“Siempre tuvimos esperanza porque había mucha prueba a nuestro favor”
Aseguró Matías Larrea, uno de los condenados en el controvertido caso “Noa” Suárez. “Somos inocentes porque las evidencias nos respaldan”, afirmó en declaraciones a Ecos Diarios
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“Esto es un volver a empezar, tengo que reacomodar mi vida”, reconoció ayer Matías Larrea durante la charla mantenida con Ecos Diarios, a pocas horas de dejar la Alcaidía Nº 44, de Batán, donde permaneció durante 21 meses.
“Siempre tuvimos esperanza porque había gran cantidad de prueba, suficiente, abundante a nuestro favor, contra las declaraciones de los detenidos que, lógicamente, no tienen una buena relación el personal policial”, aseguró uno de los condenados en su momento por la muerte de Michel Alberto Suárez, alias “Noa”.
Larrea visitó la redacción y afirmó que “hubo marcadas contradicciones en la etapa del juicio y lo mismo ocurrió con la perito (Virginia) Creimer, a quien mi abogado Gonzalo Raggio intentó cuestionar durante el debate y, en forma tajante, la jueza Irigoyen Testa lo interrumpió y señaló que no era relevante al caso”.
“Creimer contaba con procesamientos y mi abogado los quiso exponer, fue procesada en el Chaco, también en Rosario, en Bahía Blanca, en La Angostura y el último más conocido es el caso Ghisoni, el médico de La Plata, ya que esta mujer hacía pericias ‘truchas’, por plata”, siguió expresando Larrea.
No coincidían
Matías Larrea cumplía funciones en la Seccional Segunda de Quequén cuando se produjo la aprehensión de Michel Suárez, y junto a sus colegas Fernando Pérez Zenatti, Yanina Mohana y Daniel Allamanla, enfrentó dos juicios orales en la Justicia de Necochea.
Pasaron más de 10 años de la trágica muerte del chico de 21 años en la comisaría y tras una revocatoria del fallo del Tribunal Criminal Nº 1, los tres efectivos que recibieron la condena de 17 años de cárcel, recuperaron la libertad.
Sobre los cuestionamientos a la perito Creimer, Larrea reconoció que “no se tuvieron en cuenta las posturas adoptadas por el médico de la Asesoría Pericial, Carlos Rodríguez (realizó la autopsia al cadáver de la víctima), ni de Carlos Antuña, de la Asesoría Pericial de Lomas de Zamora y del propio Fabio Gabriele, médico forense de Científica”.
Añadió que “en el primer juicio que tuvimos en el Juzgado Correccional, Carlos Rodríguez declaró todo, respondió a los interrogatorios y negó rotundamente que haya sido un homicidio, en realidad, que se trataba de un suicidio y que las lesiones que tenía el joven eran de antigua data”.
“No lo golpeamos”
“El doctor Rodríguez llevó a cabo análisis de patologías, realizó estudios complementarios que ayudaban al caso y se trataban de pruebas objetivas, incluso, la Fiscalía siempre estuvo arriba de esas evidencias. El cuerpo de la víctima no tenía violencia, las prendas de vestir tampoco y como se declaró en el juicio, el chico había tenido una pelea días antes y lo habían golpeado entre tres o más personas”, explicó Larrea.
Al respecto, recordó que “también llegaron a agredirlo con una baldosa que le impactó en una pierna y por ello, usaba las muletas. La violencia que antes tuvo nos la enrostraron a los policías. Nosotros no lo golpeamos, se lo esposó en la vía pública, lo subimos al patrullero y lo trasladamos a la Comisaría de Quequén”.
Rechazó que hayan forcejeado en ese momento con la persona, “fueron tan sólo siete minutos (por AVL) que se tardó en derivarlo a la dependencia, eran cuatro cuadras de distancia, y luego me ocupé de buscar al vecino que llamó al 911”, esa noche fatídica del 5 de diciembre de 2014)
Matías Larrea sostuvo que “Susana Monjes, la madre del corazón de Suárez, declaró en su momento que el chico se iba a quitar la vida si no lo sacaban de la Seccional Primera, donde había sido alojado tras ser aprehendido por circular en una moto con pedido de secuestro. La mujer falleció y se pidió que se incorpore al juicio su declaración y no se tuvo en cuenta ese testimonio, siendo que estaba sumado a la causa por lectura”. ///
“Ejercieron presión sobre los magistrados”
Larrea consideró que en el juicio desarrollado en el Tribunal Criminal “hubo mucha presión social y política sobre los magistrados de parte de los mal llamados Derechos Humanos y en el debate, hubo una abogada que representó a esos grupos instalados en la calle que con bombos ejercieron una influencia muy importante”.
Añadió que “alguien tenía que perder y nosotros estábamos ahí, era lavarse las manos con alguien y nos tocó ser a los tres policías que recibimos la dura condena, no importaba quien, si el Estado era responsable de la muerte, quien paga, el Estado”.
Aseveró que “tuvimos que pasar por estos procesos de apelación que hicimos y pudimos revertir el fallo porque había una cantidad abrumadora de prueba a nuestro favor, por eso que somos inocentes. Y el hecho de darnos una mínima condena es para justificar el tiempo que estuvimos presos, pero vamos a continuar presentando recursos de apelaciones porque no quedamos satisfechos con la carátula de vejaciones”.
Lucha contra el sistema
El hombre que el miércoles a la noche salió de la Alcaidía de Batán, manifestó también que “quieren imponer dos heridas que, claramente, el médico Carlos Rodríguez las declaró en el juicio que eran anteriores a la aprehensión y por ese motivo, nosotros vamos a continuar con las apelaciones con el doctor Gonzalo Raggio, quien ha realizado un excelente trabajo en el tiempo que me acompañó y sigue trabajando en el tema”.
Y en el final de la entrevista, Larrea reconoció que “seguiremos luchando contra el sistema porque hay cuestiones que no se han analizado y las plantearemos durante la próxima audiencia de cesura de juicio, somos inocentes porque las pruebas nos avalan”.
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