Quería enseñar
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Ana Gauna fue directora durante 30 años del Jardín de Infantes Alta Mira, fue una de las creadoras de Calculandia y luego se volcó a la política y llegó a presidente del Consejo Escolar
Ana Gauna es una de esas personas que nunca dudó de su vocación. Trabajó durante 30 años en el Jardín de Infantes Argentino Danés, puesto que dejó, para asumir como consejera escolar.
En la actualidad, tras cumplir con su período como presidente del Consejo Escolar, Ana ha vuelto a las aulas, pero esta vez para enseñar a otras docentes.
“Siempre quise ser maestra”, explicó Ana, cuya vocación surgió en la infancia, en una escuelita rural, la 36, del paraje La Lita.
“Mi familia vivía en el campo. Yo soy hija única y estaba sola, así que para mi ir a la escuela era lo mejor que me podía pasar. Ahí tenía mis amigos, gente con la que podía compartir… Ir a la escuela era una fiesta”, afirmó.
El hecho de realizar la primaria en una escuela rural también influyó en su futuro, ya que como en todo establecimiento con un solo maestro, los alumnos más grandes debían ayudar a enseñar a los más chicos.
Pero sin dudas fue una maestra la que definió la vocación de Ana. La maestra se llamaba Ana Mostaza. “Generó un vínculo muy importante conmigo. Un vínculo que hizo que yo quisiera ser como ella, que quisiera ser maestra”, afirmó.
Por eso ella siempre ha creído que “es fundamental el hecho de que los docentes generen fuertes vínculos con los chicos. No pueden dar una clase como quien va al mercado a comprar un paquete de fideos. El maestro debe comprometerse, saber que están formando una persona”.
La directora
Tras finalizar el sexto grado en la Escuela 36, Ana vino a vivir a Necochea e ingresó al Colegio Nacional. De allí, con los objetivos muy claros, entró al Instituto de Formación Docente Nº 31, que en ese momento funcionaba en la escuela 3 y luego se trasladó a la 2.
Al egresar Ana comenzó a dar clases en la Escuela 18 de Ramón Santamarina y luego pasó al Jardín 904 de La Dulce.
A pesar de su juventud, ya había formado su familia y ya tenía dos de sus cuatro hijos cuando surgió la posibilidad de ingresar al Instituto Argentino Danés.
“Viajar al interior se me complicaba mucho”, explicó. “Así que ingresé al Danés a trabajar como maestra de primer grado. Pasados cuatro años, me ofrecieron la dirección del jardín”.
“Era muy joven y tenía temor, porque el concepto que uno tiene es que la directora es alguien con muchos años de trabajo, con trayectoria. Pero fue un desafío y me gustan los desafíos”, afirmó.
Y aquel desafío se extendió 30 años. Cuando ella llegó a ese establecimiento, el jardín sólo tenía dos salas.
Recién se retiró hace ocho años, para asumir como consejera escolar.
La política
Además de su extensa trayectoria en el Jardín de Infantes del Danés, Ana también es reconocida por ser una de las creadoras de Calculandia, una prueba de matemáticas para niños de nivel inicial.
“Generamos el proyecto con Norma García, que es una amiga personal”, dijo Gauna. “Junto con ella y con Inés Orte, realizábamos nuestros estudios y nuestra capacitación en forma permanente. Siempre fui inquieta y me gustó estar informada y formada”.
Tal vez por eso fue convocada para participar en la política desde su lugar. Antes ya había integrado una lista de consejeros escolares como suplente.
“Por supuesto que en la escuela uno hace política, pero política educativa. Hace unos años fui convocada por Gastón Guarracino, para que formara parte del equipo de trabajo de él”, explicó.
Así fue como integró primero una lista junto a Raúl Martínez y Pedro Barbieri. “Entramos los tres y en una reunión Gerónimo Venegas me propuso que fuera la tesorera. Yo no lo conocía hasta ese momento. Le digo: ‘Mire Gerónimo, a mí el balance de mi casa siempre me da negativo. No sé como me está ofreciendo semejante responsabilidad’”.
Pero Venegas estaba decidido y en la siguiente elección le propuso encabezar la lista de consejeros, por lo que se convirtió en la presidenta del Consejo Escolar de Necochea.
“Por eso este año fue muy difícil, porque tuvimos que transitar solos. Sentía como que el respaldo no estaba más. Pero tenía la línea de lo que él me había marcado y me propuse no defraudarlo”, afirmó Ana.
Ayudar
Atraída por la posibilidad de “ayudar a la gente”, Ana también participa activamente desde hace años en Proyección Quequenense, una agrupación creada por Guarracino en Quequén y coordinada por la concejal Gabriela Góngora.
“Mi convicción siempre ha sido poder ayudar a la gente”, dijo Gauna, que desde Proyección comenzó a trabajar con familias carenciadas y a gestionar talleres de oficios para adultos, a fin de facilitarles una salida laboral. Allí también coordina las clases de apoyo escolar y los cursos del Plan Fines para terminar el secundario. Con el tiempo también se le asignó el área de educación del Partido Fe.
Ahora, ya retirada del Consejo, ha decidido volver a enseñar y este año retomó las clases en el Instituto Superior de Formación Docente, donde tiene a su cargo las clases de Práctica de la carrera de nivel inicial.
“Me gusta mucho poder dar algo a los demás de toda la experiencia que uno ha ido acumulando”, señaló Ana, que tiene 64 años. “Pienso seguir trabajando en educación y seguir en la política como militante”, concluyó.
