Diferentes rindes en la cosecha fina
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Hubo lotes que superaron las expectativas y otros con resultados muy bajos
Al igual que ocurriera el año anterior, los rindes de la cosecha fina, tanto de trigo como cebada, fueron muy variables en nuestro distrito, condicionados por los registros de lluvia de 2017.
En algunos casos el rendimiento superó las expectativas de los productores, registrándose rindes de 6.000 a 6.500 kilos por hectárea, tanto en trigo como en cebada, mientras que en algunos lotes los resultados fueron muy bajos.
“La cosecha ha sido buena en general, aunque con un rendimiento muy variable. Hay techos de rendimiento que superaron las expectativas y otros lotes con rendimientos muy bajos”, señaló el ingeniero Luis Lanzavecchia.
Debido que estos contrastes en los resultados de la cosecha en el distrito se debió fundamentalmente a las lluvias.
Según registros de la Cooperativa Agropecuaria Necochea, durante 2017 se registraron en el distrito 1004 milímetros de lluvia caída, mientras que en 2016 fue de 838 y en 2015 de 775.
Desde 2014 no se registraba tanta lluvia en los meses de octubre, noviembre y diciembre, lo que impactó en las condiciones de desarrollo del trigo y la cebada.
“Fundamentalmente la variación se dio por las condiciones de saturación provocadas por la humedad y los anegamientos”, dijo Lanzavecchia.
“Los rindes fueron muy bajos en algunos lotes, donde el desarrollo del cultivo fue normal. Esto puede ser atribuibles a que seguramente esos lotes estuvieron un período prolongado bajo agua, en situación de saturación de humedad o de anegamiento”, afirmó el ingeniero.
Las grandes extensiones de campo que durante el invierno quedaron cubiertos por el agua en el distrito, no ofrecieron a los productores las mismas posibilidades que otros lotes donde no se dieron estas condiciones.
Lanzavecchia señaló que los cultivos en “un ambiente normal, se desarrollaron muy bien y se dieron condiciones ideales para que expresaran todo el potencial de rendimiento”.
Balance
En los lugares donde las napas altas estaban altas y los campos estuvieron anegados, los rindes mermaron. “Los cultivos se veían muy bien, en el estado vegetativo y cuando empezaron a desarrollar la espiga, pero cuando entró la cosechadora hubo sorpresas”, dijo Lanzavecchia.
De allí que en algunos lotes los cultivos superaron las expectativas y en otros los rindes fueron muy bajos.
En los que los resultados no fueron los esperados, uno de los principales factores fue “la pérdida de plantas por condiciones muy adversas de los lotes, de excesivos encharcamientos o anegamientos”, afirmó Lanzavecchia.
“En el año tuvimos gran cantidad de lluvias y el distrito tuvo problemas de escurrimiento”, concluyó.///