Sigue internado y detenido el joven acusado de matar a su padrastro
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/11/hospital-e1573054637226.jpg)
Lo trasladaron de terapia intermedia pero aún no pudo declarar
A una semana de la riña que culminó con la muerte de Ricardo Omar Cordero, continúa internado su hijastro Agustín Rojas, quien aparece como imputado en la causa por “homicidio simple” iniciada el domingo de las elecciones generales.
Rojas, quien sufrió una herida de arma blanca que le perforó un pulmón, fue trasladado esta semana de terapia intensiva a terapia intermedia, pero aún no se encuentra en condiciones de prestar declaración.
La versión del joven de 20 años sobre los hechos ocurridos en la tarde del domingo 27 de octubre en una vivienda de la calle 61 al 4400 podrían ser determinantes para el avance de la causa, que por el momento se encuentra demorada debido al estado de salud de Rojas.
Pese a que no se cumplió con el trámite dispuesto por el artículo 308 del Código Penal, que determina que luego de ser aprehendida una persona debe prestar declaración en las 12 horas siguientes, el Juzgado de Garantías ordenó la detención previa de Rojas.
Esto se debe a que el hecho fue en flagrancia, es decir que se produjo ante la presencia de otras personas.
No obstante, el propia Rojas deberá dar su versión de los hechos a fin de determinar si actuó en legítima defensa.
El joven sufrió una puñalada durante una riña con su padrastro. Según trascendió, Cordero le habría aplicado un puntazo a Rojas y el joven le quitó el arma blanca y lo atacó con una certera puñalada al corazón.
No obstante, esta hipótesis es materia de investigación.
Día de elecciones
La noche del domingo 27 de octubre, Cordero, de 49 años, falleció antes de llegar al hospital, mientras Rojas, debió ser intervenido quirúrgicamente y quedó una semana internado en terapia intensiva.
La pelea fue presenciada por varias que personas que dieron aviso al 911. Minutos más tarde personal del Comando de Patrullas llegó al lugar y halló a Cordero tendido en el piso del patio con una herida de arma blanca en la zona pectoral.
En tanto, el hijastro de Cordero presentaba una herida punzante en el área de las costillas.
Mientras que Cordero fue trasladado hacia el Hospital Municipal “Dr. Emilio Ferreyra” por un vecino en una camioneta, Rojas fue auxiliado por un familiar que lo llevó en auto al mismo nosocomio.
No obstante, Cordero llegó al hospital sin vida, a la vez que Rojas debió ser intervenido quirúrgicamente.
Pocas horas después del hecho y cuando Rojas se recuperaba la intervención quirúrgica, el Juzgado de Garantías ordenó que quedara detenido.
En los próximos días, cuando finalmente sea dado de alta, el joven Rojas podría ser trasladado a una seccional policial.
Una semana violenta
La violenta riña en la vivienda de la calle 61 que dejó un muerto y un joven gravemente herido se produjo menos de 48 horas antes de otro cruento incidente.
En la medianoche del lunes siguiente a la muerte de Cordero, otro joven falleció en el Hospital Municipal “Dr. Emilio Ferreyra”.
Emmanuel Marcos Yasevali, de 34 años, murió alrededor de las 2 de la madrugada del martes.
Había recibido un disparo de arma de fuego en una de sus piernas. El proyectil había alcanzado la vena femoral, lo que le provocó la muerte.
El ataque a Yasevali se originó en inmediaciones del balneario Sotavento y quien le disparó fue Roberto Muñoz, un hombre que la víctima creía su amigo.
Por cuestiones que aún no han podido ser esclarecidas, Muñoz estaba enojado con Yasevali y lo habría convocado para charlar pero con la aparente intención de escarmentarlo.
Pero lo que Muñoz habría planeado como una amenaza, se convirtió prácticamente en un claro atentado que culminó de la peor manera.
Esa misma semana, otra discusión culminó con una persona herida de gravedad. Fue en Lobería, donde una mujer aplicó dos heridas de arma blanca a su pareja durante una pelea por cuestiones domésticas.