Tras la instalación de semáforos, los accidentes se trasladaron a otras calles de la ciudad
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Se busca eludirlos para tratar de “llegar antes” y cada día hay un promedio de doce colisiones. Vecinos piden reductores de velocidad
No es casualidad lo que ocurre en el caótico tránsito en Necochea y Quequén, y que llama poderosamente la atención a quienes vienen de otras ciudades y deben desafiar a una alocada circulación, donde no hay reglas ni respeto.
Una de las claves en este desmadre en el que se ha transformado el tránsito en nuestro medio tiene que ver con la alta velocidad con la cual se desplaza la mayoría de los conductores y que obviamente desemboca en colisiones, a veces con lamentables consecuencias.
Una curiosidad de este particular comportamiento es que, según establecen las estadísticas de la respectiva área municipal, los conductores han empezado a eludir las esquinas en las cuales se instalaron nuevos semáforos, tomando arterias alternativas y por ende los choques han cambiado de escenario.
Según los datos oficiales ahora la mayor cantidad de choques se producen en estas intersecciones: 58 y 63; 58 y 69 y 58 y 73, 47 y sus cruces con 60 y 62; 28 y sus cruces con 61, 63 y 65; y en Quequén, en el tramo comprendido por 541 al puente Colgante.
Curiosamente los libros de guardia de Tránsito han empezado a registrar numerosos accidentes en avenida 75, en el tramo de 58 a 70. Se lo atribuye al mal estado del asfalto en dicho tramo, lo que hace que los conductores vayan esquivando los pozos, pero sin bajar la velocidad. Y particularmente los encontronazos se vienen produciendo en las arterias que van con sentido al centro, es decir 62, 66, 68 y 70.
En la misma avenida, pero desde 74 al barrio 9 de Julio se multiplican los choques, fundamentalmente porque muchos no se detienen en el semáforo de 75 y 80.
Promedio y horario
Si bien los números oscilan, el promedio diario de colisiones es de una docena, mientras que en materia de horario, netamente sobresale el periodo del mediodía, con las entradas y salidas a las escuelas.
En cuanto a los días en los que más se choca, son los lunes viernes, mientras que las jornadas lluviosas crece la cantidad de colisiones, porque “nadie afloja con el acelerador”.
Vecinos preocupados
Desde Tránsito del municipio aseguran que los vecinos de distintos lugares de la ciudad cada vez solicitan con mayor frecuencia la colocación de reductores de velocidad o “lomas de burro”, preocupados por la velocidad con la que se circula por las calles en las que residen.
En tal sentido recientemente se instaló uno en calle 62, casi 67; en el barrio Obrero (34 y 73), en el sector de la Escuela Nº 7 y se prevé construir en breve no menos de dos en el tramo de avenida 98 entre 59 y 75.
Si bien en su momento se había decidido no seguir colocando reductores, varios de los cuales están rotos en distintos lugares de la ciudad, los mismos siguen siendo una herramienta que obliga a quienes manejan a reducir la velocidad.
En lo que respecta a los semáforos, se anunció que esta semana quedará habilitado el de 2 y 87 y en breve el de 10 y 83.
En carpeta aparecen numerosas arterias en las cuales se pretende instalar semáforos, como ser en las manos de ida y vuelta de 59 entre 26 y el puerto y en la avenida Jesuita Cardiel, lo acontecería luego del operativo de circulación que se hará por el cierre del puente del paraje Los Manantiales.
Derivaciones y perjuicios
En cuanto a las consecuencias de los accidentes en materia de heridos, los mayores damnificados siguen siendo los motociclistas, muchos de los cuales circulan sin casco.
En este caso también se registra un caso llamativo, pues se producen numerosos accidentes en sitios alejados del casco urbano, como ser en la zona de la Rural; en avenida 58 pasando la 91 hacia el Oeste y en los sitios más alejados de Quequén, donde los motociclistas dan rienda suelta a la velocidad.
“Estas colisiones, que en muchos casos podrían evitarse si se respetaran las reglas del tránsito, hace que se ocupen ambulancias, que no haya camas disponibles en Terapia del Hospital y que los inspectores deban estar anclados en el lugar del choque durante más de una hora, hasta que llega la ambulancia y Policía Científica a hacer las pericias correspondientes”, se explicó.
Alcoholemia
El control de la alcoholemia es una de las cuestiones a las que se pretende apuntar desde el municipio.
Aparte de los accidentes, se ha dispuesto tomar pruebas diarias a los conductores de los micros de las líneas urbanas y a los choferes de los colectivos que transportan a alumnos en viajes de egresados, en este caso al momento de partir desde las escuelas.
El área de Tránsito cuenta con un nuevo alcoholímetro – actualmente son tres- los que resultan suficientes y en las últimas horas se recibió un protocolo desde Nación, que posibilitará un seguimiento más eficaz. De hecho si alguien comete una infracción por alcoholemia en Necochea y luego la repite en otro lugar del país, la sanción será acumulativa y por ende con un mayor castigo.
Rotonda en 74 y ruta 86
Por otro lado la Municipalidad trabaja en el proyecto preliminar para construir una especie de rotonda en avenida 74 y ruta 86, donde desde hace años y por razones poco entendibles, se decidió sacar los semáforos.
Se trata de la única entrada a Necochea que no cuenta con un sistema que organice el tránsito, precisamente en un sitio con mucha circulación.///