Sin la pelota, se adaptan y esperan retomar sus carreras
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/09/tapa-deportes.jpg)
El impacto del año laboral perdido con la suspensión de las Ligas del Interior y el Regional
Mientras que la mayoría de los protagonistas de nuestro fútbol son totalmente amateurs, otros han sufrido el parate de la actividad en el bolsillo. Ya sea por la suspensión definitiva del torneo de la Liga Necochea junto a otras en la región o la incertidumbre del reinicio del Regional Amateur cada vez más lejano, han perdido un año laboral y de proyección para sus carreras.
Entre varios ejemplos, esta el delantero Nicolás Forte, goleador del campeonato 2019 con Mataderos, que en febrero había emigrado a la Liga de Olavarría para jugar con los colores del Club Ferro Carril Sud. “Fue un golpe duro, en lo futbolístico era una oportunidad que quería aprovechar y en lo económico, uno contaba con esa plata”. Apenas alcanzó a jugar tres partidos en la temporada antes de tener que volver a Necochea y retomar su trabajo formal: “Tengo una barbería en casa que había dejado cuando me fui. Espero volver a jugar y tener la oportunidad en Olavarría, o en otro lado. Tenía un año de contrato que se vence, a préstamo -su pase corresponde a Del Valle-, por lo que veremos qué surge el año que viene”.
Incertidumbre
En contraste, alguien que dejó de muy chico nuestra ciudad para perseguir su sueño de futbolista profesional es Agustín Reynoso, que desde hace dos años juega para Automoto de Tornquist, en la Liga Regional de Coronel Suárez. “El torneo arrancaba justo el domingo que se cerró todo por la cuarentena. Le había pedido al técnico venirme y por suerte estaba en Necochea, porque tengo un compañero de Bahía, que vivía conmigo, que estuvo complicado para poder volverse con el tema de los permisos”. Sobre su situación laboral, explicó que “por el momento es la única liga de la región que no ha confirmado que suspendió el año, al menos de manera oficial en el boletín (del Consejo Federal), pero es muy difícil. Ojalá se juegue, porque yo vivo de esto, pero lo veo difícil. El club unos meses bancó el sueldo, pero después se hizo imposible porque no estábamos jugando”.
Con su familia y acompañando un emprendimiento de venta de ropa mientras sigue entrenando por su cuenta, el delantero apuntó que “se hace difícil porque uno está acostumbrado a manejarse solo. Yo me fui desde chico y se extraña el fútbol, el vestuario y todo eso. Pero bueno, esto que pasa es para todos”.
Sin club
Por su parte Ignacio Torres, de destacada carrera en la Liga del Sur de Bahía Blanca, campeón el año pasado con Sporting de Punta Alta, compartió que “se suspendió el campeonato y esta difícil conseguir un club, por como quedó el tema sin descensos en la otras categorías”. El arquero reconoció que “tenía previsto ir a un equipo del Regional Amateur con buenas aspiraciones de ascender, pero parece que no va a arrancar. Y el Federal tampoco se va a jugar”. De esta manera, analiza que “hasta el año que viene lo veo muy difícil, mientras tanto trato de entrenar, sigo con un nutricionista. Se extraña un montón”.
También la proyección se detuvo para varias jugadoras, cuando estaba por comenzar la Liga femenina en nuestra ciudad o bien para aquellas ya instaladas en Mar del Plata, una de las más fuertes competencias de la región. Camila Benavidez, campeona con la Primera de Aldosivi el año pasado, apuntó que “extraño mucho pisar una cancha o sentir los nervios que me daban antes de comenzar un partido”. Más allá de que por el momento no es profesional, el parate le cortó su carrera deportiva: “Es un año perdido”, remarcó la jugadora de 25 años que se mantiene entrenando a la espera del regreso.
Con la familia
Una mirada distinta ofrece el defensor loberense César Espende, de amplia trayectoria y que este año había iniciado un nuevo proyecto en Villa Díaz Vélez. “Tantos años entrenando y jugando sin descanso, me hacía falta estar con mi familia, más teniendo una hija. A mi me hizo más bien que mal el parate. Es cierto que en lo económico uno puede rescatar algo más por mes”.
Hoy en aislamiento tras haber dado positivo de covid-19, de cara al año que viene, el “Cuchi” apuntó que “a los 32 años estoy viendo que hago. Veremos si surge algún club o me instalaré en Lobería. Creo que hasta que salga la vacuna va a ser difícil”.
Trabajo estable
Otro jugador con proyección regional desde hace años es Alexis Gabriel García, máximo goleador de la Liga Necochea en 2017. Después de vestir los colores de Ministerio y Estación Quequén el proyecto que tenía para este año deberá esperar: “Había ido al Deportivo La Dulce, me servía mucho, pero esto me mató. (El club) tenía un buen proyecto y se había armado bien, así que es muy triste”. A pesar de no contar con el ingreso del fútbol, valoró que “por suerte tengo un trabajo estable en la playa de camiones, pero siempre están las ganas de seguir con el fútbol, siempre me dan la oportunidad para que me coincidan los horarios para entrenar. El fútbol para mi es todo”. Y compartió la incertidumbre de sus colegas: “Tengo muchos amigos afuera (jugando) y les pasa lo mismo. Hablo seguido. Todo esto nos agarró de sorpresa y uno se va a acomodando como puede”.///