Sobrevivió a cinco disparos de su ex, lo perdonó y lo besó en pleno juicio
Durante el debate oral por una tentativa de femicidio, la víctima sorprendió a los magistrados al manifestar su perdón y besar al acusado en la sala.
Un estremecedor e insólito episodio judicial sacudió los estrados tribunalicios durante el desarrollo de un juicio por tentativa de femicidio. Una mujer que había logrado sobrevivir a un brutal ataque, en el que su expareja le efectuó cinco disparos con un arma de fuego, sorprendió a todos los presentes al declarar ante los jueces que había perdonado a su agresor.
El hecho, que dejó perplejos a los fiscales, a los abogados defensores y al tribunal, ocurrió durante las instancias de exposición testimonial del proceso penal. La víctima, cuyo testimonio era clave para sostener la acusación contra el hombre que intentó matarla, relató los pormenores de la agresión armada. Sin embargo, de manera abrupta, introdujo un giro emocional al asegurar que el vínculo afectivo persistía y que su decisión era absolverlo moralmente de los cargos.
La secuencia culminó cuando, decretado un cuarto intermedio por los magistrados ante la inusual situación, la mujer se dirigió hacia el sector donde se encontraba detenido el acusado y lo saludó con un beso. Este gesto quedó registrado por los operadores judiciales y puso de manifiesto la compleja trama psicológica que envuelve a los casos de violencia extrema de género.
Pese a la manifestación pública de perdón por parte de la víctima, el proceso penal no se detiene ni se archiva por voluntad individual. De acuerdo con los protocolos procesales y el marco legal vigente, la tentativa de femicidio y el uso ilegal de armas de fuego son delitos de acción pública. Esto significa que el Estado tiene la obligación ineludible de continuar con la investigación, merituar las pruebas balísticas y médicas, y dictar sentencia con independencia de la postura emocional de la persona damnificada.