Debido al exceso de presos en las comisarías, trasladaron a Batán a tres de los acusados
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Marcos Ibauza (23), Alan Maldonado (22) y Ezequiel Saravia (28), están alojados en la Alcaidía Nº 44, mientras que Adrián Trejo (25) permanece en una dependencia local, a disposición de la Justicia
Mañana se cumplirá un mes de la muerte de Guillermo Depierro, tras la traumática situación que le tocó soportar junto a su esposa en su propia casa, con la presencia de una banda de ladrones.
Al menos tres individuos, ataron con precintos y pañuelos a las víctimas en una habitación y provocaron maltratos a las dos personas totalmente indefensas. El violento atraco terminó en tragedia, porque el hombre no pudo resistir semejante ataque.
Por este caso que conmovió a la ciudadanía y generó un nuevo reclamo de seguridad y justicia, hay cuatro jóvenes detenidos y un prófugo, sindicado en principio como el posible líder del grupo.
Ayer, la jueza de Garantías Aída Lhez, dispuso que tres de los presos continúen su encierro en la Alcaidía Nº 44 de Batán, a los fines de descomprimir los calabozos de las comisarías de Necochea y Quequén.
El estado de hacinamiento que existe en las dependencias locales y de la zona, llevó a la magistrada a ordenar el traslado a la unidad carcelaria a tres de los acusados, mientras que el restante arrestado permanece alojado en la Seccional Segunda.
Los detenidos
En consecuencia, Marcos Ibauza (23), Alan Maldonado (22) y Ezequiel Genaro Saravia (28), están desde ayer detenidos en un pabellón de la Alcaidía de la vecina ciudad, a disposición de la Fiscalía y del Juzgado de Garantías Nº 2.
Mientras tanto, Josías Adrián Trejo (25) continúa preso en una dependencia local, según indicó ayer a Ecos Diarios la titular del Juzgado de Garantías, Aída Lhez, imputado del delito de “encubrimiento agravado”.
Días después del grave episodio, Trejo fue apresado en una vivienda de calle 543, en cercanías al Hospital Irurzun, de Quequén, acusado de no colaborar en el avance de la investigación, ya que cuando se lo buscaba a Marcos Ibauza, no brindó información a los agentes policiales y judiciales.
Ampliar la detención
La Fiscalía solicitó ampliar la detención de los mencionados jóvenes en base a las pruebas colectadas en la investigación del luctuoso episodio calificado como “homicidio en ocasión de robo”.
Bajo esta carátula están acusados Ibauza, Maldonado y Saravia, indicaron las fuentes consultadas.
El ilícito ocurrió el 4 de julio pasado en el domicilio de calle 67 al 2700. Alrededor de las 19.20, Guillermo Depierro y Shely Jacquier fueron sorprendidos por una banda de encapuchados en el interior de la vivienda.
El matrimonio regresaba a su hogar, tras realizar unos mandados. Al abrirse la puerta del inmueble, el grupo de ladrones se abalanzó sobre las víctimas y comenzó con una serie de maltratos que luego desembocaron en el fallecimiento del empresario y dirigente rotario.
Una pesadilla vivieron las víctimas en su casa
La mujer, además, sufrió una descompensación en su salud que motivó la urgente internación en el Hospital Municipal Ferreyra, donde logró recuperarse de la pesadilla vivida y recibió el alta de los médicos.
La banda de individuos que ingresó a la vivienda de los Depierro por la parte trasera, luego de violentar un postigón de una ventana de la cocina, se ocultó en ese lugar hasta que la pareja haya accedido a la finca.
Los encapuchados se apoderaron de dinero en efectivo y otras pertenencias del matrimonio, luego de revolver los distintos ambientes y emprendieron la fuga de la casa por la puerta que da a la calle 67.
La odisea que atravesaron el empresario y su esposa se habría prolongado por espacio de más de una hora y alrededor de las 21 de esa fatídica noche del 4 de julio, Shely Jacquier alcanzó la calle para pedir auxilio a un vecino.
Esta persona y el propietario de un restaurante que se emplaza en cercanías al escenario del violento atraco, ayudaron a la mujer para quitarse las ataduras.
Posteriormente, se constató que Guillermo Depierro había muerto producto del trauma sufrido y de las agresiones verbales y físicas que le provocó la banda de ladrones. ///