«Sólo los peces muertos siguen el curso de la corriente»
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por Martín Raggio
Jorge Martínez es un personaje exquisito para explorar. Un asturiano de casi un metro noventa que en una época salía a la calle con un stick de hockey vestido de mod, con un abrigo de paño, camisa blanca y corbata negra. Hoy a los 64 años sigue siendo líder, vocalista y guitarra de la banda pionera del punk rock español Ilegales. El músico estará del lunes 15 al jueves 18 de abril en Buenos Aires para promocionar su primer concierto en Argentina, en The Roxy La Viola Bar, el viernes 14 de junio. Además va a estar presentando su documental «Mi vida entre las hormigas» el miércoles 17 de abril a partir de las 20, en Strummer Bar de CABA.
Este documental de 96 minutos pretende contar la verdad más oculta de la banda Ilegales, relatando las desventuras de su líder, desde la visión de colegas o cercanos que testimonian que el carismático Jorge Martínez se hamaca en un columpio entre «bocón, esquizofrénico, punkie, terrorista, inadaptado, peligroso, genio y figura».
¿Cómo surge la idea del documental «Mi vida entre las hormigas»?
Ya habían existido propuestas, pero todas apuntaban a un publireportaje. Cuando aparecieron Juan Moya y Chema Mera en los camerinos después de un concierto para proponer contar toda la verdad del rock me quedé estupefacto. ¡Toda la verdad del rock no puede contarse!, les dije, pero ese fue el principio.
¿Cuánto hay de cierto de lo de «bocón, esquizofrénico, punkie, terrorista, inadaptado, peligroso, genio y figura» que narra el documental?
Hay dos tipos de hombres: los bocones y los murmuradores, los del segundo tipo me producen todo el asco que merecen. Carezco del nivel de esquizofrenia previsible en un hombre del siglo XXI según los profesionales. En cuanto al punk me parece una opción irrenunciable. Jamás he tenido contacto con el terrorismo, pero aunque me adapto con facilidad al medio circundante, esa misma adaptabilidad me hace peligroso en aguas revueltas. Sólo los peces muertos siguen el curso de la corriente. El genio y la figura son cosa ampliamente probada.
¿Hoy dónde quedó el stick de hockey?
Lo abandoné hace años en un descampado tras una refriega sangrienta.
¿Qué puede contar de los hobbies fuera de la música como el coleccionismo de soldados de plomo y guitarras eléctricas?
Un buen número de artistas se han refugiado en las artes aplicadas, la juguetería ha absorbido desde antiguo obras muy interesantes. Me gustan tanto las interpretaciones del caballo en los juguetes de Sanquez como en las esculturas de un Degás. Es cuestión de descubrirlo. Las guitarras eléctricas me apasionan porque he pasado mi adolescencia deseándolas, acechándolas y sin poder conseguirlas. Nunca consigues a una guitarra del todo sobre todo si tienes muchas.
¿Qué es ser punkie después de casi 40 años?
El espíritu punk y contestatario es algo muy antiguo y que excede toda fiebre juvenil. Mis punks favoritos son los clásicos grecolatinos de hace miles de años: Marcial, Juvenal, Catulo, Virgilio…en el siglo de oro encontramos a un corrosivo Quevedo…
¿Después de toda la historia de la banda, 16 discos y con muertes de integrantes inclusive, cómo se hace para reinventarse?
«Ilegales» existen por la propia voluntad de existir, estamos acostumbrados a salir adelante en las circunstancias más adversas. Llevamos impresas unas motivaciones artísticas y revolucionarias que son un motor del que no podemos prescindir. Es como una maldición pegajosa a la que estamos condenados. La fascinación por la música y la literatura es lo bastante fuerte como para hacer la vida digna de ser vivida y cuando alguno de nosotros muere, la voz del compañero caído, grita en los supervivientes.
¿Qué show prepara Ilegales para la gira latinoamericana?
36 canciones dan una idea precisa de lo que es una banda de largo recorrido como «Ilegales», hay que estar muy en forma para interpretarlas una tras otra en los escenarios sin interrupciones pero estamos demostrando que nuestra forma física nos permite afrontar este tipo de concierto con solvencia y sobre todo con placer. El rock es un ejercicio de arrogancia y eso hay que tenerlo muy presente y no olvidarlo nunca. Jamás se debe rozar el ridículo.
¿Cómo ve el panorama musical actual en el mundo?
Los medios digitales han cambiado muchas cosas, actualmente hay mucha música fácilmente disponible y es fácil perderse entre una oferta tan extensa. La música de calidad sigue siendo escasa, a veces es como buscar una aguja en un pajar. El rock ha demostrado una tremenda capacidad de resistencia, parece que quienes afirmaban en 1957 que sería sólo cosa de un par de años se han equivocado. Los géneros musicales se han multiplicado, no siempre para mejor pero me gusta esta tormenta.