Setenta años del homenaje a un médico muy querido
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En 1948 se colocaba la piedra fundamental del hogar García Landera. La construcción fue impulsada por Matilde Eugenia García Landera de Emiliani, hermana del recordado facultativo
Redacción
Ecos Diarios
Hace 70 años, en marzo de 1948, se colocaba la piedra fundamental del hogar de ancianos García Landera. El lugar elegido era el dónde, exactamente 200 años antes, había realizado el histórico cruce el padre José Cardiel.
Matilde Eugenia García Landera de Emiliani había impulsado la construcción del hogar en homenaje a su hermano el distinguido médico José Cirilo García Landera, que desarrolló gran parte de su carrera en nuestra ciudad.
Como los típicos médicos de la época, García Landera ejerció su profesión atendiendo a la mayoría de sus enfermos cobrando poco, mal o nunca. Aunque en esa época los médicos de las zonas rurales en agradecimiento recibían una yunta de gallinas o unas docenas de huevos.
De padres inmigrantes, provenientes de la localidad española de Guriezo, García Landera nació en Alberti, Provincia de Buenos Aires, junto con sus hermanos Luis y Matilde Eugenia.
Al quedar huérfanos de pequeños fueron criados por su tía doña Higinia Nuñez de Ubilla, gran benefactora del Hogar de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Buenos Aires.
Esa congregación religiosa había llegado de Valencia, España, a la Argentina en 1931.
La especialidad de García Landera era la cirugía fue durante muchos años jefe del área en el Hospital Díaz Vélez, establecimiento que también dirigió.
También militó en la política. Fue presidente del Comité Necochea del Partido Demócrata, ocupó la presidencia del Consejo Escolar y fue comisionado municipal. Incluso, en 1946 fue candidato a senador provincial.
Homenaje
García Landera falleció el 9 de septiembre de 1947, a los 48 años, luego de sufrir una enfermedad que lo había obligado a dejar Necochea y radicarse en Buenos Aires.
Tras su fallecimiento, su hermana, Matilde Eugenia García Landera de Emiliani decidió construir íntegramente un hogar de ancianos en Necochea en memoria del médico y donarlo a sus queridas Hermanitas de los Ancianos Desamparados.
Durante muchos años los necochenses recordaron a García Landera por su sencillez y bondad.
En aquella época Necochea era una ciudad en pleno crecimiento. Decían los diarios de entonces:
«Destacadas proyecciones alcanzó o homenaje tributado ayer a quien en vida fuera el doctor José García Landera. Consistió el mismo en la colocación de una placa recordatoria en el Hospital General Díaz Vélez. Terminada la ceremonia la concurrencia se dirigió a la quinta 114, donde se colocó la fundamental del hogar de ancianos. Hablaron, entre otros, el profesor Sebastián de María».
La construcción del hogar comenzó de inmediato sobre los terrenos donados por Higinia Nuñez de Ubilla y Matilde Eugenia García Landera, tía y hermana del médico.
Poco después, un pequeño, pero abnegado grupo de las Hermanitas de los Hermanos Desamparados llegó a trabajar en el hogar. Sor Leonides, que era la madre superiora, sor Consuelo, sor María, sor Dolores y sor Carmen, comenzaron a trabajar con los 40 ancianos que habitaron el hogar.
En aquel entonces, estaba todo por hacer, faltaban roperos, camas, provisiones, combustible y muchos utensilios para alcanzar las comodidades mínimas que había que cubrir.
De a poco, el grupo de religiosas venció todas aquellas primeras dificultades.
Durante los primeros 25 años de vida, el hogar recibió gran ayuda del pueblo de Necochea, ya que muchos niños que conocían o recibieron desinteresada atención médica del doctor García Landera, ya hombres, se acercaron a ayudar a las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.
A 70 años de la colocación de la piedra fundamental del Hogar y 71 del fallecimiento de García Landera, algunos de los niños que fueron atendidos por el médico aún lo recuerdan con simpatía. Es recordado como un cirujano eminente, que por su generosidad y desprendimiento supo ganarse un lugar en el corazón del pueblo.