“Ser cooperativistas es cuidar las fuentes de trabajo entre nosotros”
Aseguró Analía Morino, una de las impulsoras de Engraucoop, quien además es madre de cinco hijos, abuela de 19 nietos y espera la llegada de un bisnieto, “a pesar que soy muy joven”, agregó
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Mario Maruca
Redacción
“Los sacrificios que transitamos al principio, vendiendo empanadas, sorrentinos y otros productos para subsistir, donde hubo mucho compromiso y responsabilidad de todos nosotros para luego montar la cooperativa”, sostuvo Analía Morino.
Se trata de una de las trabajadoras que impulsó Engraucoop y no olvida que pasaron momentos difíciles cuando la fábrica dejó de funcionar por el abandono de empresarios españoles que retornaron a su tierra.
“Algunos pensaron que nuestra labor no tendría futuro, pero hace 14 años que estamos. Somos guerreras y tratamos entre nosotros de mantener la fuente de trabajo, porque ser cooperativistas es eso”, puntualizó la gerente y coordinadora.
“Contamos con 15 cooperativistas que seguimos adelante y supimos enfrentar el desafío en su momento de sostener los ingresos para nuestras familiar, ya que de manera abrupta, nos dejaron sin respuestas desde lo empresarial”, reconoció la trabajadora
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Trato cordial
Analía Morino dialogó con Ecos Diarios para Perfil de Mujer y resaltó el trato que mantiene la cooperativa con su clientela de Necochea-Quequén, la zona y también con los turistas que en cada temporada asisten a la fábrica para adquirir productos.
“Nuestro vínculo con la gente es siempre cordial, ya que todos los operarios tenemos el mismo objetivo de cuidar la fuente de trabajo, aunque esto no quiere decir que estamos en un todo de acuerdo, por eso que todo se opina y se vota siempre por lo mejor para todos”, aseveró.
La gerente coordinadora de la planta procesadora de anchoas, manifestó que “este año no es uno de los mejores y los meses finales del anterior, también han sido complejos, pero estamos con fuerza para dar batalla, como ya lo hicimos en otra oportunidad”.
Hay que acotar que desde organismos estatales, se ha hecho especial hincapié en la recuperación del sector pesquero como un motor de la economía y potencial generador de nuevas fuentes laborales.
Por otro lado, Analía valoró también la presencia constante del personal del Senasa que constata toda la labor que la cooperativa lleva a cabo y “esto nos permite continuar perfeccionando nuestro trabajo en beneficio de ofrecer un buen producto a la comunidad”.
Sostén familiar y sus gustos
“Tengo cinco hijos, 19 nietos y pronto un bisnieto, a pesar que soy muy joven todavía (risas en ese momento) y me siento a pleno”, señaló Morino en relación a su familia y la necesidad de apoyarse en ella en determinadas situaciones.
Morino nació en Lobería hace 47 años y reside en Necochea y entre sus placeres de la vida, “están ir a la playa, mi lugar en el mundo, y disfrutar de la naturaleza que tenemos entre Necochea y Quequén”, enumeró con franqueza.
Perfil
Una fábrica que mantiene vigencia
La planta Engraucoop de Quequén, ubicada en calle 517 entre 542 y 544, funcionaba desde 1974, alcanzando momentos de gran productividad en la industrialización de anchoíta.
En algún momento se contaban con más de 100 operarias cuando los directivos de la empresa, de capitales españoles e italianos, le dieron un abrupto final y presentaron la quiebra.
Un grupo de más de 20 de aquellas operarias decidió dar batalla, pese al escepticismo de muchos lograron resistir. Primero de manera improvisada, haciendo comida (sorrentinos, empanadas y demás) para vender casa por casa.
La trayectoria
Luego se asesoraron legalmente y también en forma comercial, para luego conformar una cooperativa de trabajo.
Así surgió Engraucoop que lleva ya 14 años de existencia, y los trabajadores la hicieron crecer de manera sostenida, a pesar también de los vaivenes de la economía nacional.
La venta de la anchoíta industrializada en el mercado argentino es uno de los servicios que se brinda y “nuestro sueño es poder exportar en algún momento, aunque sabemos que ese no es un camino fácil”, afirmó Analía Morino.
“Hay momentos como en la actualidad en que en el edificio de calle 517 y avenida 542, trabajan entre 198 y 200 operarias en la manufactura del pescado”, expresó la mujer en otro tramo de la charla con Ecos Diarios.
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