“Todos hemos fracasado”
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Gustavo Florentín fue crítico con la dirigencia en general y advirtió que “todos hemos fracasado”. Habló de hacer un frente costero “en serio” de Las Grutas a la escollera
Julieta Moreno
Redacción
“Debería haber un cambio serio porque pareciera que lo que le hace mal a Necochea es la corporación política. Ninguna de las administraciones fue exitosa. Algo está fallando y la política es la que falla”, opinó Gustavo Florentín al analizar la situación de la ciudad que, para él, sufre un estancamiento desde hace años.
Gustavo Florentín nació en Quequén, aunque toda la vida vivió en Necochea. Tras terminar el secundario, se fue a Mar del Plata a estudiar Derecho y, si bien cursó varios años, en aquel momento no terminó la carrera. Se volvió a nuestra ciudad y empezó a trabajar como administrativo en la empresa de ascensores de su hermano y luego hizo varias ayudantías en estudios jurídicos, especializándose cada vez más en derecho previsional y jubilaciones. En forma simultánea a su trabajo, en 2006 empezó su militancia política en la corriente denominada “radicales k”, que lo llevó a ser asesor del exvicegobernador Gabriel Mariotto en el Senado entre 2011 y 2015. Luego volvió a la actividad privada en una aseguradora y continuó hasta el día de hoy trabajando para un estudio jurídico de Mar del Plata, pero en Necochea. Actualmente, por cuestiones personales, vive gran parte de su tiempo en San Cayetano, pero viaja continuamente a nuestra ciudad. La pandemia lo impulsó a terminar sus estudios y está a punto de recibirse de abogado.
En diálogo con Ecos Diarios, lamentó el retraso que sufre la ciudad, pero confía en que las generaciones jóvenes aporten ideas innovadoras para cambiar la realidad. Habló de la extensión del frente costero y de la necesidad de impulsar el desarrollo desde la escollera hasta Las Grutas.
“Nos acostumbramos”
“Tengo una sensación de tristeza con respecto a Necochea porque veo como lugares tan chicos como San Cayetano, crecen y nosotros siempre estamos en el atraso, parados en el tiempo”, fue lo primero que dijo Gustavo Florentín.
Para graficar su idea, mencionó tres “íconos” del distrito: la obra abandonada de 107 y 32, la estructura inconclusa al lado de la plaza 3 de Agosto y la construcción a medias en el río (frente a la terminal de ómnibus) donde se había hablado de hacer un polideportivo, que no se hizo. A esta lista, sumó también el ex complejo casino. “Tengo la sensación de que la ciudad se abandona y nos acostumbramos a que sea así”, indicó, al tiempo que recordó que en el caso de la obra inconclusa de la 107, él era chico y ya estaba así.
Ante este panorama, se preguntó: “¿Cuándo vamos a reaccionar los necochenses?”
“El resto de las ciudades crecen, hacen cosas innovadoras y nosotros siempre lavamos la cara para la campaña electoral y no lo digo desde un lugar político porque evidentemente hemos fracasado todos”.
En este sentido, remarcó que “Necochea ha dado dirigentes gremiales nacionales, diputados nacionales, legisladores provinciales y no nos cambió absolutamente nada”.
“La política es la que falla”
Para él, debería haber un cambio serio porque “pareciera que lo que le hace mal a Necochea es la corporación política. Ninguna de las administraciones fue exitosa. Algo está fallando y la política es la que falla”.
Al pensar el problema, consideró que no hay un proyecto de ciudad y muchos vienen a ocupar un cargo por cuatro años. Sin referirse a nadie en particular, afirmó que “muchos de los representantes del Concejo Deliberante ya son empleados estatales y eso también te construye una cabeza distinta porque no tienen la iniciativa que puede tener un privado o saber el riesgo del privado, que es pagar sueldos e invertir”.
Además, opinó que “la dirigencia política que se acostumbra tanto tiempo a vivir del Estado, termina no cambiando nada”. A esta realidad, se suma también que en Necochea “hay dirigentes jóvenes, pero que ya son viejos en la política porque hace 20 o 30 años que andan circulando”, lo que -a su entender- no contribuye a la generación de ideas innovadoras.
