Servicios y grupos de autoayuda activos a través de la tecnología
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Para brindar asistencia frente a situaciones de adicciones o suicidio
Con la pandemia y el aislamiento social y obligatorio, los servicios y grupos de autoayuda que ofrecen asistencia frente a situaciones de adicciones o de suicidio, han tenido que adaptarse a la nueva realidad, enfrentando la situación con los recursos y dispositivos que cuentan, brindándose a quienes más lo necesitan en momentos de crisis e incertidumbre. En este sentido, tanto el SAS, Servicio de Asistencia al Suicida, Al-Anon y Alcohólicos Anónimos han continuado con las terapias online y atención especializada a través de las diferentes plataformas digitales.
A lo largo de todos estos meses Al Anon y Alcohólicos Anónimos han mantenido comunicaciones online entre los grupos, brindando contención y escuchando a cada una de las personas.
Alcohólicos Anónimos lo hace los martes, jueves y sábado, mientras que Al Anon, los lunes, miércoles y viernes. Ambas agrupaciones comparten la sede del tercer piso en el Centro Cívico, pero con la pandemia buscaron la forma de seguir en contacto a través del whatsapp.
Las reuniones las han organizado a través de los grupos y se rotan en los encuentros.
Por supuesto, que no es lo mismo tener este tipo de reuniones, pero sirven para estar en contacto, escucharse, contar cómo están y acompañarse entre ellos.
Siempre con el anonimato presente y el respeto mutuo, se ayudan, destacando que “lo más importante es poder estar tranquilos, estar serenos, tratando de vivir lo mejor que uno puede el día de hoy. Es necesario actuar con calma, pensando lo que uno va a hacer y sabiendo que hay otro para escucharlo, contenerlo”, afirmaron desde Al Anon.
Asimismo, el SAS, Servicio de Asistencia al Suicida, también ha venido trabajando de la misma manera, con las herramientas digitales, ya que con la pandemia hubo que cambiar la modalidad de las reuniones y encuentros.
En este punto, detallaron que fue muy positivo ya que se logró tener contacto con gente de otras ciudades, compartir experiencias, e inclusive se sumó gente nueva al grupo de Al Anon.
Patricia Fucci, coordinadora del SAS puntualizó que “nunca dejó de funcionar y
estuvo las 24 horas del día”.
Al comienzo de la pandemia pidieron a la Secretaría de Salud del municipio, de la cual
dependen, que dos o tres personas pudiesen llevar la guardia a domicilio para que los voluntarios se queden en su casa, teniendo el teléfono prendido las 24 horas.
Durante todo este tiempo, el SAS atendió llamadas respecto a la problemática de la conducta suicida por razones individuales, que no han tenido que ver con el Covid.
Los siete voluntarios han estado dispuestos a la atención telefónica durante 48 horas cada uno, manteniendo algunas comunicaciones por 10 minutos y otras de dos horas y media.
El servicio funciona físicamente en el Hospital Municipal Emilio Ferreyra y el voluntariado a través de la línea 135, en un garaje cedido por la parroquia de la Medalla Milagrosa.
En el hospital continuaron trabajando con el protocolo a distancia de forma online con aquellos pacientes que antes lo hacían de forma presencial. Los psicólogos continuaron haciendo un seguimiento por teléfono o vía online.
Lo único que se suspendió en cuarentena fueron las reuniones del grupo sostén y las reuniones de operadores presenciales, aunque continuaron en contacto a través del chat de Whatsapp, enviándose material para leer.
Cada día es distinto en el Servicio, ya que hay veces que atienden entre dos o tres llamadas y otros días no hay llamas. En mayor proporción, el rango de edad de las personas que llaman por intento o suicido es la edad productiva del ser humano, entre los 25 y 60 años.
Voluntarios y necesidades
El Servicio de Asistencia al Suicida funcionó desde el año 1997 al 2000 y se reabrió en 2004 hasta ahora, trabajando ininterrumpidamente.
Entre las necesidades que tienen figura algo tan básico como un teléfono celular, que es la línea donde atienden las llamadas, como asi también recursos para sacar fotocopias y algo más complejo como es la sede propia para ser más visibles.
Al mismo tiempo, se informó que quedó pendiente la convocatoria a los nuevos voluntarios del servicio de asistencia al suicida, siendo los requisitos: ser mayor de 18 años, tener el secundario completo, vocación de servicio y tiempo disponible para atender el teléfono.