Sin costo político
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En la última sesión del Concejo Deliberante fue aprobada, por unanimidad, una herramienta legislativa para solicitarle a la gobernadora María Eugenia Vidal que revea su decisión de cerrar la sala de juegos del Casino.
La coincidencia total de los ediles a la hora de respaldar el respectivo proyecto de resolución, que se puede considerar como una decisión midiendo el concebido “costo político”, porque se encontraban presentes empleados de la sala de juego. Voto unánime que fue recibido con aplausos de un grupo de estos y gremialistas vinculados al Casino que, obviamente tomaron con beneplácito la determinación de los concejales.
Sin embargo, y a contramano de lo que piensan y sostienen algunos de los ediles en círculos cerrados, disciplinariamente levantaron la mano para apoyar la iniciativa.
Aunque obviamente no lo van a mencionar en forma pública, varios legisladores no han mostrado un marcado interés en que el juego siga en Necochea. De hecho piensan que se trata de una actividad que, sin máquinas tragamonedas por medio, ha decaído enormemente y no capta al turismo como en décadas pasadas, por cambio en las costumbres y la proliferación de casinos y bingos. En consecuencia avalan la decisión de la Provincia de cerrarlo porque genera un constante déficit su mantenimiento, según los números que manejan en La Plata.
Tiempo atrás Ecos Diarios llevó a cabo una serie de consultas a los concejales, quienes en un buen porcentaje se mostraron de acuerdo con la venta o subasta del destruido complejo, en el que sólo funciona hoy la sala de juegos. Y si bien algunos expresaron su voz a favor de que siga la actividad lúdica, no lo tradujeron luego en hechos como el de buscar alguna sede sustitutiva a la actual, permaneciendo en un silencio absoluto sobre este tema que, preocupa fundamentalmente a quienes se desempeñan laboralmente en el Casino.
A nivel interno el Concejo Deliberante creó luego una comisión para considerar el mantenimiento de las mesas de ruleta y punto y banca que realizó algunas reuniones con los únicos preocupados que es el personal, pero no se pasó a mayores.
De hecho cuando una comitiva, compuesta por el intendente Facundo López y otras personas fue a entrevistarse a fines del año pasado con el titular de Lotería, Matías Lanusse, apenas acompañaron un par de ediles, de la veintena que integra el cuerpo.
Es una “verdad de Perogrullo” que nadie quiere perder su fuente laboral, más allá que las autoridades provinciales les garanticen la continuidad laboral, ya sea siendo trasladados a otras plazas o reubicándolos en dependencias bonaerenses en nuestra ciudad.
Es comprensible que ante esta incómoda situación hayan recurrido a los concejales para lograr mayor respaldo en su petición y sentirse acompañados.
Más allá que los empleados logren el objetivo de torcer la decisión de la gobernadora Vidal, la reciente unanimidad de los concejales llama un poco la atención.
Suena raro que ninguno se haya animado a exponer su real pensamiento, aunque está claro que eso le hubiera significado una exposición no redituable, recibiendo silbidos y abucheos por ser el “malo de la película”, por la presencia en el recito deliberativo de los posibles damnificados a futuro.
Una vez más, como ya ha ocurrido en otros temas, les resultó más fácil “jugar para la tribuna”, y eludir posibles discusiones. Y lo que es peor justo en el ámbito donde los cruces de ideas deberían proliferar, siempre en pos de lograr las más sinceras y convenientes decisiones para la comunidad y su gente.
(Publicado el domingo 13 de mayo de 2018)