“Tenemos una sociedad que le tiene mucho miedo a los cambios”
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Para María Silvina Reynoso, si no nos abrimos a nuevas ideas, “la ciudad va a seguir estancada”. También se refirió a la necesidad de cuidar más los detalles en los espacios públicos, pero también en los emprendimientos privados
Julieta Moreno – Redacción
“Tenemos una sociedad que le tiene mucho miedo a los cambios y al primer indicio de hacer algo nuevo, se empieza a decir que no y a poner trabas; me parece que mientras sigamos siendo una sociedad así, la ciudad va a seguir estancada”, opinó María Silvina Reynoso, al señalar la necesidad de abrirse a nuevas ideas para modernizar los espacios públicos y pensar en la posibilidad de extender la ciudad frente al mar.
María Silvina Reynoso nació en Necochea y vivió sólo cuatro años en Buenos Aires mientras estudió decoración de interiores. Cuando regresó, trabajó como decoradora y diseñadora de muebles y luego, paró por un tiempo para dedicarse a su familia. Sin embargo, en 2005 inició un nuevo emprendimiento comercial vinculado a la construcción y decoración y hoy ya lleva 15 años al frente de su propio negocio. Además, desde 1997 forma parte de la Sociedad Española, integró la comisión de damas y actualmente es miembro de la comisión directiva.
En dialogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Planteó su preocupación sobre el estado de la ciudad en general y destacó la falta del cuidado de los detalles tanto en los espacios públicos como también en emprendimientos privados. Se mostró esperanzada en el nuevo gobierno municipal, pero advirtió que espera que sepan abrir el juego y consultar a quienes saben de los distintos temas.
Las cosas de todos los días
“La sucesión de gobiernos que hemos tenido han hecho todos un poquito para que la ciudad esté peor”, señaló, agregando que “siempre digo que estamos abajo, pero llegamos al límite y caemos un poquito más”. Y en este sentido, dijo que en los últimos años, no ha visto que se haya hecho algo para mejorar.
Consideró que esta situación se ve “en lo diario” y enumeró el mal estado de las calles y las veredas, la iluminación y la señalización. “No hay un cartel que te señale nada y donde hay, lamentablemente la gente los rompe, entonces nada dura mucho tiempo”.
Se refirió al problema de la seguridad y mencionó que hay muy pocas cámaras instaladas, a excepción del centro y las avenidas principales. “En otros barrios sino fuese por las cámaras de un vecino, nadie ve nada”.
Con respecto a la playa, opinó que los balnearios no son modernos y no tienen estructuras que estén avanzadas en cuanto al cuidado del medio ambiente. “Aunque sean más chicos, necesitamos estructuras más modernas y que utilicen, por ejemplo, paneles solares”.
“Para cambiar algo, no hay que hacer cosas muy grandes e importantes, a veces con hacer algo pequeño y con detalles cuidados, se mejora mucho. No es necesario hacer algo gigante, que no termines nunca”. En este aspecto, señaló que “todo está todo muy dejado, con falta de pintura, por ejemplo”.
De todas maneras, no sólo se refirió a los sectores públicos sino también a los privados. “El privado tiene mucho que ver en esto”, advirtió, dando cuenta de que hay un montón de edificios abandonados, que no tienen uso en lugares céntricos. A modo de ejemplo, contó que vive cerca del ex Cine Gran Sud, un inmueble que hace años está en ruinas. “Ahí convivimos todos los días con palomas, ratas, gatos, es un horror. Pasas por ahí y hay un olor nauseabundo; las palomas son dueñas del lugar”.
En este caso, opinó que si bien es responsabilidad del privado, es el municipio el que debe obligar al propietario a “arreglarlo, demolerlo o poner en condiciones el frente” y agregó que “muchas responsabilidades arrancan con el propietario o ciudadano y después siguen con la Municipalidad, que no le exige ciertas cosas”.
En este caso, mencionó también los terrenos baldíos. “Uno tiene una casa y tiene que convivir con los yuyos de dos metros de altura del terreno de al lado y encima como están dejados, la gente se aprovecha y tira cualquier cosa a la pasada”. En este punto, insistió en que el que tiene un terreno debe ocuparse de mantener como mínimo el pasto cortado porque “quienes viven alrededor no tienen la culpa”.
Ser más abiertos
Con relación al Casino, reflexionó que siente pena por cómo está y recordó que cuando era chica venían sus abuelos de Olavarría a pasar el verano y cada vez que iban a la sala de juegos se arreglaban como para ir a una fiesta. Además, contó que por una cuestión de edad, lo que más pudo disfrutar fue el teatro.
“Es una lástima, pero tampoco puede estar así como está. El municipio tiene que tomar alguna determinación porque no se puede seguir así”.
Con respecto a qué hacer con el edificio, analizó que “recuperar la estructura llevaría más dinero que hacer un emprendimiento nuevo”.
“Me daría mucha lastima decir que saquemos todo, pero pienso también en lo que saldría restaurar eso”, opinó, dando cuenta que quizás “se podría pensar en otro emprendimiento que sea propicio para la ciudad”. Además, agregó que habría que darle intervención a capitales privados, porque “el municipio sólo no creo que pueda”.
Sobre el parque Miguel Lillo, dijo que es el pulmón de la ciudad y tenemos que estar contentos porque no todas las ciudades lo tienen. Sin embargo, consideró que necesita mantenimiento y hay que tomar acciones para que continúe creciendo en buen estado. “Me parece que si no se lo mantiene, es un foco para que pueda haber algún incendio”.
Asimismo, manifestó que “estaría bueno encontrar una vuelta para que la ciudad crezca hacia el mar, pero no sacando el Parque. Habría que pensar qué se puede hacer para que Necochea se extienda para ese sector y se pueda construir frente al mar como sucede en otras ciudades”.
Sin embargo, advirtió que “tenemos una sociedad que le tiene mucho miedo a los cambios y al primer indicio de hacer algo nuevo, se empieza a decir que no y a poner trabas; me parece que mientras sigamos siendo una sociedad así, la ciudad va a seguir estancada”,
“Tenemos que ser más abiertos y si el municipio pone grupos de personas capacitadas para desarrollar ciertos temas, la ciudadanía tiene que confiar”, opinó e insistió que “si queremos que los turistas encuentren algo distinto en el verano, tenemos que animarnos a brindar cosas distintas”.
Para terminar, se mostró esperanzada en el nuevo gobierno municipal, pero advirtió que espera que “sean inteligentes” y convoquen a quienes saben de los distintos temas. “Espero que abran el juego porque una persona no puede abarcar todas las áreas, es necesario relacionarse con los profesionales de cada tema, consultar para poder mejorar las cosas”.///