Segunda oportunidad bien aprovechada
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/03/foto-editorial-1.jpg)
Desde hace algunos años, y satisfactoriamente cada vez con mayor suceso, numerosos adultos de vienen teniendo la oportunidad de completar la escuela secundaria.
Se trata de personas que por particulares situaciones de sus vidas, optaron por no abordar el último nivel obligatorio de la educación en nuestro país; o debieron dejar de concurrir en su etapa juvenil.
Los llamados Centros de Educación de Nivel Secundario (CENS) y las sedes del Plan de Finalización de Estudios Secundarios (FinES), vienen dando respuestas a decenas de residentes que aprovechan la posibilidad de lograr el título secundario. Una conquista más que necesaria para desarrollarse en la exigente vida actual.
En los últimos días se conocieron los buenos resultados que la rama de adultos consiguiera en las pruebas Avanzar, que se realizaron por primera vez, con el fin de analizar la enseñanza y aprendizaje de este nivel.
Los mismos determinaron que el 58 por ciento de los 6.069 alumnos evaluados en la Provincia, entre ellos 70 de Necochea, alcanzaran un rendimiento positivo en Lengua; mientras que el 67% lo logró en Matemática, con una más que curiosa situación: quedó graficado que los estudiantes mayores de edad saben más del doble que los alumnos de sexto año, a punto de egresar de la escuela convencional, cuando se supone que deberían manejar un nivel similar de conocimientos.
La gobernadora María Eugenia Vidal no ocultó su reconocimiento a los alumnos y a sus educadores al decir que este resultado «nos llena de esperanza».
La mandataria añadió que «terminar la escuela significa más oportunidades para los adultos y alienta a los chicos a seguir el ejemplo; por eso vamos a seguir trabajando para que cada vez sean más los que tienen su título».
Los conceptos de Vidal coronan el esfuerzo que muchos de esos alumnos adultos hacen para compartir la escuela con sus trabajos, con el apuntalamiento a veces de sus hijos o nietos, que sí han tenido la chance de cumplimentar la escuela secundaria.
Esta especie de revancha personal es doblemente satisfactoria si, como ha reflejado la prueba Avanzar, el asistente adquiere los conocimientos que le faltaban y lo hace con un adecuado nivel de captación.
Este avance también tiene un mérito, sin dudas, en la voluntad y cariño que muestran los docentes a la hora de instruir a estas personas mayores, produciéndose una simbiosis especial, porque está claro que quienes retoman el secundario de grandes, no van a perder el tiempo.
Es tan interesante el aprovechamiento que hacen de esta segunda oportunidad, que varios de estos alumnos abordan posteriormente carreras universitarias.
En estas decisiones radica uno de los principales éxitos de la rama adulta, al cobijar y capacitar a personas muy valiosas, que por diversos motivos no habían podido terminar el secundario.
“No es más fácil, sino es posible” es el lema que aplica la Dirección de Educación de Adultos a nivel regional. Un punto de partida para volver a dejar en claro que nunca es tarde para aprender y perfeccionarse; sólo es cuestión de tomar la decisión y poner todo de uno mismo para sumar nuevos y ricos conocimientos.
Estudiar es mucho más que terminar el secundario, es apostar a la superación y demostrar que la educación es el camino para construir un futuro mejor.