Ultimo tren a la gloria
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Hace 30 años, Estación Quequén se consagraba por última vez campeón en la Liga Necochea de Fútbol
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Con un plantel que aún conservaba a varias de las figuras que lo habían llevado a jugar el Torneo Nacional B un par de años antes, Estación Quequén conseguía en 1990 consagrarse campeón del torneo de Primera división de la Liga Necochea de Fútbol. Era nada menos que el noveno título superior en poco más de 20 años de vida institucional. Y terminó siendo, de alguna manera con el paso del tiempo, el símbolo del cierre de una etapa gloriosa -quizás la más gloriosa para un club de nuestro distrito- con una generación brillante de jugadores y resultados a nivel nacional que aún ninguna otra institución pudo igualar. Se están cumpliendo 30 años de aquella vuelta olímpica, que hoy vuelve a la memoria mucho más fuerte que otras, por tratarse de la última que disfrutó el “Verde” de Quequén.
El paso del tiempo castiga. Lo que nos rodea cambia año a año. Y es fácil referir que el mundo era otro en 1990. En los mapas, aunque sería por pocos meses más, aún existían la Unión Soviética, Checoslovaquia y Yugoslavia, y Alemania recién iniciaba su proceso de reunificación. En la Argentina, el presidente Carlos Menem aún no completaba su primer año de mandato. En la TV, en Necochea, los abonados al cable podíamos ver ¡6 canales!. El fútbol argentino no se televisaba en vivo y se jugaban los últimos campeonatos con 2 puntos por partido ganado…
El torneo
Atravesado por el Mundial de Italia 1990, el torneo de la Liga Necochea ese año contó con dos etapas y 12 clubes. Por un lado una rueda clasificatoria por zonas y luego una decisiva ronda “Campeonato”. Estación Quequén contó en el inicio con la dirección técnica de Raúl Ugarte, histórico formador del club, y luego tomaría la posta Alfredo Lazarte.
En la rueda clasificatoria, el “Verde” cumplió con el objetivo y avanzó en su zona gracias a dos triunfos frente a Independiente de San Cayetano y dos empates frente a Jorge Newbery de Lobería. Se midió también con Ministerio, venciendo como visitante 1-0 con gol del “Chuleta” Alejandro Fernández y aunque perdió la revancha 2-1, igual condenó a su clásico rival a la zona “Permanencia”.
Ronda Campeonato
A la Ronda Campeonato se clasificaron seis equipos: el mencionado Estación Quequén; Mataderos, liderado por Gustavo Portugal, quien sería el goleador de la temporada; Palermo, que venía de ser campeón frustrando a Estación y se aprontaba para participar en el Regional; Del Valle, que con varios juveniles fue la revelación, y los dos elencos de Lobería, Jorge Newbery de Lobería e Independiente, con nombres de peso en su plantel como Gustavo Arnedo, Claudio Oliver en el arco y el delantero Jorge Páez.
Estación comenzaría la etapa decisiva con tres victorias en fila (frente a Palermo, Del Valle e Independiente) y terminaría arriba la primera ronda luego de un empate frente a Mataderos y de vencer en Lobería a Newbery por 2-0. En las revanchas, una derrota frente a Palermo (1-0) y un empate sin goles frente a Independiente dejaron un final abierto. En la penúltima fecha, lograría un triunfo decisivo frente a su escolta Mataderos por 1-0. “Todavía nos falta jugar una final” advertía Miguel López, el autor del gol, al final del partido, respecto del último escollo. Los jugadores y el público del “Verde” lo celebraron por largos minutos tras el partido en la cancha de Rivadavia. El título estaba en el bolsillo y habían despejado lo fantasmas de la final perdida con Palermo, meses atrás, por el certamen 1989.
La consagración
Estación llegó con dos puntos de ventaja a la jornada final, el 30 de septiembre, y no le tembló el pulso. En la cancha de Rivadavia, derrotó a Jorge Newbery por 2-0 con goles de Guillermo Dindart, de penal, y Luis “Paquillo” Sánchez, ambos en el complemento. Esa tarde, el equipo conducido por Lazarte formó con Carlos Helling; Pedro Dinizio, Dinardt, José Fermín y Christian Lazarte; Jorge Sánchez, Sergio Mainardi, Miguel López y Alejandro Fernández; Daniel Dupuy y Luis Sánchez. Luego ingresaron Ariel Rodríguez y Daniel García. El plantel campeón, sumando presencias en la campaña, lo completaron Christian Guajardo, Juan P. Castro, Hugo Contrera, Carlos González Meza, Sergio Correa, Julio Starópoli, Rodolfo Lucifora, Adrián Estergaard, Fernando Gil y Favio Borras.
En la campaña de 16 partidos, Dinizio, Lazarte y el “Chuleta” Fernández tuvieron asistencia perfecta y estuvieron en todos. El equipo sumó 10 victorias, cuatro empates y sufrió dos derrotas. Guillermo Dindart fue el goleador de la Zona Campeonato con 5 y del equipo, señalando un total de 6 de los 26 en la campaña.
Mataderos culminaría como subcampeón, a dos puntos, tras superar en la última fecha a Del Valle. En la Ronda Permanencia, el ganador fue Rivadavia y el Reducido condenaría al descenso a Huracán de Lobería que nunca más volvería al círculo máximo de la Liga Necochea.
Tricampeones
Para Luis Sánchez, Sergio Mainardi y Miguel López se trató del tercer título oficial de Liga con los colores de Estación Quequén. Habían estado como juveniles en la consagración en 1981 y repetirían en 1986. Respecto del plantel que había sido campeón local cuatro años antes, también se mantenían Pedro Dinizio, Guillermo Dindart y Alejandro Fernández.
Lo dicho para Estación Quequén, aquella de 1990, fue la última de las nueve estrellas que luce su escudo, en sus 50 años de historia. Entonces quedaba segundo en la lista de los clubes con más títulos, sólo detrás de Rivadavia, pero fue superado recientemente por Independiente de San Cayetano, que ostenta 12, tras quebrar una racha de 35 años sin títulos con el actual tricampeonato.
Desde entonces, el tren del campeonato al “Verde” se le ha escapado varias veces por muy poco, especialmente en los últimos 15 años, siendo derrotado en las finales anuales de 2007, 2010, 2011 y 2014. La pelota, a veces caprichosa, se burla de la historia. Pero la grandeza de lo conseguido permanece inalterable, más allá del paso del tiempo.