“Siempre me gustó formar equipos de trabajo para aprender y escuchar”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2021/07/andrea1.jpg)
Dedicada. Andrea Verónica Repara es profesora de Geografía y se jubiló recientemente después de 30 años de trabajar en escuelas estatales
Por María Cecilia Gotta
Redacción
“Siempre me gustó formar equipos de trabajo para aprender, escuchar, saber delegar y aprender cosas nuevas”, afirmó Andrea Verónica Repara, profesora de Geografía, quien recientemente se jubiló después de 30 años de trabajar en escuelas estatales.
Andrea es oriunda de San Fernando y se inscribió en la Universidad de Buenos Aires en 1982 en la Facultad de Filosofía y Letras, donde empezó la carrera de Geografía.
En el verano de 1986 vino a pasear a Necochea y conoció al padre de sus hijos, de quien está divorciada hace muchos años. De aquella época recordó “nos casamos en Buenos Aires y vinimos a vivir a Quequén”. Andrea terminó su carrera universitaria y realizó las prácticas en el Colegio Nacional Buenos Aires.
Con su título en mano, Andrea comenzó a dar sus primeras suplencias en el Instituto Humboldt y en el Colegio Pio XII.
En el año 1990 nació su primera hija, Pamela y luego en 1994 nació su segundo hijo, Agustín. Siendo sus hijos muy pequeños y luego de doce años de matrimonio Andrea se separó y a partir de ese momento comenzó su vida sola, lo cual no fue fácil al principio ya que tuvo que sostener su casa y criar a sus hijos.
“En ese momento y hasta el día de hoy mi mamá sigue siendo mi sostén, ella siempre me animó y de hecho me ayudó a comprar mi casa”, resaltó.
Andrea se había fijado objetivos, siendo la prioridad que sus hijos terminaran la escuela y que no les faltara nada. “Trabajé mucho, me llené de horas, trabajaba mañana, tarde y noche y mi mamá me los cuidaba, porque ella se vino a vivir a la ciudad cuando me radiqué en Quequén”, detalló.
Por aquellos años no había muchos profesores de Geografía en la ciudad y había mucha disponibilidad de horas, inclusive se abrían nuevos cursos, por lo que se vivía otro momento a nivel educativo y social.
Sus primeras horas en escuelas del Estado fue en la Técnica Nº 3, cuando estaba en la sede de calle 4, donde hoy es Antares.
A lo largo de los años ejerció diferentes roles, fue directora en la Escuela Secundaria Nº 2, profesora en Técnica Nº 3, Secundaria Nº 14 y vicedirectora en Secundaria Nº 7, donde se jubiló. De esta última experiencia destacó el vínculo de trabajo que tuvo con Laura y Marcelo Bruno, integrantes del equipo directivo.
La docencia le permitió armar una vida social y logró construir relaciones de amistad que las conservará por siempre.
Cambios
Andrea mencionó que al comienzo de su carrera le apasionaba dar la parte física de geografía, los relieves, el clima, la hidrografía, los mapas, y con los años fue cambiando la curricula como así también la sociedad y tuvo que adaptarse a las circunstancias.
Al momento de autoevaluarse como docente, afirmó “siempre fui muy estricta y en aquel entonces se podía ser estricta porque le podías exigir al alumno y este te respondía al igual que la familia, en cambio, hoy en día esa rectitud o exigencia no está bien vista dentro del clima escolar y enseguida te tildan despectivamente, es decir que la exigencia la entienden con otro sentido, que nada que ver”.
Con la llegada de la pandemia, Andrea se tuvo que adaptar a la tecnología y reconoció que no le gustó para nada esta experiencia virtual.
“Como profesora tuve que completar una planilla en la computadora, armar un word, preparar una clase en una plataforma para dar clases en una pantalla, que para mí fue horrible, muy frio, distante y hay chicos que no tienen la posibilidad de conectarse”, manifestó.
Durante sus últimos días en la escuela Andrea recibió el afecto de sus compañeros y amigos de trabajo, “me han escrito cosas muy lindas, que tengo humor, que soy inquieta, con buena energía” y es un mimo al alma.///
RETRATO
La compañía de la familia
Andrea Repara nació en San Fernando, provincia de Buenos Aires, luego se mudó a Martínez y cuando estaba en cuarto grado sus padres se compraron su primer departamento en Belgrano, Capital. “Allá viví desde los 10 hasta los 23 años y a pesar de que estuve tantos años, cuando voy a Buenos Aires no me gusta mucho, no me volvería a insertar en ese ritmo”, aseguró.
Acto seguido destacó que le gusta muchos Necochea y Quequén. Disfruta mucho de la playa y salir a aminar por el parque.
Por otra parte, Andrea indicó que fue hija única y le hubiese encantado tener un hermano o una hermana para compartir, aunque siempre se sintió acompañada por la familia. “Me pesa ahora de grande, cuando toca resolver cuestiones familiares, es decir, yo sola tuve que decidir internar a mi mamá con 92 años en un hogar y por más que lo consulté con mis hijos y tengo el apoyo de la familia, me hacía falta otra opinión”.
Actualmente disfruta de su nuevo rol como abuela de Felipe de dos años. “El es mi cielo”, recalcó.
En tanto, como meta pendiente tiene viajar a Grecia o Londres. Luego de la pandemia será momento de subir al avión y disfrutar.