Su sueño es ser piloto en la vida real y se destaca entre los mejores del “simracing”
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Nahuel es hincha del Ford, hace streaming y hay equipos que se disputan incluir su nombre para las competencias de simuladores
Hay términos que se han empezado a utilizar y que para algunas generaciones llegan a ser casi como “chino básico” cuando los escuchan de aquellos que son más jóvenes. Nahuel Fredes, por ejemplo, podría decir con certeza que en sus tiempos libres es “streamer” y que está corriendo entre los mejores “simracers” que tiene el país.
Sin complicarse demasiado con términos modernos, esto significa que corre en videojuegos que son simuladores de carreras de autos y que transmite en directo mientras lo hace, para que cualquiera pueda verlo jugar.
Lo curioso y destacable de esto es que, con el tiempo y la práctica, se volvió muy competitivo en su área y corre con los mejores del país, dándoles más de una sorpresa.
En los últimos días, incluso, una revista especializada en simracing (carreras de simuladores), lo nominó y nombró “Simracer revelación 2021”.
Para quien no está muy en ambiente, los simuladores son videojuegos que tienen varios años en el mercado y que cuentan con un realismo de conducción tal, que son utilizados por corredores profesionales de casi todas las categorías del mundo para entrenar cuando están fuera de las pistas reales.
Entonces, los autódromos son iguales a los de verdad, las curvas igual de difíciles, los autos son imposibles de sostener sobre el asfalto si no se es buen corredor y las roturas por mal manejo son igual de perjudiciales.
Con la pandemia, el simracing creció exponencialmente y los pilotos empezaron a formar equipos de alto nivel competitivo, con sponsors que abren un mercado que hasta hace dos o tres años era totalmente impensado. Algo similar a lo que ocurrió con los eSports (o deportes electrónicos) de otras ramas, cuyos jugadores cobran interesantes sumas de dinero al volverse profesionales.
La historia de Nahuel
Nahuel Fredes tiene 26 años, es hincha del Ford y se considera un “fierrero” desde que tiene uso de razón. Siempre atrás de los autos de carreras, yendo a los autódromos, siguiendo las categorías zonales y tratando de mantenerse en el ambiente lo más que puede.
Pero al llegar a su casa, el sueño de convertirse en corredor se vuelve casi realidad, porque se sienta en una butaca, agarra el volante, pisa el acelerador y mete los cambios como un campeón. De hecho lo ha sido muchas veces. Pero desde su computadora y compitiendo con otros corredores virtuales de distintas partes.
Arrancó en el 2012 corriendo en el simulador de Turismo Carretera oficial de la ACTC (con el que entrenan los pilotos profesionales), pero por aquel entonces Nahuel vivía en casa de sus padres, tenía una computadora común y jugaba con el teclado.
“Era todo una odisea, porque ya había gente que tenía buenos simuladores armados, con lo poquito que recién había empezado a salir”, recordó.
En ese entonces, Nahuel ya intentaba correr de igual a igual contra los que estaban más equipados, pero sabía que correr una final de 25 vueltas era “un poco más complicado”, porque con el teclado no se puede moderar ni el acelerador, ni el freno, ni la dirección en las curvas.
Así conoció a mucha gente, entró en una liga, corrió sus primeros campeonatos, ganó las primeras series y clasificaciones e incluso estuvo entre los primeros puestos.
En 2014, cuando empezó a trabajar y se fue de la casa de sus padres, aunque sin tener el dinero para comprar una computadora que le permita seguir corriendo. Eso hizo que deje de correr, hasta el 2018.
Ese año logró armar la computadora con los componentes necesarios para poder correr nuevamente en simracing y en las nuevas plataformas. “Corrí en Turismo Carretera, Turismo Nacional, Súper TC 2000 y hasta entré a una liga de Turismo Pista y por ser un piloto rápido arranqué en la categoría 2 y por ser de los más rápidos me pasaron a clase 3, donde me ha ido muy bien”, explicó.
Un equipo
Más adelante entró en otra liga, que por su mala organización y porque no se sancionaba correctamente a los pilotos cuando no hacían las cosas bien, hizo que a mediados del 2020 deje de correr.
El año pasado un amigo lo invitó a correr nuevamente y aceptó. Su experiencia hizo que tenga muy buen progreso, que sea recomendado por otros corredores y así que se sumó a un equipo de e-sports que tiene oficinas en Buenos Aires y Río Gallegos. “Para mí es un montón, porque nunca imaginé estar en una organización, pelear buenos campeonatos, con transmisiones en vivo por YouTube, con buenos corredores de todas las partes del país”.
“Años anteriores no se le daba tanta bolilla como ahora. La pandemia si bien fue fea para todos, a las comunidades de redes sociales, plataformas de streaming y simracers le vinieron de diez. Me gustaría un día poder subirme a un auto en la vida real a girar en un circuito. Sé que una de las ligas, al salir campeón se puede probar un auto real en un circuito, así que ojalá se pueda llegar algún día”, cerró.///