Se viene el último primer día
Esta noche y en la madrugada de mañana, serán los festejos de los alumnos
Se espera que esta noche y en la madrugada de mañana, los adolescentes que terminan el secundario este año festejen “el último primer día” de clases de dicho nivel educativo.
Esto ha puesto en suma alerta a los sectores que vienen trabajando en estrategias para desalentar el consumo de alcohol de los menores, ya que se supo que hay varias fiestas organizadas en salones en las que se prevé que habrá bebidas alcohólicas.
Como viene ocurriendo desde hace un tiempo, como una moda que ocurre en todo el país, los alumnos de sexto año de los distintos establecimientos educativos llevan adelante reuniones en la noche previa al inicio de las clases, donde en varios casos consumen alcohol en abundancia y desde estas fiestas se dirigen a la escuela en estado de embriaguez, con cuadros etílicos de distinto grado.
Si bien no se difundieron todos los planes para contrarrestar la modalidad de emborracharse previo al inicio de clases, de manera de mantener el factor sorpresa, se supo que ya se conocen las direcciones de una veintena de lugares que han sido alquilados para estas previas y a los cuales se dirigirá el personal de Protección Ciudadana en la noche de hoy y la madrugada de mañana.
Por otra parte, se buscará llevar adelante un mayor control de los sitios que expendan bebidas a los menores (almacenes o kioscos).
Las autoridades educativas distritales han previsto para este lunes, con motivo del comienzo de clases, el refuerzo de los equipos psicológicos de las escuelas, de manera de atender los problemas que se presenten.
Desde el ámbito educativo local se afirmó que en caso de que los jóvenes lleguen alcoholizados a la escuela, los directivos deben esperar que los vaya a buscar el padre o tutor, mientras que si el estado etílico lo amerita paralelamente se debe convocar al servicio medico de cada establecimiento para derivarlos al Hospital.
La celebración del último primer día empezó a cobrar fuerza en Necochea hace cuatro años, consistiendo en una expresión de alegría de quienes inician sexto Año.
Los chicos van con disfraces, elementos para hacer sonido y hasta espuma, generando bullicio en la vía pública, previo a entrar a la escuela.