Tomar el toro por las astas
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«Cuando las situaciones son adversas
y los problemas grandes, las
determinaciones drásticas son
las más seguras».
Tito Livio. historiador romano.
La antigua y repetida frase «Tomar el toro por las astas» tiene hoy más vigencia que nunca ya que a los problemas hay que afrontarlos, sea como sea, con rapidez y acciones decididas. El aumento de las tasas, en semejante porcentaje ha sido una jugada temeraria del intendente Rojas, más aún al no tener en claro todavía cuánto será el impuesto inmobiliario rural, el urbano y a los automotores, fijado por la Provincia. El impuestazo generalizado se verá en el mes de marzo cuando empiecen a llegar las boletas y muchos de los contribuyentes salgan del letargo que generan los meses del verano. Ahí se verá realmente el efecto en el bolsillo maltrecho de quienes trabajan y producen, para mantener una súper estructura elefantiásica en la Nación, la Provincia y en el municipio de Necochea.
Un punto que a simple vista puede considerase menor llevó al bochorno que se puso de manifiesto, por el cargo aprobado para bajar a la arena con vehículos que se aprobó al votar favorablemente y a libro cerrado en la ordenanza fiscal impositiva, y se graficó en la tarde del jueves pasado cuando un grupo de amigos que gustan ir a la playa con sus 4 por 4 se exteriorizaron insolentemente en la asamblea de mayores contribuyentes, normada por la Ley Orgánica de las Municipalidades, en ésta reunión que hoy es una verdadera payasada que lleva a juntar amigos de los concejales con el sólo fin de abrir la boca por la positiva o negativa, según la orden recibida.
En el momento actual, sumar otro item se torna irritable, pero nadie va a dejar de bajar a la playa por tener que pagar, al igual que el fumador no dejará el vicio porque aumente el precio de los cigarrillos, esto nunca ocurrió.
Nadie niega que es necesario, con una inflación acumulada del 56 % en 2019, un ajuste sobre lo que tributan los contribuyentes, pero el 150 % por ciento del cual se habla en la realidad es superado cuando estudiamos los casos.
El problema es seguir cazando en el zoológico porque siempre pagan los mismos, mientras tanto, están los otros a la espera de la tradicional moratoria que condona multas e intereses. Hay que tener en cuenta sobre todo, que las tasas corresponden al pago de una prestación, en tal razón esto se debería ver reflejado en mejor servicio vale decir verse en el mejoramiento de la calidad de vida del ciudadano.
La crisis es económica financiera en el estado municipal es harto evidente, la plata no está, desapareció, como no está en la mayoría de los bolsillos de los contribuyentes, por eso se debe ser cuidadoso, muy fino en las resoluciones, son tiempos complicados para el bolsillo común de la gente y el municipio debe estar al servicio de los vecinos y no estos al servicio del municipio. El municipio es el administrador de una gran familia y esa familia se llama Necochea.
Si todo esto sirve para el crecimiento del distrito, lo veremos con otros ojos, si todo es continuidad de lo vivido y sólo sirve para pagar los sueldos y tapar un bache, en poco tiempo estamos sentados discutiendo lo mismo y como volver a aumentar como única salida de otra crisis ahí vamos por el camino equivocado y cuatro años pasan volando.
El resultado es simple, salta a la vista, Necochea ha ido retrocediendo claramente en muchos aspectos, el de la construcción, que nos tenía entre las principales ciudades en los setenta e inicios del ochenta, la industria del pescado hoy ausente, la segunda ciudad turística de todo el corredor de la costa atlántica hasta hace años, la capital deportiva de la Argentina, y en materia de espectáculos pasamos del todo a nada, es duro decirlo, es dura la verdad, tal vez contrariando a aquello de que no tiene remedio podríamos decir que siempre hay un camino de esperanza, un antídoto contra todo los que nos viene pasando.
No utilicemos la posverdad seamos realistas, no simulemos o aparentemos, lo importante es la propia verdad no la que nos queremos imponer.
Un intendente en soledad no puede cambiar la realidad del presente
Un intendente tiene que ser líder de su grupo, sin disidencias, con un equipo de gobierno que acompañe lo mismo en el Concejo Deliberante, el conductor político no puede detener su marcha, ya no por opositores sino por los propios que suelen hacerse los distraídos a la hora de ser los primeros en dejar de avanzar junto al jefe.
Esto es claro, quien no esté dispuesto a llevar adelante los cambios que necesitamos es porque no está convencido con la idea y si no lo está termina siendo un factor de obstrucción, cuando prevalece una idea fuerza debe contar esta con un ejército de apoyos para concretar esas iniciativas, y quien no esté de acuerdo debe irse del grupo aunque tenga que dejar el sueldo sobre su escritorio.
Es de esperar que con la actual administración no ocurra lo de otras donde muchos funcionarios o concejales en esos momentos hacían mutis por el foro a la hora de ir al frente con lo que había que hacer.
Lo que no ha sido logrado y debe ser alcanzado
Cuando el radical Arturo Frondizi, encaró en los sesenta la denominada «batalla del petróleo «, muchos de sus seguidores y ni hablar de sus opositores le hicieron ver la diferencia de esa política con lo que fueron sus dichos en campaña presidencial, con mucho pragmatismo Frondizi les respondió claramente por sus actitudes» hay macanas de las que uno tendría que olvidarse».
La política tiene una línea realista, quien no la asume comete el peor pecado, no rectificarse a tiempo si el camino trazado no es correcto. Aquí en Necochea como trazaba en su concepto Frondizi, también hay macanas de las que tendríamos que olvidarnos, ponerle un manto de olvido y avanzar.
El Intendente tiene por delante su mandato de cuatro años, parece extenso cuando se comienza y con tiempo para todo, luego se acorta, rápidamente se cumple la primera etapa de la mitad de su recorrido cuando debemos renovar legislativamente, el tiempo pasa a prisa para todos, parece con más rápido en la vida política. No hay tiempo que perder, más bien tiempo que ganar.
No es la intención adueñarnos de la repetición constante para hastío al amigo lector, lo cual demuestra que el planteo de ideas no viene de hace escaso tiempo sino de un largo recorrido, y cada vez será nuevamente colocado en el centro de la escena cuando la historia vuelva a repetirse, y muchas veces para peor.
Las tasas están se dijo, habrá que verlo, aumentadas en un ciento cincuenta por ciento, el Intendente logra alianzas para obtener mayoría necesaria para varios temas en el Concejo Deliberante, ha anunciado reducción del gasto, algo que hemos hecho hincapié con detalles, y en campaña anunció el lanzamiento de una batería de medidas, algunas especificadas y otras guardadas como factor sorpresa que es un arma vital en cualquier dirigente político.
Lo que no ha sido logrado debe ser alcanzado. ¿Qué no ha sido logrado en Necochea? Varias cosas.
No hemos podido cobijar un proyecto común de distrito y una vocación conjunta camino a los cambios necesarios, tampoco convocar a la unidad bajo puntos claros que apunten no a un mandato o dos de una gestión sino a la Necochea de los próximos treinta años, casi siempre se lanza pomposos títulos pero al poco tiempo comienzan las deserciones a un proyecto en común y se diluyen todas las motivaciones.
Se puede naufragar en el océano de la rutina sin la decisión de un equipo en sintonía, esa es la enfermedad endémica que asola desde hace años a una ciudad que se encuentra a la “buena de Dios”. Quién tome el “toro por las astas” a decir verdad, perdurará su nombre en el recuerdo de todos los necochenses.