Triatletas campeones volvieron a los entrenamientos con la “mochila” de los meses en casa
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/07/triatletas.jpg)
Federico García Canales reconoció una “pérdida casi total de rendimiento” de los atletas a su cargo. “Buscamos intensidad entre nosotros porque no pensar en una competencia”.
Fueron campeones este año en el Campeonato Bonaerense de Triatlón. La última competencia fue en febrero, pero parece que el tiempo pasó mucho más lento. Gracias a la flexibilización de la cuarentena los triatletas consagrados de nuestra ciudad volvieron a tener contacto con la naturaleza para correr, nadar y andar en bicicleta, aunque en estas primeras semanas se siente aún la “mochila” de largos meses dentro de casa.
Federico García Canales, al frente del Grupo de Entrenamiento Necochea (GEN), reconoció una “pérdida casi total de rendimiento” de los triatletas a su cargo en estos primeros pasos tras los meses sin realizar actividades o con las limitaciones del caso por el aislamiento social obligatorio. “Hice tests de 5 y 10 kilómetros y nadie hizo un tiempo similar al que venían haciendo previo a todo esto. Algunos están en mejor condición que otros, pero todos fuera de las condiciones competitivas”, analizó. El grupo cuenta con 15 chicos y chicas. Entre los que volvieron a moverse están los campeones Silvina San Martínez, Mariano Quiroga, Maximiliano Agostini, Pablo Amarante y el retornado Juan Pablo Santoro, recuperado de una lesión que le impidió competir la última temporada.
Recuperar el bienestar
Más allá del grupo competitivo, García Canales valoró la posibilidad de las salidas recreativas para todos los deportistas. “Esta bueno porque la gente necesita tener una actividad que le de placer, que le genere bienestar. Cada cual en esta situación cuenta con sus propias cuestiones en lo laboral o el aislamiento. Pero ves que los que están volviendo a entrenar sienten que es muy importante la actividad física, desde lo actitudinal”, reflexionó.
Nadar en invierno
Lamentablemente no todos regresaron tras el parate de 100 días, quizás sin la motivación de un objetivo competitivo concreto. “El que estaba indeciso (del deporte) dejó. Y el que se quedó es porque se da cuenta que le hace bien”, sentenció García Canales. Con grupos reducidos generados especialmente para que las damas no corran solas, respetando la distancia social, cumpliendo con los horarios para correr y con monitoreo a distancia gracias a las herramientas tecnológicas, los planes de entrenamiento pudieron ponerse en práctica nuevamente al aire libre. “Cerramos una última semana muy positiva, en la cual se entrenó todos los días. Hasta pudimos ir a nadar, rompiendo el parámetro del frío. Nunca habíamos nadado en invierno, pero no queda otra para poder recuperar”.
Sin objetivos
La expectativa de proyectar un objetivo competitivo para expresar lo que se está entrenando asoma difícil en el mediano plazo. “Nos estábamos preparando para un half en Concordia, el 27 de septiembre, pero recién nos avisaron que se postergó para 2021. Suponemos que algunas competencias podrán empezar en octubre” (el calendario bonaerense tiene ese mes como fecha tentativa de inicio), pero fue más pragmático al afirmar que “estamos buscando intensidad entre nosotros, medirnos, porque no podemos pensar en una competencia”.
En ese sentido, se lamentó por el progreso sostenido del grupo que se detuvo con la pandemia. “La expectativa de crecimiento del grupo este año, que lo generamos nosotros después de una temporada tan positiva, se perdió. Sobre todo para los jóvenes que tenían proyección, pero ahora esta todo condicionado por la pandemia”. ///