“Tener escuelas cerradas es un delito”
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Nicolás Molina se mostró preocupado por la educación y consideró que el Intendente debería gestionar en este aspecto. Sobre la ciudad, dijo que “tenemos que creérnosla más y entender nuestras capacidades”
Julieta Moreno
Redacción
“Tener escuelas cerradas es un delito. Tenemos niños, niñas y adolescentes que están sufriendo terriblemente esta situación y estamos negándoles un derecho fundamental como es la educación”, opinó el pediatra Nicolás Molina y enumeró las consecuencias negativas que esto genera en los chicos. “Estamos viendo en los consultorios, trastornos de ansiedad, trastornos de la conducta, obesidad, embarazo adolescente, pero también tristeza, deserción escolar y chicos que gritan que quieren ir a la escuela”.
Nicolás Molina nació en Necochea. Cursó sus estudios en el Colegio Nacional y, al terminar el secundario, se fue a La Plata para estudiar medicina. Tras obtener su título, completó la residencia de pediatría en Mar del Plata y luego regresó a nuestra ciudad. Ingresó como pediatra al plantel del Hospital municipal Dr. Emilio Ferreyra, donde hace 11 años desarrolla su profesión. Como parte de su trabajo en el sector público, se desempeña en el Centro Integrador Comunitario (CIC) del barrio Norte, es instructor de residentes en el Hospital y durante 2016 fue director de Atención Primaria de la Salud. En forma simultánea, atiende su consultorio privado y dicta clases en la carrera de Medicina en la Universidad Nacional de Mar del Plata. Actualmente, también es director de la región pampeana sur de la Sociedad Argentina de Pediatría.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista sobre nuestra ciudad. Además de la educación, mencionó entre sus preocupaciones a la problemática laboral y a la necesidad de unirnos como comunidad. Elogió las características del distrito e insistió en que “tenemos que creérnosla más”.
El no poder encontrarnos
“A la ciudad la veo triste debido a la dificultad de vivirla en su plenitud”, fue lo primero que dijo Nicolás Molina al pensar en el presente de Necochea y, en este sentido, no pudo dejar de hacer mención a todos los cambios que hemos sufrido por la pandemia.
“Es la ciudad más linda que existe en el país en cuanto a sus condiciones naturales, pero en este momento no podemos vivirla, no podemos disfrutar de la vida en sociedad. Tenemos nuestras fiestas populares como el Festival Infantil, la Feria de las Colectividades, el aniversario en octubre y no poder encontrarnos en esos eventos o en un partido de algún deporte, la hace triste”.
En segundo lugar, remarcó que está inserta “en un país donde permanentemente estamos en retroceso” y esto –según su mirada- repercute a nivel local y hace que “en vez de pensar en obras, estemos pensando en cómo podemos mantener lo poquito que tenemos”.
También consideró que Necochea tiene un problema histórico que no se ha logrado resolver. “Tenemos que unir nuestros dos grandes conglomerados urbanos, Quequén y Necochea, y para eso no solo es fundamental el Ezcurra sino otro puente más”.
Deserción escolar
Sin embargo, hoy en día, lo que más le preocupa es la educación y remarcó que “tener escuelas cerradas es un delito”. Tras enumerar los cuadros que ve en su consultorio derivados de esta situación, planteó las consecuencias que tiene para los chicos no tener clases.
“Hay chicos que directamente han decidido dejar la escuela. Trabajo en un centro de salud donde el área de cobertura tiene más del 80% de chicos que no terminan la secundaria”.
Según Molina, la política partidaria está alejada de esta problemática y criticó al Intendente por no gestionar la vuelta a clases.
“Veo a un Arturo Rojas que no entiende el rol que tiene que cumplir en esto. Veo que no se ha dado cuenta de que su gestión es fundamental para recuperar la escuela”, expresó. “Es una vergüenza que seamos uno de los pocos municipios de la provincia de Buenos Aires que no tienen clases”.
