“Solo existen espasmos de personas que aspiran a que seamos una ciudad turística”
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Para Raúl Ferrario, ha habido escasos avances para desarrollar el perfil turístico de Necochea. Insistió en que hay que definir hacia dónde vamos y hacer un acuerdo para concretarlo
Julieta Moreno
de la redacción
“Hay que definir si queremos ser una ciudad turística en serio y si vamos a tener un comercio en serio”, afirmó Norberto Raúl Ferrario. Para él, en los últimos años, ha habido pocos avances en este sentido, más allá de algunos esfuerzos individuales de “personas que aspiran a que seamos una ciudad turística”.
Norberto Raúl Ferrario nació en Gonzales Chaves, donde vivió toda su infancia. A raíz de algunos problemas familiares y económicos, en el año 1971 llegó a Necochea con su mamá y su hermano para instalarse definitivamente. A los 13 años tuvo que salir a trabajar para ayudar a su familia y lo hizo en la ex rotisería La Familia. De mañana trabajaba y, de tarde, cursaba el secundario con una especialización en dibujo técnico. Después de cumplir el adiestramiento de la colimba durante tres meses, tuvo la oportunidad de ingresar a la Municipalidad como empleado público. Comenzó en el sector de Obras Públicas, donde hizo toda su carrera municipal a lo largo de 41 años, pasando por distintas áreas. Además, su militancia en el radicalismo lo llevó a ser cuatro años concejal por la Alianza (1999 -2003), director de Concesiones (2003 -2006) y director de Servicios Públicos (2007-2010). En distintos momentos, a lo largo de su vida, trabajó también en la construcción en forma privada. En los últimos años –ya jubilado- integró la Comisión Vecinal Playas de Quequén y actualmente es presidente del Círculo de Jubilados y Pensionados Municipales.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Consideró que hay que definir hacia dónde queremos que ir como ciudad y hacer un acuerdo para concretarlo. Criticó el estado de la salud y el servicio de transporte público y elogió las mejoras que se han hecho en el espacio público. Se mostró a favor de vender el Casino, intervenir el Parque y extender el frente costero.
Sin políticas claras
“A la ciudad siempre le falta tanto; siempre se hizo tan poco”, fue lo primero que dijo Raúl Ferrario, al pensar en el presente de Necochea. Y por esta razón, contó que tiene la idea de vivir un tiempo en Mar del Plata “porque en invierno o en otoño, hay otra vida”.
Sin embargo, advirtió que “hay mucha gente que le pone ganas para que estemos mejor” y mencionó algunos emprendimientos privados como el Lago de los Cisnes o las Cabañas del Río Quequén. Pero más allá de los esfuerzos particulares, consideró que “a Necochea le falta inversión privada”.
Recordó que desde hace años se discute si tenemos que ser una ciudad orientada solamente a la actividad agropecuaria o si hay que impulsar también el perfil turístico. “Los hoteleros, cuando yo era concejal, ya planteaban que el turismo era una industria sin chimenea y que generaban trabajo, pero creo que en ese sentido nunca se avanzó. Solo existen espasmos de personas que aspiran a que alguna vez seamos una ciudad turística”.
Para él, el Estado “no tiene políticas claras” para atraer la inversión y, en este sentido, se alegra que le hayan prorrogado a Suteba y a Atsa los campings porque, en su momento, “hubo inversión” en esos espacios y “en verano es un polo interesante de actividad”.
Para él, es prioritario “definir si queremos ser una ciudad turística en serio y si vamos a tener un comercio en serio, porque hoy solo son espasmos de personas que deciden hacer algo”.
Consideró que “el Estado está ausente” y contó una experiencia que se hizo, cuando él era concejal, para favorecer a los comerciantes que abrían su local en la zona de la playa durante el invierno, dando cuenta de la importancia del Estado. En aquel momento, se los eximía del pago de tasas para reconocer el esfuerzo que hacían quedándose todo el año.
