“Tenemos que agradecerle a Dios porque estamos vivos”
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Dijo el turista correntino Miguel Angel Pompiani (58), quien defendió a su familia del ataque de tres asaltantes en el interior de su casa en Quequén y resultó con heridas cortantes en un brazo. Uno de los ladrones efectuó dos disparos con un revólver
Miguel Angel Pompiani tiene 58 años y reconoció que “desde los 8 años vengo a Quequén, ya que con mucho sacrificio, mis padres construyeron esta casa y todos los años descansamos en esta ciudad”.
El turista correntino asaltado recordó otros tiempos de su vida y señaló que “en ese edificio de enfrente (por el de la Universidad) funcionaba una colonia de vacaciones y conocemos bastante de la historia de Quequén”.
El hombre mostraba las huellas de la lastimadura que le provocaron los delincuentes con quienes forcejeó en el interior de su casa y, al romperse un cristal de una puerta, restos de vidrio le causaron heridas cortantes en su brazo derecho.
“Traté de empujar la puerta que divide las habitaciones de otro sector de la casa y en ese momento se rompió el vidrio y me lastimé. Pretendía que no avanzaran sobre nuestro hogar y que se vayan enseguida, además, tenemos un hijo discapacitado”, expresó el veraneante.
Miguel Pompiani luego se emocionó hasta las lágrimas durante el diálogo con los periodistas de Ecos Diarios en la tarde de ayer en la puerta de su vivienda, en calle 517 al 300, frente a la sede de enseñanza universitaria.
Y en ese momento ofreció dos frases contundentes sobre lo ocurrido con los asaltantes en su casa: “Si le llegaban a pegar a mi hijo discapacitado los hubiera corrido hasta el fin del mundo”, aseveró y luego remató diciendo “tenemos que agradecerle a Dios porque estamos vivos, los teléfonos celulares ya son historia, son algo material y no tienen importancia”.
Esas afirmaciones sirvió para que su esposa, Silvia Jara de 54 años, abrazara fuerte a su marido y lo considerara un “verdadero héroe, por cómo defendió a su familia” en un momento de extrema tensión con tres asaltantes dentro de la finca y uno de ellos armado.
Nada los detiene
El turista de Corrientes capital precisó que “el verano pasado nos entraron a robar, reventaron la puerta del frente de la casa y se llevaron un ventilador, un taladro y algunos objetos más, pero nada de valor porque tampoco tenemos elementos de importancia”.
Reconoció que “no hay alarma que pare a los ladrones, en una casa próxima a la nuestra que tiene este sistema de seguridad, los individuos ingresaron igual, inclusive, había una persona en el interior. Están drogados y afanan para comprar más droga”.
Miguel Pompiani manifestó ante los cronistas de Ecos Diarios que “necesitamos más iluminación en el barrio y la presencia permanente de los patrulleros o de las motos con policías, debería ser algo normal todos los días, no sólo después que robaron en nuestra casa”.
El turista correntino recordó por otra parte que estando herido en su brazo derecho y perdiendo sangre en los primeros minutos de la madrugada del viernes, tras el violento asalto, “la ambulancia tardó bastante en llegar hasta nuestro domicilio, creo que cerca de una hora, no nos atendía el teléfono de emergencias 107”, aseguró el visitante.
Sostuvo además que a pocos metros de su casa “lo tenemos de vecino a Ariel Paniagua (del área de Defensa Civil), a quien conocemos desde hace mucho tiempo y él se movió bastante con todo este caso”.
Las llaves del vehículo
Con más tranquilidad en la fresca tarde del sábado en la zona costera de Quequén, el hombre señaló que “aparecieron los documentos y la perrita a través del contacto de las redes sociales”.
Y agregó que “esperamos recuperar las llaves del utilitario Peugeot Patner, ya que usamos la camioneta para trasladar a nuestro hijo discapacitado y también debemos regresar a Corrientes capital”.
La mascota del matrimonio se asustó mucho con los tiros que ejecutó uno de los individuos dentro de la casa con un revólver calibre 22 que manipulaba al momento del atraco.
“Una bala traspasó la puerta y el otro proyectil no lo encontramos con el personal policial que estuvo en nuestra vivienda”, indicó Miguel Pompiani y precisó que junto con su mujer, Silvia Jara, “no pudimos reconocer a los individuos que nos robaron, estaban con capuchas y las fotos que nos mostró la Policía son muy similares las caras”.
En el final de la charla con Ecos Diarios, el veraneante de Corrientes dejó otra frase contundente que lo marca de cuerpo entero: “No nos van a amedrentar con todo esto, vamos a seguir viniendo a Quequén…”
Por este violento episodio, hasta el momento, no hay detenidos.
Por otro lado, se supo ayer que en la huida los tres ladrones accedieron al predio de la Universidad por un lateral y no se descarta que se ocultaran en las inmediaciones, amparados por la oscuridad de la zona. ///