Trabajo y producción
La falta de trabajo en la ciudad es un tema que le preocupa, así como también la precariedad y las malas condiciones que sufren algunos trabajadores.
En este aspecto, mencionó la poca inserción de empresas en la ciudad y se lamentó que las ultimas de compras de firmas, por parte de multinacionales, en el caso de algunas cerealeras, ha significado la eliminación de puestos laborales.
A este panorama, Molina le sumó la situación del “parque industrial que no crece”, dando cuenta del problema laboral y productivo que existe en Necochea.
Sobre el rol de la ciudadanía, opinó que “nos cuesta involucrarnos, pero hay un buen porcentaje de la población que se mete, que trabaja en el club, en el barrio…”. Asimismo, señaló que “podemos meternos más porque hay muchos lugares de acción” y destacó “el trabajo de hormiga que existe en comedores y en espacios comunitarios”.
Para él, lo fundamental es “creérnosla más, aprovechar la ciudad y entender las capacidades que tenemos”.
“El Parque es Necochea”
Con respecto al Casino, opinó que en el último tiempo se lo ha dejado caer “probablemente por intereses particulares, individuales e inmobiliarios porque estamos hablando de una zona con un valor interesante”.
Para él, pensar en una solución estatal a esta altura “es una ridiculez”. No obstante, se inclinó por hacer una inversión público-privada. En este sentido, consideró que pensar en una inversión únicamente privada no le parece justo teniendo en cuenta lo que significa el lugar para la mayoría de los necochenses.
Por tal motivo, preferiría “una inversión público-privada o privada pero con una regulación bien clara con relación a la habilitación de los espacios públicos”.
Sobre el parque Miguel Lillo, aclaró que está “muy lejos” de pensar que el Parque es un tapón. “Es todo lo contrario, el parque es Necochea y lo viven los necochenses a pleno”.
“Debemos permitirnos el sueño de expandirnos bien hacia el sur y entender que se llega en pocos minutos a la zona de Villa Zabala, donde se pueden hacer un montón de inversiones alucinantes, pensar en proyectos gastronómicos y hoteleros y pensar la extensión de Necochea sin la necesidad de invadir 100% al parque”.
En este sentido, insistió en que está totalmente en desacuerdo “con el lobby que se ha hecho de que el parque es un tapón” y, por el contrario, dijo que “es el gran escenario de Necochea”.
Para terminar, se definió como un “optimista porfiado”. “Necochea tiene unas capacidades impresionantes, creo que vamos a ir encontrando un montón de ideas, siempre que la política nos acompañe y como necochenses nos demos cuenta de lo que tenemos”.
“Los partidos políticos creen que el mundo sucede ahí adentro”
“Los partidos políticos cometen el error grande de fagocitarse a sí mismos, creen que el mundo sucede ahí adentro y han perdido la capacidad de poder vivir la realidad”, opinó Nicolás Molina sobre la vida política partidaria de la ciudad, involucrando a todos los espacios partidarios.
Para él, la dirigencia política en general está desunida y, a su entender, debería “recuperar un concepto más vecinalista para entendernos más a nosotros mismos y deberle menos a la Provincia y a la Nación”.
“La mayoría de los gobiernos que van apareciendo nacen endeudados y con jefes que nunca bajan a nuestra ciudad”. Para él, “hay que correrse un poco de los dogmas y poder unirnos para los problemas que tenemos y sobre todo para las soluciones”.
En este aspecto, remarcó que Necochea tiene las soluciones. “Tenemos universidad, residencia, hospitales, escuelas, no necesitamos deberle nada a la Provincia ni a la Nación”.
La dirigencia – sostuvo- debería basarse “menos en las diferencias y entenderse más en la unión y dejar un poco las ambiciones personales de lado; es la gran deuda de la política partidaria, dejar de mirarse a sí misma”.