Sensación térmica en Cambiemos
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/05/arturodiez.jpg)
«La unidad de pensamiento,
que de ningún modo quiere
decir la servidumbre de la opinión,
es sin duda la condición indispensable
del éxito de todo programa político».
José Martí
En la interna de Cambiemos una foto suele valer más que mil palabras, y ambos precandidatos a intendente, Arturo Rojas (Fe) y Gonzalo Diez (UCR) la consiguieron con María Eugenia Vidal, la gobernadora de Buenos Aires, la dueña de la mejor imagen actualmente en el país.
¿Es un factor determinante una foto, previa al lanzamiento interno de los candidatos de Cambiemos? La respuesta es sí, aunque no cambie la opinión del electorado, pero es importante para quienes pretenden mostrarse en los círculos más altos del poder, compitiendo en un ruedo de celos e intrigas como en una comedia de enredos, en este caso llamado política
La semana pasada fue el paso adelante del comienzo de la campaña dentro de Cambiemos, una alianza muy posicionada en su conjunto en el distrito para llegar al primer piso del edificio de 56 Nº 2950.
La foto de Rojas y a pocos días la de Diez, con la gobernadora Vidal cayeron en ese ruedo donde cada cual atiende su juego. Analizando el encuentro, Rojas jugó de local porque Vidal llegó hasta la sede de Uatre sindicato que avala al precandidato de Fe y Diez tuvo un acercamiento más protocolar en el despacho de la Gobernadora.
Rojas viene enarbolando, nada más ni nada menos, que la futura reconstrucción del puente Ezcurra. Un as de espada en su manga. El anuncio ha comenzado a meterse en la campaña. Lanzó el proyecto, se abrieron los sobres para su análisis técnico y de costos como primer paso, y el tema se metió de lleno en su piel, como si ya fuera una realidad, luego de tantas promesas fallidas.
Gonzalo Diez (UCR) se permitió un análisis de expresiones de deseos definiendo en orden de prioridades la concreción de la planta de efluentes cloacales, a modo de ejemplo.
Aunque ambos traten de escaparle a la ideología, más en estos tiempos donde la sociedad exige gestión y no tantos discursos, acciones concretas sobre discusiones históricas, las diferencias en cuanto a concepciones políticas no pueden disimularse, radicalismo y peronismo pasan por su sangre y harán valer a la hora de definiciones, el primero suele repetir como concepto que los gremios Uatre y la Uta, sostienen su campaña está evidenciado y nadie oculta, más aún luego del acuerdo alcanzado hace días con quien busca su reelección como diputado provincial, Martín Domínguez Yelpo, íntimamente ligado a esta última asociación gremial.
Lo de Diez es una verdad de Perogrullo, pero utilizado como herramienta de campaña política, un concepto que suele agregarle poco a la ciudadanía, e incluso la mayoría de los habitantes presta escasa atención a estas afirmaciones, que resultan más de consumo interno que una picardía que llegue masivamente.
Otro de los elementos que se meterán en la interna y general son los ejemplos de los gobiernos de San Cayetano o Tandil, quien suele nombrarlos permanentemente es Diez, e incluso habla de implementar proyectos de esos municipios que considera exitosos.
Diez trata de minimizar la existencia de otra lista radical la de Pedro de Ilzarbe, bajándole el tono a la misma, restándole importancia, pero en el fondo sabe que es obstáculo no fácil de sortear, surgido desde la misma entraña del comité Emiliano Abásolo, entendiendo que de participar dos listas en las Paso, el peligro que conlleva la UCR de perder ante la división del voto radical es una realidad palpable.
¿Es lejana la unidad radical para la Paso?
Sentado en una mesa de café, Diez esperó a Pedro de Ilzarbe, el tema es fácil deducirlo, lista única en el radicalismo para ir juntos el 11 de agosto. Esa fue la proposición. Pero, de Ilzarbe había manifestado a quien quisiera oírlo, y si fuera radical mejor, que la lista de unidad debía contemplar 50% para cada sector en los cargos, y la “precandidatura para mí”. Una utopía a esta altura de los acontecimientos.
Diez fue menos abierto, “la boleta la encabezo yo” con los dos primeros lugares en lista a concejales y eso tampoco se negocia, son inamovibles, ofreciendo un tercero o cuarto concejal y un lugar a salir entre los consejeros escolares. El dirigente quequenense, acostumbrado a jugar en la UCR y sortear tempestades marítimas mar adentro, esbozó con tranquilidad una respuesta «lo conversaré con mi grupo». Para terminar la charla caballerosamente con su correligionario.
La unidad del radicalismo para una lista en conjunto está hoy por hoy muy distante, aunque en política nunca se puede decir no definitivamente.
Pedro de Ilzarbe sigue afirmando reafirmando que se presentarán a las Paso y nada podrá impedirlo.
A nadie escapa que si no logran unidad dividirán el voto radical, algo que Diez entiende bien; y que de Ilzarbe y su grupo lo analizan distinto, creen que tienen una fortaleza fuera del voto del afiliado en una elección abierta donde vota todo el padrón «allí nos hacemos fuertes» suelen repetir como en coro.
Alejandro Issin, el cuarto en discordia
La discordia es una situación en la que hay falta de acuerdo o conformidad entre personas que a menudo conviven o se relacionan.
El concejal Pro, Alejandro Issin, quien días atrás inauguró un local céntrico anunciando su postulación a intendente dentro de Cambiemos, es una incógnita en cuanto a su futuro.
Sigue en la misma tesitura, estableciendo contactos con dirigentes nacionales y provinciales, recientemente cenó junto a ellos en un conocido restaurante donde es tradicional su presencia, ratificando su precandidatura.
Está convencido que nadie lo bajará de la misma, y que cubre un sector que no está en conformidad con los antes señalados y que la sociedad quiere cambio de los nombres tradicionales que suelen repetirse.
Creen que al final, para lo cual quedan pocos días, Issin finalizará cercano a alguno de los candidatos actuales, no sin antes sentarse con la ambición de colocar un hombre o mujer de su confianza en la lista de concejales.
Diez y de Ilzarbe ya tienen sus primeros lugares, el único que mantiene hermetismo en cuanto a conformación de lista es Rojas, quien decidirá algunos temas en forma personal, repitiendo ante propios y extraños que la nueva forma de hacer política terminó con aquellas tradiciones que quedaron vetustas donde cada dirigente con su grupo o fichas de afiliaciones intentaban negociar integración en las listas.
Es de esperar que la interna de Cambiemos, como otras que tienen los diversos partidos, sirvan al interés general, que la política no sea el arte de disfrazarse de interés general para ocultar los particulares.