Storani: “Hoy hacen política para salvarse”
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El exdiputado nacional y exministro del Interior, Federico Storani llegó a Necochea a presentar un libro, en la Semana de la Memoria
En el marco de las actividades y conversatorios que se han desarrollado durante estos días por la Semana de la Memoria, se hizo presente en Necochea el histórico referente de la Unión Cívica Radical, Federico Storani, quien es miembro permanente de la Asamblea de Derechos Humanos, exdiputado nacional y exministro del Interior de la Nación.
Storani estuvo disertando en el Concejo Deliberante no por su trayectoria política, sino por haber sido corresponsal del diario La República entre 1977 y 1983, teniendo la tarea de recopilar información durante la dictadura militar, difundiendo dónde estaban los centros clandestinos de detención y otros datos de extremada delicadeza en esos tiempos. Todos los escritos publicados por aquellos años, con un valor histórico más que destacable, fueron recopilados en el libro “La República. Vocero del pensamiento democrático en el exilio”, que fue presentado formalmente en el Concejo, con la presencia de uno de los encargados de recopilar toda la información y lograr concretar su publicación, Claudio Riofrío Link, que además sumó las experiencias de quienes relataban los hechos.
Luego de presentar el libro en el Concejo deliberante, acompañados por el secretario general de la CGT Regional Necochea, Demian Ledesma y Angélica Manuel, del Archivo Municipal de la Memoria, Claudio Riofrío Link y Federico Storani se dirigieron a la redacción de Ecos Diarios, donde brindaron una entrevista, acompañados por María Josefina Ignacio, miembro del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura; el exdiputado Alejandro Echegaray, quien fue el encargado de encausar la declaración de interés cultural del mencionado libro en la Legislatura; y la concejal de Necochea por la UCR, Felicitas Cabretón.
Nacer en democracia
Dialogando con Ecos Diarios, Federico Storani fue consultado acerca de qué ocurría cuando él contaba sus historias y vivencias de la época de la dictadura a las generaciones que ya nacieron en democracia, a lo que respondió que es una situación a la que está acostumbrado, porque es docente universitario y allí suelen surgir estos temas de debate. “Hay asombro pero también incredulidad, porque no se pueden situar ahí, por una cuestión contextual. Les cuento del Comité de Moralidad, que estaba dirigido por un comisario, donde se tomaba hasta el largo de la pollera y te ponían multas. Eso pasó acá en la Argentina y cuando vos lo contás a los chicos y les haces ver lo que significa la democracia, incluso con los errores y asignaturas pendientes, te das cuenta que están formateados de otra manera y no lo pueden entender. Sin embargo, cuando lográs contextualizarlo, hay una respuesta muy buena y de mucha valoración”, indicó.
En la educación
Dado que es docente, también dio su opinión acerca de cómo es actualmente el tratamiento de la temática de la dictadura en el ámbito escolar. En este sentido, aseguró que desde su punto de vista “debería estar más presente”, como así también todo lo ocurrido en Malvinas.
“Ahora estamos con todo lo de la guerra con Ucrania, pero nos olvidamos que Margaret Thatcher llegó a considerar meter una bomba nuclear en Córdoba. Ese tema es extremadamente importante, su resolución, el valor que tiene, son temas que si se tiene oportunidad de hacer un seguimiento en una clase con cierta continuidad, es muy valorado. Yo he llevado veteranos a mis clases para contar algo contextualizado y los chicos se enganchan muchísimo”, contó.
De todas maneras, dijo que tampoco se puede “mirar con la nuca” y que hay que “mirar para adelante también”, para observar “la diversidad, la complejidad de la sociedad y los nuevos derechos que tenemos que consagrar”. “Eso es algo que nos enriquece a todos y que a las nuevas generaciones les entra muy bien, porque están mucho más abiertos de lo que estábamos nosotros, que teníamos la cabeza con un montón de prejuicios”.
