Síntesis policial
Atrapan a evadido
MAR DEL PLATA.- El convicto de 32 años condenado por abuso sexual que se había evadido de la cárcel de Batán fue detenido anoche cuando se encontraba en una vivienda del barrio Las Heras, de esa vecina ciudad.
La captura fue efectuada por personal de la comisaría decimosexta que lo descubrió a partir de un dato recogido en distintas averiguaciones.
Se trata de Leandro Javier González Micchia (32), quien había sido condenado en Lomas de Zamora y beneficiado por el programa “Casas por cárceles”, en la unidad penitenciaria de Batán.
El personal penitenciario notó durante la mañana de ayer la ausencia de González y al informar la situación, el fiscal de turno Juan Pablo Lódola inició actuaciones por evasión.
Luego de algunas tareas de inteligencia se determinó que González Micchia había entablado amistad con una mujer domiciliada en Puán al 8700 donde finalmente fue hallado anoche.
González Micchia había sido condenado a la pena de 16 años por el delito de “abuso sexual agravado con acceso carnal”, agregaron las fuentes consultadas de la policía.
Contradicciones de la Justicia
El Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 marplatense condenó a 12 años de prisión a Pablo Rubén Ojeda (21) por haber matado de un botellazo en la cabeza a Norberto César Granadino (38) en julio de 2015 en el barrio Belgrano pero la Cámara de Apelaciones decidió mantenerlo en libertad.
En la sentencia firmada por los jueces Néstor Conti, Roberto Falcone y Alexis Simaz, ordenaron la inmediata detención de Ojeda, quien había llegado en libertad al debate y, terminada la lectura de la sentencia, fue llevado a la Unidad Penal 44 de Batán.
Sin embargo, un recurso interpuesto por su defensor fue reconocido por la Sala 1 de la Cámara de Apelaciones y quedó libre.
Los hechos que se analizaron durante el debate ocurrieron a fines de julio de 2015, cuando según el mismo testimonio de Ojeda a la fiscal Andrea Gómez, mientras iba junto a su pareja a la casa de unos primos para ver por televisión el partido de Boca y Quilmes, al llegar a Tripulantes del Fournier y 220 vio que Norberto César Granadino (38) estaba orinando en un árbol y, en esa circunstancia, giró y le mostró los genitales a la mujer.
Esta escena derivó en que Ojeda golpeara con una botella -la llevaba en la mano- en la cabeza a Granadino y lo matara.