Se va normalizando la falta de insumos
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Hasta fin de año estaría garantizada la existencia de material. Esperan reactivar el servicio de tomografías, que hace semanas que no se hacen
A principios del mes que finaliza mañana, Ecos Diarios reveló la crítica situación por la que atravesaba el Hospital Emilio Ferreyra por la falta de insumos y medicamentos, así como también el corte de algunos servicios por abultadas deudas.
En el caso de los elementos para las curas y atenciones, el faltante era producto de la repetida frustración de licitaciones de compra, debido a la variación de precios desde el momento en que se empezaba el trámite y cuando se tenía que entregar del material.
Al conocerse públicamente el faltante de insumos vitales, por caso algodón, gasas y alcohol, inmediatamente surgieron respuestas desde la cooperadora del nosocomio y la comunidad en general, que a través de otras entidades fue proveyendo de insumos al centro asistencial que acapara más del 80 de las atenciones en materia de salud.
Fuera de esta ayuda espontánea para ir superando la coyuntura, el área de Salud del municipio logró cerrar en las últimas horas una compra de insumos (antibióticos, gasas y algodón, entre otros), que estarían garantizando la atención hasta fin de año.
En cuanto a los insumos de limpieza y comestibles no han surgido problemas, aunque en el segundo caso desde la Subsecretaría de Salud se busca estar “arriba del tema” para no derrochar comida, que es “abundante y con varios platos con carne”, se aseguró.
Por otro lado la seguridad del nosocomio está a cargo de integrantes del área de Protección Ciudadana, lo que no genera una inversión extra.
Tomografías, deuda y rotura de combi
Otro problema que ha acontecido en los últimos tiempos ha sido el de no poder hacerse tomografías de urgencia en centros privados de la ciudad, producto de una deuda superior al millón de pesos.
Sobre el tema está prevista una reunión para las próximas horas, para tratar de arreglar una forma de pago, que posibilitaría la vuelta del servicio.
En tanto las tomografías programadas, que se efectuaban en el Hospital Interzonal de Mar del Plata estuvieron interrumpidas por varios días, al romperse el tomógrafo. Actualmente se han vuelto a enviar pacientes, pero no en gran número por la saturación que tiene el servicio en la vecina localidad.
Complicando aún más el panorama, en los últimos días se rompió la combi en la cual se enviaban los pacientes, junto a quienes van a hacerse tratamientos de oncología a la vecina ciudad, optándose por enviar a estos últimos en remises. Sobre el vehículo se estima que estaría rondando nuevamente en breve.
El valor de cada tomografía, es de un promedio de $7.000 y la Municipalidad tiene un gasto mensual de unos $350.000 por este servicio.
En cuanto al tomógrafo, tiene un costo de un millón de dólares, lo que hace imposible la compra.
Siguiendo complicaciones del equipamiento, el pasado martes se rompió el equipo de rayos del Ferreyra. Se trata de un aparato digital y deben venir especialistas de Mar del Plata para su arreglo, que tiene un costo de $18.000. La solución momentánea es la realización de las radiografías en el Hospital Irurzun, de Quequén.
Otros estudios que no se hacen en el ámbito hospitalario son las resonancias.
Residuos patogénicos
Otra de las deudas considerables que tiene la comuna en materia de Salud es con el servicio de retiro de los residuos patogénicos, que lleva a cabo una sola empresa en toda la Provincia.
El dinero adeudado orilla $1.500.000, y el gasto mensual por este servicio ronda los $300.000.
Camas que no dan abasto
Según trascendió desde el ámbito de la salud, se sigue incrementando la asistencia de personas a atenderse en el Hospital Ferreyra, varias de ellas con obras sociales “fuertes” que hasta hace poco se atendían en el sector privado.
Al respecto se supo que las seis camas de la Unidad de Terapia Intensiva están ocupadas en forma permanente, lo que obliga en los casos menos complicados a alojar pacientes en las camas de la Guardia.
Asimismo las 120 camas de los sectores de internación están completas en forma permanente.
Muchas de estas comodidades son utilizadas por afiliados de PAMI, obra social que se mantiene al día con un pago mensual al municipio de $3.800.000.