Seis curiosidades históricas en el marco del 144º aniversario
La incidencia de José Hernández para la creación del nuevo pueblo. Los escudos a través de tiempo. El cofre que se abrirá en octubre de 2031
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RAÚL JÁUREGUI
Redacción
Con motivo de los 144 años que cumplirá el próximo domingo Necochea, en la columna semanal de hechos históricos del programa “Desde temprano”, por Ecos Radio, se dio cuenta de seis curiosidades vinculadas a la ciudad a través del paso del tiempo.
Una de esas cuestiones anecdóticas es que el autor de “Martín Fierro”, José Hernández, trabajó para la fundación de Necochea.
¿Cómo lo hizo? Fue en carácter de diputado de la provincia de Buenos Aires, presentando en 1879 una iniciativa ante la Legislatura para expropiar tierras en la margen derecha del río Quequén y crear una nueva localidad.
El proyecto fue aprobado y de esta manera hubo una franca colaboración del gran poeta argentino, para que el pueblo de Necochea fuera una realidad. Vale decir que José Hernández nunca estuvo por estas tierras.
A quién se debe el nombre
El nombre de la ciudad se impuso en honor al general Mariano Necochea, quien tuviera una brillante carrera militar, siendo protagonista de peso en la campaña libertadora del general José de San Martín,
Necochea nació el 7 de septiembre de 1790 en Buenos Aires y murió en Miraflores, Perú, el 3 de abril de 1849.
En el país incaico, por su participación libertadora fue nombrado Gran Mariscal, es considerado uno de los héroes nacionales y sus restos descansan en el panteón de los próceres, en Lima.
Durante la columna radial se recordó que el segundo nombre del militar era Pascual, dando respuesta a una consulta que al respecto se había realizado en el Instagram de Ecos Radio.
Tres escudos
Toda ciudad tiene un escudo, y en el caso de Necochea en su historial ha contado con tres, incluyendo el actual que se puede observar pintado en la parte superior de la fachada del edificio de la Municipalidad, en 56 entre 59 y 61.
El primero fue creado en los tiempos fundacionales. Dentro de un óvalo aparecía un horizonte de mar con un sol naciente, abajo la representación del rio Quequén desembocando en el mar luego de unos meandros y sobre la costa una farola, entre las figuras principales.
El segundo surgió en 1931, cuando durante la intendencia de José Pucciarelli se llamó a concurso para crear un escudo y escribir un himno de Necochea.
Se decidió modernizar el primitivo, dejándose el mar con el sol naciente, se conservaron los médanos y se los agrupó en una suerte de cadena medanosa, agrandándose el tamaño de la farola.
En 1977 durante el gobierno de Alberto Vicente Percario se impuso por decreto un nuevo escudo. Se decidió remplazar a la imagen primitiva por el escudo heráldico de la familia Necochea.
Finalmente, con la reanudación de la democracia, en 1983 la administración de Domingo José Taraborelli decidió volver a contar como escudo de nuestra ciudad al creado en 1931.
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Un cofre en la plaza
Dentro de los monumentos que cuenta la Plaza Rocha y que refieren a la historia de Necochea, hay uno que sobresale: el pórtico del Centenario, que se inaugurara el domingo 11 de octubre de 1981, formando parte de los festejos por los primeros 100 años de la ciudad, que diagramó y ejecutó con total suceso una comisión especial creada al efecto.
El diseño del monumento fue del pintor y escultor Héctor Alberto Capurro, discípulo el conocido maestro Juan Carlos Castagnino, y observando desde 57 y 60 dentro del pórtico se enmarca la figura del general Mariano Necochea en su monumento de la rotonda principal de la plaza Dardo Rocha.
El mismo comprende una curiosidad: debajo del pórtico hay enterrado un cofre, que es considerado una “cápsula del tiempo”. El mismo fue sepultado en la jornada del 31 de diciembre de 1981 por el entonces intendente Alberto Percario e integrantes de la comisión del centenario y dentro del mismo hay documentos, actas, recortes periodísticos de Ecos Diarios, un mensaje de la comisión y otro del mencionado jefe comunal.
Un detalle es que el citado cofre debe ser reabierto el 12 de octubre de 2031, aunque uno de los documentos que hay en su interior sugiere volver a guardarlo y abrirlo en 2081, cuando se cumpla el segundo centenario de Necochea. ¿ Para esa segunda fecha le sumarán nuevos documentos u objetos de la actualidad?
El primer balneario
En materia de obras y hechos que fueron forjando la ciudad, es para resaltar que el primer balneario inauguró en 1885, cuando Necochea tenía apenas tres años de vida.
Se trató del proyecto “La Perla del San Sebastián Argentino” del empresario llegado del País Vasco Julián Azúa, que junto a su hijo montaron un hotel y balneario en el sector de avenida 2 y calle 87.
El balneario contaba con cómodas instalaciones y numerosas casillas de madera para refugiarse del fuerte sol, pero un fuerte temporal se llevó todo lo construido.
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Viajando en tranvía
Completando este anecdotario de seis cuestiones bien necochenses, se recordó al servicio de tranvía eléctrico, que funcionó entre el 8 de febrero de 1914 y 1936, cuando arrancó el servicio de ómnibus en la ciudad.
Presentado como un “vehículo moderno, cómodo e higiénico”, el tranvía unía el centro de la ciudad con la por entonces incipiente Villa balnearia.
El servicio estaba a cargo de tres vagones pertenecientes a la Sociedad de Fomento local, con punto de partida en la ex estación de ferrocarril, en 45 y 62, pasaba frente a la parroquia del Carmen, de allí por avenida 59 hasta avenida 42, por ésta a calle 87 y desde allí a avenida 2, con punto final frente a la Rambla municipal.
El recorrido total demoraba unos 40 minutos y por entonces la ciudad contaba con 12.000 habitantes en su planta urbana.
Por muchos años las vías del tranvía formaron parte del paisaje en las calles de adoquines, hasta que fueron cubiertas por el asfalto.
La columna completa se puede escuchar en el Spotify de Ecos Radio.
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