Stephen King regresa a las librerías con una distopía feminista
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El autor vuelve a las librerías con una novela que firma junto a su hijo, el escritor Owen King
El bestseller estadounidense Stephen King regresó a las librerías en español, en Argentina en versión virtual, con «Bellas durmientes», una distopía feminista que firma junto a su hijo Owen King.
El libro editado por el grupo Penguin Random House traza una fábula sobre la posibilidad de un mundo más pacífico, justo y exclusivamente femenino.
«Bellas durmientes», del sello Plaza & Janés, se enmarca en un futuro cercano para preguntarse qué sucedería si las mujeres abandonaran el mundo.
Tras la aparición de una misteriosa mujer en una localidad cercana a los Apalaches, las mujeres de todo el planeta caen víctimas de una epidemia desconocida: un capullo blanco surge de ellas aislándolas del exterior y sumergiréndolas en un mundo paralelo del que no pueden despertarlas, porque todo el que lo intenta, muere.
A sus 70 años, King es autor de más de 50 novelas, muchas de ellas, éxitos de pantalla como «Carrie», «El resplandor», «Cementerio de animales».
Owen King explicó de Bellas durmientes, «se me ocurrió y le dije: ‘¿Papá, qué te parecería una historia en la que las mujeres se durmieran para no despertar?’ Me respondió: ‘Buena idea’. Y entonces le propuse: ‘Escríbela’. Y él: ‘No, no, escríbela tú’. Pero era algo muy distinto a lo que yo había hecho hasta entonces».
Stephen King acotó que «decidimos escribirla juntos. Era solo una premisa, sin personajes ni nada. Pero surgió la idea de combinar eso de no despertar con una prisión de mujeres. Así que necesitábamos una ciudad pequeña, tipo la Maycomb de Matar a un ruiseñor, un microcosmos que puedes usar para hablar de cualquier cosa. La gran pregunta era ¿qué pasa si las mujeres se ponen a dormir y no despiertan?, ¿qué hacen los hombres?».
La novela tiene un punto de cuento de hadas. «Pero es que los cuentos de hadas, supuestamente para niños, son en realidad temibles. He pasado mucho miedo con ellos».
El autor de El resplandor señaló que la colaboración con su hijo fue fácil, no en balde «Owen creció en una atmósfera que era la de su madre (Tabitha, también escritora) y mía: estábamos todo el día escribiendo, y nunca cerrábamos la puerta. Y con mis libros».
Owen King apuntó que el primero que leyó de su padre fue Los ojos del dragón (1987), una novela de fantasía. «Le gustaban los dragones y los unicornios», recuerdó Stephen King como si lamiera a un cachorro.
Sobre cómo se repartieron el trabajo, Stephen King explicó «cada uno escribía un pasaje, dejando huecos, y entonces intercambiábamos los textos y el otro los rellenaba. Al releer la novela no sabría decir quién escribió qué. Para mí es como si la hubiera escrito una tercera persona. Dos sensibilidades han producido una tercera voz». King padre continuó «Cuando acabamos de escribir, ¡seguimos siendo amigos! En serio, es maravilloso trabajar con tu hijo». Stephen King comparó esa relación con la ausencia de su propio padre. «Mum trabajó mucho siempre para sacarnos adelante y nos decía que si nos preguntaba alguien dijéramos que papá estaba en la marina, lo que probablemente era cierto. Era una mujer muy fuerte. Las mujeres se mueven y hacen que pasen las cosas». Stephen King aseguró sentirse muy a gusto rodeado de mujeres.
En todo caso, son conscientes de que la trama de la novela se presta a una lectura feminista. Las mujeres se marchan a un mundo mejor y dejan a los hombres solos para que se apañen como puedan. «Era interesante ver qué pasaba, ver a los hombres tener que limpiar, sacar la roña del agujero del lavamanos. Mi madre decía que si alguien llevaba una camisa limpia y planchada había una mujer en casa». La noción de fondo es que si desaparecieran las mujeres y los hombres, «el sexo más agresivo», estuvieran solos, el mundo sería mucho peor. ¿Se definiría Stephen King como feminista? «Sí, por supuesto, si serlo significa creer en la igualdad».