Situación desesperante
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El confinamiento decretado por el Estado para resistir lo mejor posible el inevitable embate de la pandemia de coronavirus, y que con sus idas y vueltas va camino a los 120 días, ha puesto al borde del abismo, cuando no condenado a su desaparición a varios rubros de la economía.
En el caso de Necochea, ya desde hace varias semanas viene “in crescendo” el reclamo de urgente reapertura de los sectores de la gastronomía y hotelería, que han podido trabajar a cuentagotas, y el de los gimnasios, que están totalmente paralizados y aunque se ingrese a la fase 5, permanecerán en esa situación.
No se exagera al decir que tales rubros están en un estado desesperante. Y lo vienen manifestando constantemente ante las autoridades municipales, previéndose para mañana una protesta que visibilice el reclamo frente al edificio de la comuna.
Consciente de ello y amparándose en que no se cuenta con casos activos de Covid-19, el Ejecutivo elevó a la Provincia un pedido para que considere el posible ingreso de Necochea a la fase 5 de la pandemia de forma “progresiva”.
Siempre que no aparezcan nuevos casos autóctonos, se estará en condiciones de entrar a dicha instancia, que permite una mayor apertura comercial, laboral y de actividades, recién el 21 del corriente mes. Pero la solicitud del Intendente, “de carácter excepcional”, busca que en forma experimental y con los protocolos exigidos, se reabran algunos rubros gastronómicos, empezando por las cafeterías.
La medida, que persigue brindar aunque más no sea un paliativo para un sector castigado, tuvo un reciente antecedente en Mar del Plata, que logró un buen efecto. Más allá que en coincidencia con tal reapertura se produjera un brote de coronavirus, que las autoridades aún no vinculan con dicha decisión. Es que la imperiosa necesidad de empresarios y comerciantes juega al límite con la pronunciada suba de casos de los últimos días en Mar del Plata, Bahía Blanca y Olavarría, en referencia al mapa bonaerense.
Entre los fundamentos del pedido de Arturo Rojas a la Jefatura de Gabinete, también se menciona que “no se registraron fallecimientos en nuestro distrito a consecuencia de Covid y nuestro sistema de salud cuenta con capacidad suficiente y adecuada para dar respuesta a la demanda sanitaria”. Calificación esta última que llevó al jefe comunal a adherir a convenio por el cual Necochea está dispuesta a recibir a enfermos de ciudades en las cuales se sature la respuesta sanitaria.
La solicitud enciende aunque más no sea una pequeña luz de esperanza para los comerciantes damnificados, pero en el caso de los gimnasios y actividades recreativas el porvenir es oscuro aún.
Quienes desarrollan esta actividad observan que en ciudades de la región, por caso Tandil, los gimnasios han reabierto. Se trata de localidades que están en la fase 5 y por decisión de sus intendentes y bajo su responsabilidad, ya que la Nación y la Provincia no lo permiten. Una determinación que el jefe comunal de Necochea ya ha dejado en claro que no está dispuesto a tomar.
Cuesta en este panorama adverso predecir un futuro que no sea apocalíptico para muchos actores de la economía, ya sean titulares de proyectos unitarios, como de aquellos que dan trabajo a centenares de personas, y por ende sostienen a familias.
Que los efectos sean menos negativos de lo que se avizora depende de las decisiones que tome el Gobierno, tanto en la flexibilización del aislamiento como en la ayuda a Pymes y comerciantes.
Si bien el tantas veces anunciado pico de la pandemia parece estar llegando, ya es tiempo de ir pensando que habrá que convivir con el virus por largo tiempo; y bajo esa premisa hay medidas que los que gobiernan deben tomar cuanto antes.///