“Trabajo, constancia y grandes satisfacciones me deja el comercio”
Afirmó Sandra Stadler, quien lleva 35 años al frente de desafíos comerciales. “Es una actividad gratificante, que genera un vínculo amistoso con el cliente”, resaltó con orgullo.
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Mario Maruca
Redacción
Sandra Stadler graficó sus sentimientos al referirse sobre su dilatada trayectoria al frente de comercios. “Es una actividad gratificante porque se genera un vínculo amistoso con el cliente, ya que, con tantos años en el mismo lugar, el comerciante va conociendo a las personas, sus gustos y necesidades”, enfatizó.
Añadió que “la relación es muy agradable porque se conoce a la familia de los clientes, los cumpleaños, por ejemplo, y otras fechas especiales de las personas, algo que no se da en los supermercados. Por eso digo, el mercado del barrio no debería desaparecer nunca por esas situaciones de vida que se dan”.
La mujer reconoció que “lógicamente, considero que al cliente al que cuidarlo, ofreciéndole productos de calidad, buenos precios, tratando siempre de satisfacer sus necesidades y orientándolo, con mercaderías que no son de primeras marcas y ofrecer valores accesibles, como ocurre en estos momentos de complejidad económica”
Sandra brindó un panorama del comercio de la ciudad y sostuvo que “lo veo en un tiempo difícil, debido a la falta de trabajo que nos afecta a todos, por eso que quienes estamos de este lado del mostrador lo evidenciamos”.
Agradecida
A pesar de todo, la experimentada comerciante dijo que “en particular, no puedo quejarme, son muchos años de atención al público y de sacrificio, por eso, estoy agradecida de la gente que concurre al negocio porque no me ha abandonado. En los últimos tiempos, he tenido que innovar y adaptarme a las necesidades del cliente”.
Al respecto, precisó que “desde hace algunos meses, ofrezco productos congelados, ya que hay ciudadanos que trabajan varias horas y no tienen tiempo para cocinar, entonces, esa mercadería es una buena opción para adquirir y uno tiene que tenerla disponible, con el propósito que el cliente, en pocos minutos, tenga un menú en su casa”.
Stadler también resaltó que “estoy por demás agradecida a los residentes de este sector y a las personas que cumplen diversas funciones en los alrededores de mi negocio. Tengo cerca, a la Municipalidad de Necochea y otras dependencias públicas, el Centro Cultural, Teatro Municipal, escuelas, oficinas administrativas, etcétera, y esta situación me ha beneficiado”.
El Día de la Pachamama
Sandra narró durante la conversación con Ecos Diarios que “cada 1º de agosto, preparo por tradición desde hace 15 años, caña con ruda, para celebrar el Día de la Pachamama (Día de la Tierra) y mis clientes aprovechan para consumir. Lo mismo ocurre con cualquier otra persona que pasa por este lugar y observa la promoción, son todos muy bienvenidos”.
La comerciante añadió que “estoy jubilada desde hace algunos años y tengo otros proyectos de vida, por eso, puse en venta el fondo de comercio, ya que tampoco se lo puedo dejar a mí hijo a cargo, porque él se dedica a otra actividad y mis dos nietos son pequeños aún, además, están en pleno estudio”.
Sobre el futuro, Stadler manifestó que “me daría mucha lástima bajar las persianas y que este local de la esquina de calles 54 y 61 quedara cerrado, es una buena oportunidad para alguien que quiera llevar adelante un emprendimiento comercial e independizarse, por eso, que estoy abierta a escuchar ofertas”.
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Perfil
Un extenso periplo por negocios de Necochea, Quequén, Lobería y Miramar
Sandra Stadler nació en Juan N. Fernández y vivió con toda su familia en esa localidad hasta que se radicó en Necochea junto a sus padres y los tres hermanos.
“Hace 35 años que trabajo en el comercio, desde muy joven decidí dedicarme a esta actividad para independizarse y tener un ingreso económico”, reconoció la mujer durante la charla mantenida con Ecos Diarios.
“Se trata de una labor gratificante, que necesita de mucha constancia y sacrificio de quienes estamos al frente de un negocio para que sea redituable”, aseguró la comerciante.
“El primer Revoltijo de Sandra lo tuve en Quequén, en la avenida Benedicto Campos (ex Lobería) y la calle 529, después abrí un local en el barrio General San Martín, donde trabajé durante 9 años y me fue muy bien con la gente de ese lugar”, contó.
Otros emprendimientos
Stadler también recordó que “estuve un par de años en otro salón de avenida 74 y 57, hasta que me trasladé a Lobería, donde compré un fondo de comercio, pero surgió la posibilidad y vendí todo para venir definitivamente a Necochea, y me instalé en calles 54 y 61, donde llevo 15 temporadas”.
A la par de este negocio, Sandra y sus emprendimientos, la impulsaron a tener locales de venta de prendas de vestir en Lobería y en Miramar, lo que demuestra una férrea vocación por generar puestos de trabajo y enfrentar los desafíos.
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