”Tejer es encontrarme con algo que viene de mis ancestros”
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Mara Alvarez. Una emprendedora que realiza originales diseños en totora
Alejandra Fernández
Redacción
“Tejo desde los siete años, después fue pasando la vida y me apareció de grande el deseo de crear”, expresó Mara Alvarez que desde hace unos siete años impulsa su emprendimiento de tejidos al crochet, especialmente en totora que le da un sentido de reciclado a todo lo que hace.
Actualmente, junto a otras cuatro creativas forma parte del proyecto Experiencia Emprendedora, que todos los viernes, de 16 a 20, realizan un showroom en un espacio que les brinda Enzo Travaglia en el centro de la ciudad, “reunió a emprendedoras que hacen marroquinería, encuadernación artesanal, lencería, accesorios para bebé y tejidos decó y ahí va gente que no nos conoce, permitiendo abrirnos a otro público”, destacó Mara.
Vive en Necochea desde hace unos 15 años, siempre estuvo abocada a colaborar con su esposo en tareas administrativas y otras diligencias además de dedicarse a su familia, pero cuando sus hijos dejaron la ciudad, tuvo la iniciativa de volver a tomar clases de tejido “pero la profesora me dijo que no las necesitaba, ya sabía crochet y dos agujas”.
En su búsqueda de canalizar su creatividad descubrió la totora, un material que tiene el sentido de reciclar o reutilizar y empezó a hacer cosas para su casa, “después vino alguien y me pidió algo para regalar”.
Prácticos
Sus primeros trabajos fueron envases de un kilo que forró con sus tejidos y resultaron un éxito, “servían para guardar los esmaltes o para el uso que cada uno quisiera”.
Posteriormente, comenzó a tejer canastas con manijas y una flor. Hasta entonces las vendía desde su casa pero decidió ir a las ferias de diseño de Mariana.
“Ahí conocí a Johana Navarro que hace encuadernación artesanal, que recién había venido a vivir a Necochea, y empezaron a transitar juntas el camino de emprendedoras”.
Además, de participar en ferias cuando hacía trámites en distintas oficinas y bancos ofrecía sus tejidos. “Me encargaron alfombras de 1.50 metros de diámetro para las clases de yoga de los chicos del jardín el Jinete Azul y un chaleco especial para un niño autista”, contó.
Sus productos se caracterizan por el buen gusto y colorido diseño, teje canastos, bolsos para playa, souvenirs, macetas forradas, alfombras, elementos para los accesorios de bebé, “de a poco me voy perfeccionando y al estar con las emprendedoras vamos agregando cosas porque juntas nos potenciamos”.
Reutilizados
En general se trata de objetos utilitarios nuevos o que a través del tejido lo reutilizan.
Cabe mencionar que Mara también ha estado con sus producciones en la Feria del hotel Evita y el año pasado participó en todas las ediciones de la Ecoferia, que se realizó en el Centro Cultural de Necochea.
“Este año comienza el 13 de abril junto con la Feria de Cachivaches y va a durar rodo el día para que nos conozca otro público, y siempre brindo algún taller de crochet”, adelantó.
Se siente satisfecha porque Crochearte reciclado ya tiene su clientela y este año incorporó el dictado de cursos de tejido en hilo, lana y totora.
“Para mí es un cable a tierra, respiro diferente y es encontrarme con algo que viene de mis ancestros”, enfatizó.///
Un lugar
revitalizante
Según Mara la totora es un material que sirve para revitalizar el ambiente, por su textura y color es muy útil para hacer almohadones o algún otro detalle que cambia la energía al lugar.
Cabe recordar que la totora son restos de tejidos de fábrica, y vienen en distintas gamas de colores y grosores que complica la confección de una manualidad.
“A veces me han dado ancha y la corto con una tijera para que quede bien y parejo el tejido”.
La emprendedora que los que eligen sus artículos les tiene que gustar el concepto de reciclado, aplicados a recipientes de plásticos, cestos de ropa, macetas o souvenires.
Nacida en Capital Federal, residió en distintos puntos de la provincia por el trabajo de su esposo. Mamá de tres hijos, se radicó aquí hace 15 y lo considera su lugar, “vivimos en un paraíso y no nos damos cuenta, uno termina de trabajar y puede salir a caminar por el parque o sentarse frente al mar, es revitalizante”.
Desde hace varios años colabora con las tareas de su marido pero cursó la carrera de abogacía casi por completo.
Al conversar con Mara se aprecia que es de espíritu inquieto y no duda en sumarse a proyectos que le permitan difundir lo que hace, en la actualidad está con las integrantes de Creativa, una tarjeta que tiene descuentos en diversos lugares, tanto donde compran materiales como de otras diseñadoras.
Este año se inició en reiki y ha comprendido el significado que tiene haber usado sus manos en estas labores. “El reiki se me dio para sanar pero uso las manos para trabajar y todo tiene un sentido en lo que soy”., finalizó.