Siguen los cuentos del tío en la región y no hay novedad de la estafa en Claraz
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Esta semana volvieron a registrarse intentos de estafas telefónicas a jubilados en la región. En Balcarce se produjo un caso en que una mujer resultó damnificada. Mientras tanto, en nuestro distrito no se conocen avances de la investigación por el hecho del que resultaron víctimas un jubilado y su hija en Claraz.
Un caso en Balcarce
En los últimos días en la vecina localidad se incrementaron los llamados telefónicos procurando mediante engaños despojar de dinero a los vecinos.
El clásico intento de embaucar, especialmente a gente mayor, como siempre está centrado en la comunicación del “nieto” o “hijo” anunciando vencimientos de billetes y señalando que “alguien del Banco pasará a a retirar la plata para evitar que la misma pierda validez” ha vuelto a manifestarse en reiteradas oportunidades.
Al menos uno de los hechos habría sido consumado, siendo víctima una mujer domiciliada en el sector céntrico de la ciudad de Balcarce, que habría sido despojada de una importante suma de dinero.
Hechos similares se han registrado en los últimos meses en Balcarce, Lobería, Necochea y Tres Arroyos.
Los delincuentes utilizan distintas modalidades para embaucar especialmente a jubilados que no entienden el uso de nuevas tecnologías y confían en las personas que las llaman haciéndose pasar por funcionarios del estado o incluso familiares.
Cuantioso robo
En tanto, no se conocen nuevos avances en la investigación de la estafa por unos 500.000 pesos de los que resultaron víctima un jubilado de Claraz y su hija.
Si bien todo indicaría que los delincuentes cometieron algún tipo de error al realizar las extracciones y compras, aún no se han dado a conocer datos sobre la investigación, que indudablemente está centrada en las maniobras informáticas realizadas por los ladrones.
Las víctimas fueron engañadas vía telefónica por un individuo que se hizo pasar por un representante de una oficina del gobierno que debía depositarles un dinero correspondiente a una “reparación histórica” de la jubilación.
El delincuente no sólo logró engañar al jubilado, sino a la hija de éste, quien habría sido quien efectuó los trámites para cobrar el dinero que el desconocido les prometía.
De esta forma, el estafador logró que la mujer le entregara todos los datos de su cuenta bancaria.
Una vez que se apoderó de los datos, el malviviente no sólo no depositó los fondos, sino que se dedicó a realizar compras online, transferencias de dinero y hasta pidió créditos.