Testimonio de un californiano sobre los incendios en EE.UU.
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Max Epstein vive en nuestra ciudad y explica cómo un país se pudo adaptar a cuidar los espacios forestados
Hace semanas que un incendio moviliza a más de 5.000 efectivos de emergencia y afecta a unas 30.000 hectáreas en una zona boscosa al norte de San Francisco. Además, en el mismo California, otro foco ígneo perjudica apenas 300 hectáreas, pero en medio de los barrios más ricos de Los Ángeles, donde incluso se están quemando casas.
La semana pasada, hasta 230.000 personas llegaron a estar fuera de sus casas por órdenes de evacuación.
Pese a que acá eso podría ser un desastre anormal, el tema de los incendios es sumamente normal en este país norteamericano porque, en esta época, en esa zona del globo la sequía es muy grande y los vientos son intensos. Sin embargo, no son más perjudiciales y continuos porque existe una cultura de la prevención con la que crecen todos los residentes del país.
En este sentido, el rapero californiano que vive en nuestra ciudad y pertenece al grupo musical denominado “La Cru”, Max Epstein, contó que le llama la atención que teniendo un parque de grandes dimensiones en Necochea, no haya más conciencia por parte de los residentes locales con respecto a lo que se puede generar por falta de buenas prácticas.
“La verdad es que hay varias cosas sobre las que se deberían tomar medidas preventivas en Necochea”, dijo riendo, mientras contaba que él vive en la zona de Villa del Deportista y “muchas veces” observa “que queman terrenos para nivelar los arbustos y la maleza y no les importa mucho”. “Eso en California sería una multa tremenda y el riesgo de crear una situación mucho peor”, manifestó el artista que hoy tiene 39 años y que llegó a Necochea cuando tenía 35.
¿Cómo se manejan?
“Siempre hay incendios por allá, sobre todo en años secos. Mi familia más cercana está en la zona de Santa Mónica que, por suerte, es más cerca de la playa, como acá, y eso la protege un poco de los incendios”, indicó.
“Siempre es un tema (el cuidado preventivo). Hay carteles en todos los parques nacionales y parques de la ciudad de no botar los cigarrillos ni hacer fogatas en zonas de campings. Hay solo algunos lugares autorizados”, contó.
Con respecto a los cortes de luz que ha tenido su país en las últimas semanas, contó que se hacen por prevención para evitar que se haga algún cortocircuito que genere chispas. No obstante, asegura que no tiene recuerdos de su infancia como que sean algo habitual, al menos en aquellos tiempos.
“Parece que cada zona tiene su desastre natural, en Florida son los huracanes y en California son los temblores y los incendios. De toda la vida tengo el recuerdo de campañas con personajes que invitaban a prevenir incendios en los bosques. En un momento era un oso, que incluso tenía nombre y todo. El sur de california es un desierto que llega hasta el mar y el campo abierto con las fuertes ráfagas de viento hacen masivo cualquier incendio”, detalló.
Un año no tan malo
Aunque se han perdido ya más de 30.000 hectáreas en este incendio que sigue prendido, por ahora, el balance de la temporada de focos ígneos en California es sorprendentemente positivo. En total, en lo que va de año se han quemado 97.000 hectáreas en 5.657 “incidentes”; ha muerto una persona y hay 437 estructuras dañadas o destruidas.
Por su parte, el año pasado se quemaron 655.000 hectáreas en solo 310 incendios, murieron 93 personas y quedaron dañadas o destruidas 23.145 estructuras. El año 2018 fue el peor en incendios de la historia de California. Antes de ese, el peor había sido 2017.