Descreimiento en la política
Por otro lado, se le preguntó si veía un descreimiento por parte de los jóvenes nacidos después de los 2000 respecto a la política en general, a lo cual no dudó en afirmar que “hoy la política es sinónimo de la repartija del queso” y de que las personas “hacen política para salvarse”.
No obstante, dijo que “hay de eso en todas las profesiones, desde el periodista que cobra con un sobre por debajo de la mesa para hablar bien o mal; el médico que se olvida y hace mala praxis; el arquitecto que te pone material de segunda y se cae un balcón y mata a alguien; el abogado que arregla con la contraparte para estafar a su propio cliente…lo hay en todo”, explicó.
Además, considera que “está bien” que se les exija más a los políticos, porque son los que “manejan la cosa pública”, pero dijo que “el antipolítica también es una categoría política” y que la prédica de eso “no es inocente”. “Yo le ‘pegué’ mucho a (Javier) Milei, que no se saca de la boca lo de la casta política. Eso no es un lenguaje moderno, es el lenguaje fascista que tiene años. La lucha por el poder está en todos lados. Estos descreimientos sobre la política suelen ser modas no permanentes, o por lo menos me aferro a esa esperanza, para reivindicar la buena política”.
Democracia actual
Federico Storani afirmó que se trata de un “fenómeno mundial” el hecho de que la democracia se haya ido convirtiendo “en una democracia de candidatos y no tanto de partidos”. “La exaltación de la pura imagen, que está bien, no puede excluir el contenido y la propuesta”, criticó, para luego ampliar que la economía, la educación y otros temas igual de importantes “son debates ausentes en una democracia de candidatos, que frivoliza más y permite más el manejo por los grandes sectores más concentrados, que son los que eligen candidatos, subiendo a uno y bajando a otro”. “Muchas cabezas piensan más que una y es importante la construcción colectiva. Es el desafío que tenemos de reconstruir la política: volver a los contenidos”, concluyó.
Criminalización del pobre
Por último, habló sobre el rol policial hoy en día y dijo que existe “una criminalización de la pobreza” y que “hay una Justicia para poderosos y una Justicia para los más vulnerables” y que es “peligrosísimo darle carta blanca a las Fuerzas de Seguridad”. También afirmó que no cree que la solución sea bajar la edad de imputabilidad y que el énfasis tiene que estar en la educación y la contención social.///
El libro
El libro “La República. Vocero del pensamiento democrático en el exilio” tiene una encuadernación espectacular y un formato muy poco tradicional, ya que tiene el tamaño aproximado que tenían las páginas del propio diario original, para respetar las dimensiones de la tipografía y como un detalle más que acerca al lector al contexto de esos años tan difíciles para el país.
En su visita a Ecos Diarios, Claudio Riofrío Link contó que el primer legislador en conocer la iniciativa de creación del libro fue Alejandro Echegaray, quien luego lo ayudó a que se declare de interés cultural por la Cámara de Diputados.
“En total eran 24 los números publicados entre 1977 y 1983, pero estaban esparcidos por todos lados. Quien me dio la mayoría de los originales, que todavía los tengo, fue (el dos veces senador de la Nación) Hipólito Solari Yrigoyen, quien hoy tiene 88 años. Sin embargo, faltaban los números 1,2,3,4 y 5, así que me dijo que si los conseguía, él me daba los de él”, contó Riofrío Link.
Internet y los contactos del recopilador hicieron que los ejemplares originales aparecieran y así se armó la colección completa que permitió incorporarlas al libro e ir actualizando y estudiando las publicaciones político-partidarias, algo que ningún archivo, ninguna colección, particular o pública, había hecho antes.
“Se hicieron muy pocos números, que se imprimían en Madrid, iban a París y de ahí a Buenos Aires, donde tenía una distribución artesanal en plena dictadura militar. Por eso la importancia de presentarlo junto a Federico Storani, que fue uno de los que vivió en primera persona esa experiencia”, explicó Claudio Riofrío Link, que es integrante del Centro de Estudios Interdisciplinarios de la Universidad Nacional de Rosario y miembro de varias entidades sociales más.