Síntesis policial
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En observación
Una mujer de 87 años continuaba internada en observación en el Hospital Gaspar Campos de Lobería luego del despiste y vuelco producido en la tarde del miércoles en la ruta provincial 55, a unos 5 kilómetros del cruce con la ruta provincial 227.
Gilda Mansilla, y sus hijas Laura e Hilda Salazar, de 60 y 63 años, respectivamente, viajaban en dirección a Necochea a bordo de un automóvil marca Volkswagen Fox, patente AA 952-XR.
Por causas que procuran establecerse, la conductora perdió el control del rodado y se produjo el despiste y posterior vuelco sobre el agua acumulada en una de las banquinas de la carretera.
La persona mayor fue internada en el Hospital Municipal Gaspar Campos, a raíz de algunos golpes y quedó en observación para que se le practiquen los estudios médicos pertinentes, informaron fuentes de la policía vial.
Como se informó en la edición de ayer, se inició una causa judicial por “lesiones leves” en la que interviene la Ayudantía Fiscal de Lobería y la Fiscalía Nº 1 de nuestra ciudad. Cabe acotar que en el lugar del accidente estuvo presente el personal del Destacamento Vial Quequén, Comando de Prevención Rural y Bomberos de Lobería, mientras que los agentes de la Policía Científica de Necochea efectuaron las pericias de rigor.
Las tres turistas capitalinas se dirigían a nuestra ciudad para encontrarse con familiares y en el camino tuvieron el percance automovilístico cerca de la Estación Pieres.
Robos “hormigas”
CLAROMECO.- El propietario del supermercado chino ubicado en la avenida 26, en la balnearia localidad de Claromecó, denunció que ha sufrido varios robos en la modalidad “hormiga”, perpetrados por adolescentes que han quedado registrados en las cámaras de seguridad del local.
Hechos similares se han verificado incluso en un local lindero, donde desconocidos rompieron una máquina de peluches y extrajeron el dinero que había en su interior.
Según relató el comerciante, el último de los hechos que sufrió en su negocio fue cometido “por chicas, que tendrían entre 15 y 16 años, quienes se llevaron una botella de vino en su mochila”.
Pero hubo episodios anteriores en los que chicos aún más jóvenes, uno ellos, puntualmente, de 13 años, robaron fiambre y otros elementos, indicó el damnificado a los policías que investigan los casos reiterados de robos “hormigas”.
De acuerdo a lo que trascendió conocidos estos hechos, los comerciantes de esa zona de la villa balnearia están preocupados por la repetición de esta modalidad delictiva.
Además, los responsables de los negocios reconocieron que se trata de jóvenes que evidencian ya un accionar equivocado y que merecen ser controlados por parte de sus progenitores.