Sotero González: “El submarino hallado en Quequén, es alemán”
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Uno de los integrantes del grupo Eslabón Perdido dio detalles en el programa radial “El diálogo de hoy”. Varias hipótesis
“Empezó con un relato de un pescador que decía en ese sector siempre había problemas, porque siempre se enganchaban las redes”, señaló el ingeniero Hernán Sotero González, integrante del grupo Eslabón Perdido, sobre el submarino encontrado en la costa, a unos kilómetros de Quequén, entre Arenas Verdes y Costa Bonita.
A partir del informe difundido esta semana por Eslabón Perdido, que ha sido replicado por medios de todo el país, se han disparado innumerables hipótesis, algunas que incluso ponen en duda de que sea un submarino alemán la nave encontraba hundida en marzo pasado.
Sotero González, miembro del grupo que se formó para buscar cascos hundidos de submarinos nazis, dijo ayer en el programa “El diálogo de hoy”, que se sumó una tercera pericia que confirma que se trata de una nave alemana del tipo 9.
“Tenemos tres informes, el nuestro, el del Consejo Profesional de Ingeniería Naval y el de los italianos”, dijo Sotero González, respecto a las pericias realizadas en el último caso por el Centro de Estudios Subacuáticos de LNI-Sección Foggia.
El pescador
Sotero González recordó que la investigación comenzó con el hallazgo de un naufragio en marzo pasado. “Un pescador decía en ese sector siempre había problemas, porque siempre se enganchaban las redes”, explicó.
Para saber de qué se trataba, el pescador pasó una ecosonda por encima del sector y sacó un perfil del fondo.
Indicó que el barrido de la sonda mostraba “un casco alargado, con una protuberancia y un mástil. Tiene 80 metros de eslora por 10 de manga. Eso no es un perfil de un buque oceánico, que necesita ser mucho más ancho para tener estabilidad”.
Por otra parte, explicó, “el naufragio no estaba registrado en ningún lado. No existe en el libro del Derrotero Argentino. Por lo tanto hicimos la denuncia en el Servicio de Hidrografía Naval y en Prefectura.
Así se pudo establecer que era un naufragio desconocido. “Además no hay reclamo de un seguro, de un dueño ni tripulación que haya declarado algo. Nada”, afirmó.
La Prefectura Naval Argentina destacó al buque Tango, con un vehículo operado remotamente y doce buzos de profundidad, para realizar una inmersión e investigar el naufragio.
“Bajaron y filmaron todo. Aunque no hay más de un metro de visibilidad, se filmó pieza por pieza”, dijo Sotero González. “Esas ocho horas de filmación nos fueron cedidas y las analizamos”.
“Es un casco totalmente destruido, con chapas dobladas hacia afuera, lo que denota una explosión interna. Lo han dinamitado”, explicó el ingeniero.
Por otra parte, dijo que “aparece claramente una sección de la torreta, la identificamos por los deflectores de agua”.
“Y la pieza estrella de todo esto es el periscopio”, afirmó Sotero González, quien indicó que “es claramente un submarino”.
Incluso dijo que la “estructura interna coincide con la de un submarino de tipo 9”.
Muchas hipótesis
Pero los investigadores no se conformaron con ello. Eslabón Perdido se creó con el objetivo de encontrar los cascos de submarinos nazis que hacia el final de la Segunda Guerra Mundial habrían llegado clandestinamente al país y que, tras los desembarcos, fueron hundidos por sus tripulantes para no dejar rastros.
“Requerimos ayuda. La primera la recibimos del Consejo Profesional de Ingeniería Naval. Dos peritos de ellos, Juan Martín Canevaro, que es el presidente del Consejo, y Andrés Miguel Cuidet, hicieron una pericia sobre las mismas imágenes, elaboraron un informe y concluyeron que no es un barco”, afirmó Sotero González.
“No tiene ojos de buey, no tiene barandas, no tiene cabrestantes, no tiene anclas, no tiene mástiles, no tiene superestructura, no tiene nada. Claramente no es un barco”, señaló.
Luego, la Liga Naval Italiana tomó contacto con Eslabón Perdido y se ofreció a analizar las filmaciones. “El investigador de ellos se llama Paulo Giuseppe Bisciotti, del Centro de Estudios Subacuáticos de LNI-Sección Foggia. Es un experto en este tipo de naufragios. Hace poco descubrieron un submarino inglés y un submarino italiano”, indicó.
“Elaboraron un informe mucho más detallado, identificaron más piezas y sí, coinciden que es un submarino alemán y aventuran que es probablemente un tipo 9”, afirmó Sotero González.
A pesar de los tres informes, afirmó que “va a ser muy difícil la identificación. Habría que acceder adentro de esta estructura, que está hundida en la arena y destrozada”.
Sotero González cree que es una nave alemana y que antes de ser hundido por sus propios tripulantes, “debe haber desembarcado personal y carga”.
“Hay muchas conjeturas sobre quienes desembarcaron”, dijo. Opinó que “quienes venían escapando eran jerarcas y no podían entrar en el país con el pasaporte que les daba el gobierno argentino”.
Por otra parte, cree que probablemente el submarino hundido viajaba “en manada” con los que se entregaron en Mar del Plata a mediados de 1945.