“El intendente que asume en cada nuevo período se encuentra con una masa salarial que tiene que seguir manteniendo y se estanca en esto y, al haber un apriete económico para sostener un municipio que es inviable, hay menos lugar para la imaginación y la creatividad para pensar la ciudad”.
El rol del empresario
Siguiendo con su argumentación, consideró que la política es la primera responsable de cómo estamos, pero también –para él- “somos responsables los necochenses que no nos acostumbramos a exigir más”.
“Somos una ciudad que tenemos absolutamente todo, río, playa, mar, parque, un puerto extraordinario”, destacó Florentín, lamentando también que a pesar de esto “todo sigue igual”.
A modo de ejemplo, dijo que desde el año 1982 la peatonal tiene dos cuadras. “En 40 años no ha habido cambios”. Enumeró lo que perdimos en medios de transporte, pero también en el ámbito del teatro. “Antes venían elencos estables toda la temporada; hemos perdido también en materia cultural”.
En este aspecto, manifestó que además de la corporación política, “donde fallamos todos”, falla también la corporación empresaria que “es muy obtusa” y “pareciera que no quiere el crecimiento, que le alcanza con hacer la temporada y después tapiar todo”.
Florentín entiende que “el Estado tiene que ayudar, desburocratizar”, pero dijo que “el empresario también tiene que arriesgar porque no todo tiene que depender del Estado”.
Una nueva costa
Al referirse al Casino, consideró que es parte integral de lo que debería ser una proyección de una nueva costa en Necochea.
En este aspecto, aseveró que debe sentarse todo el arco político y empresario de Necochea para planificar “una infraestructura en serio”. “Somos una de las pocas playas que tenemos semejante extensión y la explotamos muy poco turísticamente”.
Aclaró que no piensa que hay que privatizar el Parque ni lotearlo, pero advirtió que “tenemos que permitir que se hagan desarrollos urbanísticos de alta calidad que seduzcan al inversor y al turista, al estilo Carilo y Pinamar”. “Pareciera que el Parque, que es el gran pulmón, termina siendo el freno del desarrollo de la costa”.
Sobre su idea de frente costero, detalló que hay que extender para el sur y para el norte. “En cualquier lugar lo explotarían y nosotros trabajamos todos los años para que la arena no tape la calle”.
La forma de hacerlo, para él, es haciendo un acuerdo enorme entre políticos y empresarios e invitar inversión de afuera. “Hay que hacer en serio un desarrollo; hay que soñar a lo grande: un frente costero que empiece en la escollera y que termine en los molinos”.
En primer lugar, “hay que ponerse de acuerdo en lo ambiental, cómo van a ser las construcciones, tamaños, alturas, pero armemos restaurantes y servicios que no hay”.
Puso como ejemplo el crecimiento que ha tenido Claromecó y mencionó que le llamó la atención el desarrollo y los loteos frente a la costa. “En cualquier momento nos pasa Claromecó por arriba”.
Esperanza en las generaciones jóvenes
Con respecto al gobierno de Arturo Rojas, indicó que le sorprendió los resultados de la elección. “No pensé que iba a andar tan mal, creí que iba a andar mejor porque ha ordenado un poco el municipio en materia económica y sueldos”.
Si bien dijo que “no ha habido obras a gran escala, se han preocupado por tratar de embellecer la ciudad”. Se quejó del cobro para bajar a la arena para los vehículos 4×4 y comentó que no pasa en ningún lugar. “Tenemos las mejores extensiones de playa y no le damos servicio a la gente”.
Para terminar, contó que tiene mucha expectativa en las generaciones jóvenes que vienen. “Los dirigentes jóvenes tienen otra conciencia ecológica y probablemente empiecen a cambiar esta ciudad que es bellísima y, por alguna razón, está estancada”.
“Tengo una mirada esperanzadora, pero todavía falta”, advirtió. “Tienen que llegar otras ideas innovadoras y sobre todo una mentalidad de apertura hacia lo privado y hacia el inversor para facilitarle las cosas porque es el que genera trabajo”.