada la falta de agua.
En tanto, desde la dependencia municipal de Obras Sanitarias se sigue blandiendo el plan de hacer un diagnóstico de todas las cañerías de la ciudad a través de cámaras, de manera de verificar obstrucciones, pérdidas subterráneas y otras cuestiones. Algo que ya ha sido prometido en tiempos anteriores.
Está claro que llevar adelante la reforma de las cañerías de la ciudad demandará una gran inversión, que hoy no dispone el municipio y que aún no ha sido tramitada integralmente.
El retraso es muy grande, pero hay que tomar decisiones y se debe considerar que se trata de algo más que importante para el desarrollo de los habitantes de Necochea y Quequén y su calidad de vida y salud.///