Tres años de uno de los asaltos más sangrientos de la década
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2021/10/polleria-1.jpg)
De milagro sólo hubo tres heridos tras una feroz pelea
El sábado 20 de octubre de 2018, hace tres años, se produjo uno de los hechos más sangrientos de la crónica policial de la última década que de casualidad no tuvo víctimas fatales.
En la mañana de ese día, dos individuos ingresaron a una pollería en avenida 75 entre 62 y 64 y amenazaron a la propietaria del comercio. Lo que ocurrió segundos más tarde fue una pelea a tiros y puñaladas que acabó con el hijo de la comerciante y los dos delincuentes heridos.
Una pesadilla
La tranquila mañana del sábado se convirtió en una pesadilla cuando el asalto en un comercio de la avenida 75 derivó en una pelea a muerte entre el hijo de la propietaria del local y los individuos que ingresaron a robar.
El resultado, que pudo haber sido trágico, fue de dos hombres apuñalados en el hospital y el joven comerciante con un balazo en el brazo y otras dos quemaduras por proyectiles que lo rozaron. En total los agresores dispararon cinco veces dentro del local ubicado en la avenida 75 entre 62 y 64.
El hecho ocurrió a las 10 de la mañana y la propietaria del local explicó que fue “sumamente violento. Entraron a buscar plata que yo no tenía”.
“Directamente me gatillaron. Por eso mi hijo se trenzó en una pelea con uno de ellos mientras el otro seguía disparando”, dijo la mujer.
La comerciante señaló que cree que estaban vigilando el local y que esperaron que su marido se retirara del lugar para ingresar. “Pensaron que yo quedaba sola. No esperaban que estuviera mi hijo”, indicó.
La situación se tornó en una pesadilla para la mujer cuando dos hombres entraron al local y uno de ellos directamente comenzó a gritarle y a amenazarla con un arma para que les entregara el dinero.
A esa hora de la mañana era muy poco lo que la mujer había vendido, así que sólo tenía fajos de billetes con cambio. Cree que la suma que había en la caja no superaba los 1.500 pesos.
Al ver el dinero que le entregaba la mujer, el individuo que la amenazaba no dudó e intentó dispararle. “Ahí nomás me gatilló y no le salió la bala”, dijo la comerciante angustiada. “Ahí fue cuando mi hijo se abalanza y se trenza con uno de ellos”.
En esos escasos segundos la comerciante no paró de gritar e intentó sujetar al hombre que seguía disparando contra su hijo, a pesar de que incluso podría haber herido a su cómplice.
Explicó que de milagro su hijo, de 24 años, no resultó herido de gravedad. Dos de los proyectiles lo rozaron y el tercero pudo haber sido fatal. “Se cubrió la cara y le pegaron en el brazo, porque le tiraron un tiro a la cabeza”, dijo su madre.
A pesar de que la mujer en ese momento creyó que no le salía la voz, sus gritos y los disparos alertaron a los vecinos, que comenzaron a llamar a la Policía.
Minutos más tarde personal del Comando de Patrullas concurrió al Hospital Municipal “Dr. Emilio Ferreyra”, donde habían ingresado dos personas con heridas de arma blanca.
En el estacionamiento del hospital los policías vieron una camioneta Ford EcoSport similar a la utilizada por los hombres para escapar de la granja.
Por tal motivo, el vehículo fue inmediatamente secuestrado y se encontró en su interior un revólver calibre 22 cargada.
Mientras efectivos de diferentes dependencias llegaban al lugar, se procedió a la aprehensión de uno de los sospechosos, mientras que los otros debieron ser atendidos de urgencia en el nosocomio por las heridas de arma blanca.
Un menor de 17 años recibió curaciones y un tercero de 26, sufrió heridas graves y debió ser intervenido quirúrgicamente.
Los tres quedaron vinculados a la causa por “robo triplemente agravado por el uso de arma, en poblado y banda y la participación de un menor” y por “tentativa de homicidio”.