Sigue prófugo sujeto que escapó de la Comisaría Segunda de Quequén
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La “misteriosa” fuga ocurrió el pasado 21 de junio y el individuo no dejó pistas
A casi un mes de su misteriosa fuga de la Comisaría Segunda de Quequén, permanece prófugo José Eduardo “Bebe” Amézcua, de 35 años, un individuo que estaba detenido como presunto integrante de una banda que cometió un secuestro extorsivo.
Amézcua se fugó de la comisaría de Quequén luego de forzar los candados del sector de calabozos.
Resulta al menos “misterioso”, que “El Bebe” pudiera llegar hasta la puerta de los calabozos y que no existiera un guardia que advirtiera la maniobra.
La situación es aún más dudosa teniendo en cuenta que desde la Policía no se informó de la fuga.
La idea de que la fuga se debió a una cuestión de estructural del edificio, no hace más que reforzar el misterio, ya que al existir posibilidad de fuga, también debió existir más vigilancia.
Desde hace años la situación de las áreas de detención de las comisarías locales ha sido más que cuestionable.
Uno de los motivos de clausura de los calabozos de la Comisaría Tercera de la Villa Díaz Vélez fue precisamente que al no existir un sector para personal policial de guardia, no se podía tener detenidos en el lugar ante la posibilidad de que existieran suicidios o violencia entre presos.
Por la falta de infraestructura también se clausuraron calabozos en comisarías de otras localidades de la Departamental Necochea.
Irregularidades
No es la primera vez que se produce una fuga de la comisaría de Quequén. Años atrás varios individuos escaparon por una pequeña ventana en la puerta de los calabozos por la que se introduce la comida.
Luego, por una revuelta en el interior de los calabozos, se produjo un incendio que obligó a clausurar los calabozos.
Debido a ello se realizaron importantes obras, pero aún así continuaron las irregularidades.
Una de ellas fue la muerte de Michel Noa Suárez, un joven que habría sido detenido por una contravención y que luego apareció muerto en una celda.
Pese a ello, por la escasa información que existe sobre la fuga de Amezcua, queda en evidencia que no existe vigilancia en el sector de los calabozos y que simplemente forzando un candado los presos pueden salir al patio y de allí saltar el paredón.///