Una vida dedicada al ajedrez
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/10/823-PERROTTA-e1508626809596.jpg)
Se apasionó con el juego ciencia en la adolescencia y hace años es el presidente del club que desde 1921 vincula a los fanáticos de los trebejos

Un juego de ajedrez que le regaló su tío Adolfo Sánchez marcó definitivamente su vida. Desde entonces, José Luis La Torre comenzó a jugar ajedrez con primos y amigos y no tardó en convertirse en un asiduo concurrente al Club de Ajedrez.
Con el correr de los años, aquella pasión por el juego ciencia lo llevó a ser miembro de la dirigencia del club y en la actualidad es uno de los pilares que sostiene a la institución.
En realidad toda la vida de José Luis ha estado vinculada al ajedrez. Nacido en nuestra ciudad hace 64 años, el regalo de su tío Adolfo significó su ingreso a un mundo tan apasionante como adictivo.
Las partidas con sus primos Oscar y Alberto Sánchez y con amigos como Milland, Durruti y Negrín, definieron su adolescencia y juventud.
José Luis realizó sus estudios en el Comercial y luego iba al Club Rivadavia, donde entonces funcionaba el Club de Ajedrez.
Allí conoció a muchos jugadores que han quedado en la historia del ajedrez local.
Hoy La Torre junto a otros miembros de la institución intentan recuperar aquellas historias mediante un trabajo de investigación que había iniciado el desaparecido ajedrecista local Juan Carlos Obregoso.
Explicó que “el club fue fundado el 1º de enero de 1921 y las primeras partidas se disputaron en el Café París. Luego en la confitería la Armonía”.
Vuelva al ajedrez
En 1972 José Luis se fue a estudiar a Bahía Blanca, pero poco tiempo después regresó y a la vez que comenzaba a trabajar en el Banco Oceánico, también volvió a conectarse con el ajedrez.
Por aquella época, el club, que aún funcionaba en dependencias del Rivadavia, se trasladó a un local que cedió un comerciante de la Galería Central. Fue así que la entidad estableció en el paseo céntrico, más precisamente en el subsuelo, durante casi dos décadas.
En aquel lugar, ubicado a pocos metros de donde hoy se encuentra la sede propia del club, se disputaron históricas partidas y también el juego ciencia vivió algunos de sus momentos más gloriosos.
En aquel local, por ejemplo, jugó sus primeras partidas Leonardo Tristán, el mayor ajedrecista surgido del club, quien en 2009 se convirtió en Maestro Internacional.
La Torre tiene innumerables anécdotas de aquel subsuelo, donde muchos amanecían frente al tablero.
Pero, en algún momento el club debió dejar aquel espacio y comenzó un largo deambular. Así los miembros de la entidad volvieron a reunirse en espacios cedidos, en el club Rivadavia, en el Boca y en Ameghino.
En aquellas mudanzas la entidad perdió muchos de sus socios, pero no cedió ante la adversidad y La Torre y algunos dirigentes históricos permitieron que el club continuara su marcha.
Desde principios de los noventa, José Luis se vinculó a la organización del torneo “Playas de Necochea”. Ese certamen, el más antiguo torneo por equipos del país, permitió a la entidad mantener su prestigio y comenzar a ahorrar dinero para, finalmente, en 2016, adquirir su sede propia, un local ubicado en el primer piso de la Galería Central.
Cerca del corazón
A pesar del cansancio y de que muchas veces estuvo tentado a abandonar, el cariño por el club siempre pudo más y no dejó que José Luis se alejara.
Ahora, la recuperación de aquel viejo proyecto de Obregoso de realizar una investigación de la historia de la institución, ha llevado a José Luis a descubrir muchas anécdotas que desconocía y a apasionarse aún más con el club.
El objetivo es recuperar del olvido algunos hechos memorables, como el paso por la ciudad de Miguel Najdorf como entrenador del único equipo local que ganó el torneo “Playas”.
También que no se olvide a algunos de los más grandes ajedrecistas locales, como Adolfo Chiodi, Jorge Fraile, Anselmo Molina, Gustavo Cao o el dirigente Santiago Oliva, por cuya iniciativa se comenzó a realizar el torneo Playas. Además de rescatar algunos hechos insólitos como aquella partida en la que un ciego de apellido Gaitán le hizo tablas a Najdorf.
Pero además de mirar al pasado, La Torre afirma que hay que trabajar en el futuro y para ello se intenta desde la institución en atraer a los más jóvenes. Por ello se pretende dar clases regulares de ajedrez para niños.
También se busca dar impulso a iniciativas que en el pasado fueron muy positivas para el club, como trasladarse a la Villa Díaz Vélez en el verano para acercar a los turistas a la institución.
Mientras sigue jugando, José Luis está enfocado en continuar trabajando para que el club sea una entidad de puertas abiertas para todos aquellos que quieran disfrutar del juego ciencia.///
José Luis La Torre
Fecha de nacimiento: 2 de agosto de 1953
Familia: Es viudo. Con su esposa Telma Tomalino tuvo dos hijos: Nicolás y Nadia.
Fútbol: Es hincha de Boca y siempre le gustó jugar al fútbol con amigos
Trabajo: Ha desarrollado toda su actividad laboral en el ámbito bancario