Quejas de la comisión vecinal playas de Quequén
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Integrantes de la entidad consideran que hay muchas necesidades tanto para los residentes habituales, como para recibir a los turistas
Desde la Comisión Vecinal Playas de Quequén, sienten que hay muchas necesidades. Lo han expresado cuando se habló de la posibilidad de abrir una peatonal en la 502, lo que ellos han rechazado. Consideran, que hay otras cosas prioritarias, como por ejemplo el bacheo del poco asfalto que hay en la zona, que cada vez está más deteriorado, la iluminación o el estado de abandono de lo que supo ser el balneario Kem Kem.
El año pasado tuvieron reuniones con concejales para poder utilizar el balneario, pero los requerimientos que les pidieron fueron muchos y no se pudo dar. Ahora, está en desuso y ven que hay mucha improvisación en relación a bastantes espacios, incluso mencionaron un “chiringo” armado en la playa de forma muy rudimentaria, lo que no favorece a la imagen que se les da a los turistas, y a su vez perjudica a los residentes habituales que concurren ahí en verano.
Hablaron también con el intendente Facundo López, para plantear estos inconvenientes, además de la falta de señalización. Creen que lo único que se hizo, más por iniciativa del Consorcio de Puerto Quequén, fue acomodar el parador Pinocho. Los funcionarios, para ellos, nunca mostraron predisposición al diálogo constructivo con la Comisión Vecinal.
Prioridades
Las prioridades, para ellos, es empezar por cuestiones como mejorar la 502, entre 521 y 541, donde hay lugares que casi están cortados por la arena. La bajada histórica de los vecinos que no tienen vehículos, la 521, hoy está tapada de arena.
Así, los trabajos para la temporada no se ven, menos durante el año. No se ve un aprovechamiento de los potenciales del lugar, para recibir al que llega a pasar sus vacaciones, muchos de Buenos Aires y otros de la zona.
Integrantes de la Comisión destacaron que este año fue el que menos se ha hecho de cara a la temporada.
En cuanto a la seguridad, consideran que no ha habido tantos robos y mantienen un contacto directo con autoridades policiales, lo que les indica que las cosas mejoraron. Lo que faltaría, es estar más atentos al vandalismo, que suele suceder en los espacios públicos, como la propia sede de ellos, la plaza 3 de agosto o la sala sanitaria.
A principio de este verano, prestaron la oficina de la sede social de la Comisión Vecinal a los empleados municipales que iban a cumplir funciones en la playa, en pos de ayudarlos y beneficiar a la gente que va al lugar.
Sede
La sede de la Comisión se encuentra en la plaza 3 de agosto. Iniciaron una obra para contar con un salón para eventos de la gente del lugar, pero aún habiendo arrancado con mucha colaboración, en un momento se interrumpió y ahora los trabajos están paralizados. Pudieron techar la cocina y consiguieron la donación de carpintería metálica, con la esperanza de que antes de que comenzara el verano tenerlo terminado. Con el techo listo, están colocando la carpintería, pero no pudieron hacer más que eso.
El problema, para ellos, además de la falta de dinero, es que la gran mayoría de los miembros de la Comisión trabaja en otras cosas y no pueden dejarlas para dedicarse al trabajo comunitario.
Compromiso
Asimismo, creen que debería haber un mayor compromiso en cuanto al impacto ambiental, muy fuerte en la zona. Consideran que deberían mejorar las condiciones de sustentabilidad a través de un diálogo más fluido donde se escuchen sus voces. Sus gestiones afirman que han sido muchas, pero en su mayoría sin respuesta.
Las bocas de tormenta de la avenida Almirante Brown, sostienen que no tienen mantenimiento y son propicias para albergar roedores.
Algo que para ellos es destacable, es que pudieron normalizarse institucionalmente con la personería jurídica, como entidad de bien público. Esto pudo concretarse en 2018. Ahora, la expectativa está puesta en mejorar el lugar donde viven, lo que intentan lograr.
Colectivos
Los vecinos pidieron que se reformule el recorrido del colectivo, para que llegue aunque sea por 502 hasta 541, porque más allá de 533, donde dobla actualmente, hay mucha gente que lo necesita, inclusive para ir a los hospitales o para cualquier diligencia.
En su momento, se reunieron con concejales oficialistas y el director de Tránsito, pero no evidenciaron cambios.