Seamos responsables para disfrutar
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La playa en estos últimos días ha estado soñada y, según el pronóstico, se podrá seguir disfrutando unos días más porque las altas temperaturas seguirán hasta el martes. No obstante, el mar esta vez ha estado muy revuelto y hasta peligroso, con la formación de varios canales en determinados sectores.
Los guardavidas no han parado de hacer rescates. Una y otra vez, deben ingresar al agua y sacar a personas de todas las edades, que no pueden salir debido a la fuerza del mar. Hace dos días, debieron rescatar a cuatro chicos que estaban atrapados en un canal y que terminaron en la sala de primeros auxilios, tras haber tragado agua. Afortunadamente no fue más un susto porque los guardavidas estuvieron atentos y actuaron enseguida, pero no son los únicos, varias personas terminaron en las postas sanitarias en estas condiciones.
Esta situación se está repitiendo en toda la costa. En Pinamar, una ola revolcó a un turista de 71 años y está grave. Evidentemente el mar está muy revuelto y a eso se suma la negligencia de la gente.
En el caso de Necochea, no se puede decir que el Estado no esté presente. La playa está llena de guardavidas municipales tanto en Necochea como en Quequén, el río, Las Cascadas, Costa Bonita, balnearios Los Angeles, zona de campings, etc. Solo en lugares muy alejados, no hay servicio.
En todos los puestos, hay dos guardavidas, comunicados con la base operativa para cualquier emergencia. Cuentan con camioneta para hacer el traslado hacías las postas sanitarias, que están ubicadas en la costa. Hay ambulancias disponibles en la zona de 2 y 87, Quequén y en Karamawi.
Además, en jornadas como las de estos días, los balnearios tienen la bandera que indica “mar dudoso” o “mar peligroso” y los mismos guardavidas están todo el tiempo con el silbato llamando la atención de la gente para que salgan de los canales o para que vuelvan a la orilla, en los casos en que se van para muy adentro sin darse cuenta.
Cuando ven a alguien que no puede salir, rápidamente se tiran al agua, convocan a personal de los puestos vecinos y hacen su trabajo, aun arriesgando sus vidas.
Es cierto que necesitarían, quizás más recursos, una moto de agua, por ejemplo, pero incluso en salvatajes complicados ha intervenido el gomón de la banana que presta servicio en la playa.
En este caso, el municipio cumple su función, pero en este tipo de cuestiones, se necesita también que los ciudadanos y turistas seamos responsables, respetemos los carteles, las recomendaciones y las advertencias, mucho más cuando no se sabe nadar o se tiene desconocimiento del mar. Hay familias de turistas que desconocen la peligrosidad y, por eso, es importante que solo se bañen en los lugares donde hay servicios de guardavidas. Seamos respetuosos de las normas y colaboremos para garantizar la seguridad de todos.///