Hacia dónde queremos ir
Según su punto de vista, por la falta de políticas claras, la ciudad ha crecido en forma desordenada y comparó nuestra realidad con otras ciudades costeras. “Mar del Plata y Miramar se desarrollaron sosteniendo el núcleo lo más apretado posible, pero acá la ciudad se ha ido extendiendo casi anárquicamente”.
No obstante, reconoció que “no es muy amigo del PUA (Plan Urbano Ambiental) porque son cosas que sirven para aumentar los egos de las personas que hablan del tema y después no se concretan”.
Igualmente, para él, “hay una falta compromiso para decir vamos para allá” y, este aspecto, incluyó a la dirigencia política, social, privada y a las entidades intermedias. “Para que el distrito se desarrolle, primero hay que definirlo y, una vez que se defina, hay que firmar un acuerdo que indique hacia dónde vamos ir. No puede ser que a los cuatro años se cambie todo”.
Al pensar en las responsabilidades, mencionó a la sociedad en general. “Me parece que los primeros responsables somos los que vivimos acá. Es más fácil criticar que hacer; es más fácil estar en el café que arremangarse y ponerse a trabajar”.
Parque, costa, Casino y ACA
Con respecto al parque Miguel Lillo, afirmó que hay que intervenirlo y agregó que no cree en “el estado puro”. Opinó que hay que invertir y hacer todo tipo de desarrollos en el Parque, además de extender la red primaria contra incendios para brindar mayor seguridad.
Asimismo, se refirió al frente costero y, en este caso, insistió que “por supuesto hay que extenderlo” y señaló que no se puede seguir invirtiendo “solo en 83, 85 y 87”. También advirtió que hay que definir que se va a hacer con el ex balneario ACA y vender el Casino.
“Si las cosas se definen y se pactan, van ayudar mucho a que la ciudad empiece a cambiar”.
Al hablar del Casino, indicó que hay que revisar el tema porque, en su momento, se traspasó de la Provincia a la Municipalidad, pero sin fondos. “Se hicieron muchos intentos por sostener el estatus social del complejo, pero el último tiempo ya era calamitoso porque ningún municipio puede mantener un edificio así”.
En esta misma línea, dijo que también Necochea, a diferencia de otras ciudades, tiene tres hospitales a cargo, más las unidades sanitarias del interior. Si bien reconoció que “hay que atender a la gente”, advirtió que “hay que discutir con qué los mantenemos”.
Aciertos y desaciertos
Con respecto al gobierno de Arturo Rojas, dijo que lo ve bien, aunque “no brillante” porque “hay cuestiones que hay que mejorar”
Uno de los temas que, a su criterio, hay que revisar es el transporte público porque los fines de semanas el servicio es reducido y afecta a las personas que tienen que trabajar. A esto se suma que los remises –según él- tampoco están funcionando bien. “En este tema, el municipio le está errando”
También consideró que hay otras áreas en las que se siguen cometiendo “errores clásicos”. “Si quieren que la gente se ponga en regla, hay que facilitar los trámites. Si quieren recuperar deuda, tienen que ser flexibles y tener más amplitud”, opinó.
También le preocupa el estado de la salud pública y el funcionamiento de los hospitales.
No obstante, indicó que “en el aspecto general, esta gestión ha hecho mucho mantenimiento de calles, mejoras del pavimento y se jerarquizaron los espacios públicos”. En este aspecto, también elogió la decisión de cerrar el tránsito de la plaza Rocha los fines de semana y la inversión que se hizo para mejorarla.
“Hay pequeñas cosas que se hacen, aunque es verdad que las tasas han aumentado mucho, pero entiendo que cualquier cosa que uno compra también ha aumentado”.
“Con algunos aciertos y otros desaciertos, esta es una buena administración. En la gran mayoría de las cosas, estoy de acuerdo como se han hecho; en otras no como, por ejemplo, la salud y el transporte público donde se nota mucho la ausencia del Estado”.