“Tenemos que saber valorar lo que tenemos”
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Marcos López Rougier destacó las enormes posibilidades que tiene Necochea y los beneficios de vivir en una ciudad chica. Además, remarcó que “el progreso es construcción” y ahí hay que apuntar
Julieta Moreno
Redacción
“Si bien le falta mucho, es una ciudad que tiene enormes posibilidades para poder progresar”, opinó Marcos López Rouger y agregó que “tenemos que saber valorar lo que tenemos”.
Marcos López Rouger nació en San Miguel, a 30 km. de CABA, donde vivió su infancia y adolescencia. Tuvo una panificadora propia y luego ingresó a trabajar en una empresa de medicina privada en Capital, donde se desempeñó durante cinco años. En ese tiempo, le llegó una oferta laboral, que incluía su radicación en nuestra ciudad y aceptó. Se vino con su esposa y su primer hijo (hoy tiene cuatro) y empezó a trabajar en la empresa Necochea Entretenimientos S.A., primero como subgerente y luego como gerente, cargo que sigue ocupando actualmente después de 12 años. Además, integra el Club Rotario de Necochea, entidad que le permitió conocer muchas personas y realizar al mismo tiempo, una tarea social y de servicio.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Remarcó la necesidad de generar propuestas a largo plazo, donde el Estado y el privado se involucren y consideró que todo lo que implique construcción traerá aparejado progreso.
Apuntar al turismo
Lo primero que dijo Marcos López es que ama Necochea y repitió, una y otra vez, que “es una ciudad maravillosa”
“Cuando uno viene de una ciudad grande, lo sabes apreciar y valorar mucho más”, explicó. En este sentido, recordó que cuando vivía en San Miguel tardaba una hora y media en llegar a su lugar de trabajo en Capital y lo mismo para regresar a su casa. Se tomaba un tren y un subte. “Acá el lugar más lejos que tenés es Quequén y tardás 15 minutos y te tocan cuatro o cinco semáforos como mucho”.
“Si bien le falta mucho, es una ciudad que tiene enormes posibilidades para poder progresar”, opinó.
Desde que llegó, reconoció que viene escuchando la misma pregunta: si somos una ciudad agro-portuaria o una ciudad turística. Para él, “somos las dos y el esfuerzo debe ser proporcional a lo que genera cada una”.
Como se desempeña en el rubro de entretenimientos, que está más vinculado al turismo, se refirió puntualmente a este tema. Para él, habría que trabajar la marca de la ciudad para afuera, pero también para adentro, entendiendo que somos los mismos habitantes la cara de Necochea. A modo de ejemplo, explicó que “los turistas te paran por la calle y te preguntan cómo pagan el estacionamiento medido y, desde ese momento, uno es la cara de Necochea”.
En muchas oportunidades –señaló- nos comparamos con las ciudades aledañas, como Tandil. Sin embargo, indicó que “no es que esas ciudades hayan hecho algo novedoso, sino que hicieron lo mismo que hizo Tony Puig en Barcelona en los 90, bajo esta idea de trabajar una ciudad como una marca”.
Apuntó a trabajar más las efemérides y las fechas especiales. “Hay que buscar motivos para trabajarlos comercialmente, algo que en algún momento se hizo, no digo la Ruta del Tango porque quizás era muy largo, pero sí eventos apuntando a los fines de semana”. En este tipo de actividades, mencionó la importancia de la articulación entre el privado y el Estado y mencionó cuando se hicieron los asados en la Rural o la carrera de motos en la playa.
Con respecto a las convocatorias desde el Estado al sector privado, dijo que han sido esporádicas y que, en este sentido, se debería trabajar un poco más.
Actividad náutica y peatonales
“Nos faltan mil cosas, pero tenemos algo que es la naturaleza y nos tenemos que adaptar”, expresó. Para ello, fue contundente: “El progreso es construcción” y ejemplificó detallando el crecimiento que implica la pavimentación de una avenida. “Cuando se pavimentó la avenida 42, entre 75 y 91, explotó”, dijo, dando cuenta del desarrollo que trajo en lo comercial y lo urbanístico.
En otro orden, apuntó a impulsar más las actividades en el río y en el mar y señaló que Necochea le hace acordar a lo que sucedía hace años en Capital cuando se le daba la espalda al río. En este punto, comentó la importancia de la actividad náutica también para explotar desde el punto de vista turístico.
También mencionó la necesidad de implementar peatonales en la zona del centro porque, a su entender, levantaría mucho la actividad en pleno invierno. “Hasta las zonas archifrías tienen peatonales. Yo creo que son necesarias porque te juntan gente”. Si bien ha habido algunas ideas de este tipo, indicó que “pueden estar las propuestas arriba de la mesa, pero no se trabajan a largo plazo”.
No obstante, reconoció que “debe ser muy difícil para un municipio gestionar sin recursos o con recursos limitados”. Además, también hizo referencia a la necesidad de tener cubiertos los servicios básicos de agua y cloacas y que el micro llegue a todos los barrios”. De todas maneras, insistió en que “tenemos enormes posibilidades de potenciar la ciudad”.
Reconoció que, a lo largo de los años, “siempre hay cimbronazos que nos desalientan, pero aun así cada generación tiende a mejorar un poco la ciudad”.
Asimismo, consideró que “el esfuerzo y la energía en recursos siempre tiene que ser compartida entre el Estado y el privado y además debe haber escenarios con garantías jurídicas claras y definidas para que el empresariado invierta”, aunque aclaró que “Necochea no está ajena a lo que pasa en el país no ahora sino desde hace 50 años”.
“El progreso es construcción”
Con respecto al parque Miguel Lillo, fue claro: “El progreso es construcción, en armonía con la naturaleza”.
Mencionó el caso de Mar de las Pampas y el de Cariló que “tiene un shopping adentro del bosque y no derribaron árboles” y agregó que “hay que armar un proyecto y trabajarlo bien y a largo plazo”.
Se mostró a favor de hacer intervenciones, pero también señaló que hay que cuidar la naturaleza y dio, como ejemplo, el caso de Pinamar que obligaron a los balnearios a demoler sus construcciones y a armar estructuras amigables con el medioambiente.
Para él, falta que alguien arme un proyecto superador que integre a todas las partes, incluidos los ambientalistas. “Somos muchos, pero de alguna forma hay que ponerse de acuerdo porque hay que hacer algo”.
“Hay que demolerlo”
Al referirse al casino, recordó que la empresa Necochea Entretenimientos tuvo hace unos años la agencia hípica en las instalaciones del ex complejo. “Si hay algo más triste que he visto en mi vida es ese edificio”.
Para López Rouger, no queda otra opción que demolerlo, aunque también le pareció bien la idea del municipio de venderlo. “Creo que este Intendente fue el único que se animó a presentar algo así y lo aprobaron”.