Un verdadero problema, la pérdida de agua en las calles
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Alcanza a varios barrios. Se hacen reparaciones, pero la mayoría de las cañerías ya cumplió su ciclo
El estado del pavimento y las calles de tierra; la falta de agua y las pérdidas de este recurso no renovable, constituyen el tridente principal de quejas de los vecinos, cuando se refieren al estado de la ciudad.
En el caso de las pérdidas de agua, que se repiten en los distintos barrios, principalmente preocupan a los residentes en el sector, que ven como durante días y hasta veces semanas el derroche es constante, tanto en calles como en aceras, y que le siguen ganando a los esfuerzos de Obras Sanitarias, ya que las roturas son más que numerosas.
Desde distintos sectores se comunicaron con Ecos Diarios para quejarse por la pérdida de agua, entre ellos las zonas de 73 y 72; 98 entre 59 y 55; 28 entre 65 y 67; 26 entre 63 y 65; 61 y 32; 71 bis entre 10 y 8 y 102 bis 4086.
Más allá de los arreglos, varios de ellos se vuelven a romper con frecuencia, generando “ríos” de agua que corren a la vera del cordón o inundan calles y veredas, con borbotones que nunca se detienen.
A esta altura ya resulta más que reiterativo hacer hincapié que la mayoría de las cañerías del casco urbano, sobre todo las ubicadas en la zona más antigua de la ciudad, ya han cumplido su ciclo, no resistiendo más.
La solución de fondo, es decir el recambio total de los caños es una inversión millonaria, que la Municipalidad no puede solventar por su cuenta y que se reciban en lo inmediato recursos de la Provincia o la Nación parece muy poco probable. Por lo tanto habrá que seguir soportando estas pérdidas, que en el caso del asfalto terminan socavándolo y generando baches.
En tanto, desde la dependencia municipal de Obras Sanitarias de vez en tanto se sigue haciendo mención al plan de hacer un diagnóstico de todas las cañerías de la ciudad a través de cámaras, de manera de verificar obstrucciones, pérdidas subterráneas y otras cuestiones. Algo que ya ha sido prometido en tiempos anteriores pro que no se ha llegado a completar como para tener un diagnóstico real. Sin embargo el retraso es muy grande, pero hay que tomar decisiones y se debe considerar que se trata de algo más que importante para el desarrollo de los habitantes de Necochea y Quequén y su calidad de vida y salud.